- Capacidad de transferir datos a velocidades extremas de hasta 80 Gbps en su versión más reciente.
- Integración de múltiples protocolos como DisplayPort y PCI Express en un solo cable USB-C.
- Soporte de carga ultrarrápida mediante Power Delivery con potencias que alcanzan los 240W.

Si alguna vez te has sentido perdido entre tantas siglas como Gen 1, Gen 2 o 3.2, no estás solo. El mundo de los conectores ha sido un auténtico caos durante años, pero la llegada de USB4 viene a poner orden en este jaleo, simplificando la vida del usuario y prometiendo que ya no tendremos que leer manuales infinitos para saber si un cable sirve para cargar el móvil o para conectar un monitor 8K.
Estamos hablando de un cambio de paradigma total, donde el conector USB-C se corona como el rey absoluto. Ya no se trata solo de que el cable encaje en ambos lados, sino de una arquitectura de datos revolucionaria que hereda lo mejor de la tecnología Thunderbolt para democratizar el alto rendimiento, permitiendo que equipos que no eran de gama ultra alta puedan aprovechar velocidades que hasta hace poco parecían ciencia ficción.
¿Qué es exactamente el USB4 y en qué se diferencia de lo anterior?

Para entender el USB4, primero hay que saber que no es una simple mejora incremental, sino un salto cuántico. Mientras que los USB 3.x se centraban básicamente en mover datos, el USB4 es un protocolo basado en Thunderbolt 3. Esto significa que puede gestionar diferentes tipos de señales simultáneamente a través de un proceso llamado «tunelización». En lugar de dedicar el cable a una sola tarea, crea túneles separados para los datos, el vídeo y la energía.
En cuanto a la velocidad, el estándar base arranca con un mínimo de 20 Gbps, aunque la mayoría de los dispositivos apuntan a los Пропускная способность 40 Гбит/с. Para que te hagas una idea, esto es el doble que el USB 3.2 más rápido (Gen 2×2). Esto es vital para quienes trabajan con archivos pesadísimos, como vídeos en 4K o modelos en 3D, que ahora se mueven en cuestión de segundos.
La evolución hacia el USB4 Versión 2.0

Cuando pensábamos que 40 Gbps eran suficientes, llegó la versión 2.0 para romper todos los esquemas. Esta actualización duplica la apuesta y alcanza tasas de transferencia de hasta 80 Gbps. Para lograr semejante proeza, se utilizan cables activos con una codificación de señal llamada PAM3, que permite meter mucha más información en el mismo tiempo.
Este nivel de potencia es el paraíso para los periféricos de gama alta, Как tarjetas gráficas externas (eGPU) o los discos SSD NVMe de última generación. Además, permite una compatibilidad total con DisplayPort 2.1, facilitando la conexión de pantallas 8K con una fluidez pasmosa, algo que sería imposible con estándares antiguos.
Gestión inteligente del ancho de banda y energía

Одной из главных жемчужин является asignación dinámica de ancho de banda. En el pasado, si conectabas un disco duro y un monitor, el sistema dividía la velocidad a partes iguales, aunque el disco no necesitara tanto y el monitor sí. El USB4 es más listo: analiza qué dispositivo requiere más «caudal» en cada momento y prioriza la transferencia donde más urge, evitando Узкие.
En el apartado eléctrico, el soporte de USB Power Delivery (PD) es obligatorio. El estándar garantiza un mínimo de 7,5W, pero puede escalar hasta los 100W en la versión inicial. Sin embargo, el USB4 v2 eleva el listón hasta los 240W de potencia de carga. Esto implica que podrías cargar un portátil gaming superpotente con el mismo cable que usas para tus auriculares, eliminando la necesidad de llevar un cargador enorme y pesado en la mochila.
USB4 frente a Thunderbolt 4: ¿Cuál elegir?

Es normal confundirlos porque comparten el mismo ADN y el mismo conector USB-C, pero hay matices importantes. Thunderbolt 4 es más exigente; obliga a que todos sus dispositivos soporten 40 Gbps y tengan soporte para dos pantallas 4K. El USB4, al ser un estándar más abierto, permite implementaciones variables, lo que lo hace más asequible pero menos predecible en cuanto a rendimiento mínimo.
- Ve a por Thunderbolt 4 si necesitas garantías totales de rendimiento máximo, soporte PCIe obligatorio para GPUs externas y el presupuesto no es un problema.
- Elige USB4 si buscas una opción más económica que cumpla de sobra con tareas de oficina, diseño ligero o si solo necesitas conectar una pantalla 4K.
Как избежать пустой траты денег при покупке кабелей
Aquí es donde mucha gente mete la pata. Como todos los cables parecen iguales (son USB-C), es fácil comprar uno barato que solo sirve para cargar el móvil y esperar que mueva datos a 40 Gbps. Para no caer en la trampa, hay que buscar los logotipos de certificación. Los cables reales de USB4 llevan un pequeño «40» o «80» junto al símbolo del USB o el rayo de Thunderbolt.
Otro detalle clave es la longitud. Los cables de cobre estándar pierden potencia con la distancia. Por eso, los cables USB4 de más de dos metros suelen ser híbridos o de fibra óptica, ya que incluyen chips internos para mantener la señal. Si ves un cable larguísimo y sospechosamente barato, lo más probable es que sea un cable de carga básico y no un cable de datos de alta velocidad.
Identificación de puertos en tu equipo
Si no sabes qué tiene tu ordenador, hay dos formas sencillas de averiguarlo. La primera es visual: busca el símbolo del rayo o el número 4 junto al puerto ovalado. La segunda es más técnica pero infalible: entra en el Administrador de Dispositivos de Windows y despliega la sección de «Controladores de bus serie universal». Si lees «Controlador de host USB4», estás equipado con la tecnología más puntera.
La integración de protocolos como PCI Express y DisplayPort convierte a este estándar en una herramienta versátil que reduce la cantidad de cables en el escritorio. Al combinar datos, vídeo y energía en un solo hilo, el USB4 no solo mejora la velocidad, sino que limpia nuestro espacio de trabajo y prepara nuestros dispositivos para las demandas tecnológicas de los próximos años.
