- Monta el procesador Snapdragon G2 Gen 2 con 8 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento ampliable.
- Destaca por su pantalla FHD de 7 pulgadas a 120 Hz y una batería masiva de 9300 mAh.
- Ejecuta OwlOS, un sistema basado en Android optimizado para el mando y la emulación.
- Incorpora joysticks TMR anti-drift y un diseño modular que facilita la reparación.

El panorama de las máquinas de juego portátiles con Android ha estado durante eones bajo el control de firmas chinas como Retroid, Anbernic o Ayaneo. Sin embargo, el tablero está a punto de cambiar porque la marca india Arc ha decidido dar el salto al mercado con un dispositivo que promete dar guerra a los pesos pesados del sector.
Se trata de la Arc X1, una consola que no se anda con chiquitas y que busca equilibrar un hardware potente con una autonomía que echa echando pestaña a la competencia. Es una propuesta pensada tanto para los amantes de la emulación como para quienes disfrutan del gaming en la nube o los títulos nativos de Android, todo ello envuelto en un chasis ergonómico y moderno.
Pantalla y calidad visual
Lo primero que salta a la vista es su panel LCD de 7 pulgadas. No es una pantalla cualquiera, ya que ofrece una resolución Full HD (1920 x 1080) y una tasa de refresco de 120 Hz, lo que garantiza que todo se mueva con una fluidez envidiable. Para que no te preocupes por los rayones, viene protegida con Gorilla Glass 3 y alcanza un brillo máximo superior a los 500 nits, permitiendo jugar sin problemas incluso en entornos muy iluminados.
Corazón y potencia bruta
Bajo el capó, la Arc X1 esconde el procesador Snapdragon G2 Gen 2 de Qualcomm. Este SoC, fabricado en 4 nm, está diseñado específicamente para el gaming móvil y cuenta con una arquitectura de núcleos GoldPlus y Gold para el rendimiento máximo, junto a núcleos Silver para ahorrar energía. Se complementa con 8 GB de RAM LPDDR5X y un almacenamiento interno UFS 3.1 de 128 GB, aunque si te quedas corto de espacio, puedes meterle una tarjeta microSD de hasta 1 TB.
En términos de rendimiento, esta máquina es una bestia para la emulación. Mueve sin despeinarse sistemas clásicos como NES, SNES, Mega Drive o PlayStation 1. Pero lo más jugoso es que, sobre el papel, es capaz de ejecutar títulos de PS2, GameCube, Wii, Nintendo 3DS y PS Vita. Para evitar que la consola se caliente demasiado y sufra el temido thermal throttling, Arc ha implementado un sistema de ventilación activa con una rejilla trasera con forma de búho que expulsa el aire por la parte superior.
Controles diseñados para ganar
El diseño de los mandos es asimétrico, muy similar al estilo de Xbox, lo que resulta muy cómodo para sesiones largas. Un punto clave son sus joysticks TMR; esta tecnología es una alternativa a los de efecto Hall que no solo elimina el drift, sino que es más precisa y consume menos batería. Además, los botones frontales y el D-pad utilizan microinterruptores para una respuesta táctil más nítida.
Para los que buscan personalización, los gatillos analógicos incluyen bloqueos mecánicos ajustables y cuenta con dos botones programables en la zona trasera. La experiencia se completa con un giroscopio de seis ejes y dos motores de vibración LRA, que ofrecen una respuesta háptica mucho más envolvente que los motores tradicionales.
OwlOS: Un Android que no parece Android
Para que no tengas que pelearte con una interfaz táctil incómoda, la consola estrena OwlOS. Este sistema, basado en AOSP, es básicamente una capa optimizada para el mando que agrupa todo en un lanzador unificado. Desde aquí puedes gestionar juegos nativos, apps de streaming como Moonlight o Steam Link, y emuladores. Incluso permite lanzar juegos de PC mediante herramientas como Winlator, GameNative o GameHub, permitiéndote crear perfiles de rendimiento específicos para cada título.
Autonomía y conectividad
Si hay algo que hace que la Arc X1 destaque es su batería de 9.300 mAh. Mientras que la mayoría de sus rivales se quedan en los 8.000 mAh, Arc ha apostado por una capacidad superior que puede darte hasta 8 horas de juego continuo. La carga es rápida, soportando USB Power Delivery de 27 W, y cuenta con una función inteligente para limitar la carga al 80% y así alargar la vida útil de la celda.
En el apartado de conexiones, no se han quedado cortos: incluye Wi-Fi 6E, Bluetooth 5.4 y un puerto USB-C 3.1 Gen 1 que permite sacar la imagen a una pantalla externa. Además, mantiene el clásico jack de 3,5 mm para los que preferimos los auriculares con cable.
Precio, disponibilidad y reparabilidad
Un detalle loable es que Arc quiere que su consola dure. La batería no está pegada, los sticks son sustituibles y las placas internas son modulares, facilitando que los usuarios compren componentes de recambio oficiales. En cuanto al coste, el precio final ronda los 375 euros (unos 33.500 ₹), aunque existen opciones de acceso anticipado por unos 307-329 euros para quienes se anoten en la lista de espera. Las reservas comienzan el 2 de octubre y se espera que las primeras unidades lleguen a manos de los usuarios en el primer trimestre de 2027.
La Arc X1 se presenta como una alternativa robusta y muy equilibrada, combinando la potencia del Snapdragon G2 Gen 2 con una pantalla de alta frecuencia y una batería excepcionalmente grande. Gracias a su enfoque en la reparabilidad y su software OwlOS, busca posicionarse como una herramienta definitiva para el gaming portátil y la emulación avanzada, llegando al mercado con un precio competitivo frente a opciones como la Odin 2.