Comandos secretos para Ejecutar y CMD en Windows

Última actualización: 24 de febrero de 2026
  • El cuadro Ejecutar y la consola CMD permiten acceder rápido a herramientas avanzadas de Windows sin navegar por menús.
  • Comandos como msconfig, regedit, diskmgmt.msc o %temp% facilitan la administración, limpieza y optimización del sistema.
  • Órdenes de diagnóstico como ipconfig, chkdsk, systeminfo o netstat ayudan a resolver problemas de red, disco y rendimiento.
  • Dominar estos comandos mejora la productividad y ofrece un mayor control sobre el funcionamiento interno de Windows.

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Si usas Windows todos los días y sigues abriendo todo desde los menús, estás desaprovechando una de sus armas más potentes: el cuadro Ejecutar y la consola de comandos. Con unos cuantos atajos de teclado y comandos bien aprendidos puedes abrir herramientas ocultas, diagnosticar problemas, acelerar el sistema y moverte por Windows como un auténtico pro.

A lo largo de esta guía vas a encontrar una lista enorme de comandos para Ejecutar (Windows + R) y para la consola CMD, explicados con calma y en castellano de España. Verás tanto accesos rápidos a paneles de configuración como utilidades de administración, comandos básicos para empezar en la terminal y órdenes más “secretas” para diagnosticar la red, revisar el disco o automatizar tareas.

Cómo abrir el cuadro Ejecutar y cuándo merece la pena usarlo

Antes de meternos en harina, conviene tener claro cómo abrir el cuadro Ejecutar y en qué situaciones es más práctico que navegar por menús. Esta pequeña ventana permite lanzar programas, carpetas del sistema y herramientas de configuración simplemente escribiendo un comando corto.

Hay varias formas de abrir la ventana Ejecutar en Windows, pero la más rápida es usar el atajo de teclado Tecla Windows + R. En el mismo instante se abre el cuadro de diálogo y puedes empezar a escribir el comando que quieras ejecutar.

Si prefieres hacerlo con el ratón, también puedes hacer clic derecho sobre el botón de Inicio y elegir la opción “Ejecutar” en el menú contextual, o bien escribir “Ejecutar” en el buscador de la barra de tareas y abrirlo desde ahí.

La gracia de este cuadro es que te evita ir saltando por ventanas de Configuración, Panel de control o menús ocultos. Conociendo unos cuantos atajos, puedes abrir directamente herramientas avanzadas como msconfig, regedit, gpedit.msc o diskmgmt.msc sin perder ni un segundo.

Comandos esenciales del cuadro Ejecutar para administración de Windows

Windows incluye una buena colección de comandos pensados para abrir rápidamente las herramientas que más se utilizan al administrar o mantener el sistema. Con esta selección podrás acceder a configuración del sistema, discos, servicios, red, registro y más sin rebuscar por menús.

Empezamos por la joya de la corona: el comando msconfig. Al escribir “msconfig” en Ejecutar se abre la ventana de Configuración del sistema, desde donde puedes gestionar el arranque de Windows, seleccionar el sistema operativo por defecto si tienes varios instalados, activar el modo de arranque seguro o controlar qué servicios y programas se inician con el sistema.

Otro clásico es msinfo32, que abre la herramienta de Información del sistema. Aquí verás un resumen extremadamente detallado de tu equipo: versión de Windows, placa base, procesador, memoria RAM, BIOS, componentes y un sinfín de datos de hardware y software muy útiles para diagnósticos.

Cuando necesitas saber qué está pasando con los recursos del PC en tiempo real, puedes lanzar el comando resmon para abrir el Monitor de recursos. Esta utilidad va un paso más allá del Administrador de tareas y te muestra al detalle el uso de CPU, RAM, disco y red por proceso, algo muy útil para cazar cuellos de botella.

Si lo que quieres es ajustar cómo se comporta el ratón, el comando main.cpl te lleva directamente al panel de propiedades del ratón, donde puedes cambiar la velocidad del puntero, invertir botones, ajustar el doble clic o configurar la rueda de desplazamiento sin tener que bucear por Configuración.

Para administrar conexiones remotas tienes a tu disposición mstsc, que abre el cliente de Conexión a Escritorio remoto. Es la forma rápida de conectarte a otro PC o servidor Windows a través de la red y controlarlo como si estuvieras delante.

Escribir cmd en Ejecutar abre el símbolo del sistema clásico, la consola negra de toda la vida donde podrás ejecutar todos los comandos de línea que veremos más adelante. Si prefieres la alternativa moderna, puedes utilizar powershell para abrir la consola PowerShell y trabajar con cmdlets y scripts avanzados.

El comando explorer abre el Explorador de archivos de Windows directamente, ideal cuando necesitas una ventana nueva de exploración desde cualquier punto del sistema. Y si quieres acceder a la configuración rápida de accesos, puedes usar simplemente control para lanzar el Panel de control tradicional.

Otra herramienta vital es taskmgr, que abre el Administrador de tareas. Desde aquí puedes terminar procesos congelados, ver qué programas están cargando demasiado el procesador o la memoria, y monitorizar el rendimiento general de tu sistema.

Para gestionar el apagado o reinicio desde el entorno gráfico antiguo existe el comando shutdown.exe con parámetros, pero desde Ejecutar también puedes usar “shutdown” directamente en consola, o incluso el más básico cierre / shutdown en algunas traducciones para programar un apagado automático del sistema.

Si sospechas que tu disco duro tiene problemas, el comando chkdsk desde Ejecutar o desde CMD lanza la utilidad de comprobación de disco, que puede revisar el disco duro en busca de sectores defectuosos y errores de sistema de archivos, e intentar repararlos cuando es posible.

Para liberar espacio en el disco sin instalar nada adicional, puedes escribir cleanmgr (a veces traducido como “administrador de limpieza”). Se abrirá el Liberador de espacio en disco de Windows, desde el que es posible eliminar archivos temporales, limpiar la Papelera de reciclaje y otros residuos del sistema.

Si quieres comprobar la configuración gráfica, sobre todo relacionada con juegos y multimedia, el comando dxdiag abre la herramienta Diagnóstico de DirectX, que muestra información detallada sobre la tarjeta gráfica, drivers de audio y vídeo, y versiones de DirectX instaladas.

En cuanto a terminales avanzados, powershell abre la consola PowerShell, donde puedes ejecutar cmdlets, automatizar tareas de administración, gestionar servicios, usuarios o incluso trabajar con scripts complejos que integren distintas partes del sistema.

Si necesitas saber exactamente qué versión de Windows estás ejecutando, una opción rápida es el comando winver (a veces citado como “winver / ganador” en listas traducidas), que abre una ventana emergente con la edición, compilación y estado de licencia del sistema operativo.

El comando control folders (o “carpetas de control”) abre directamente las Opciones de carpeta, donde puedes activar la visualización de archivos ocultos, mostrar o no las extensiones de archivo, y ajustar cómo se muestran carpetas y elementos en el Explorador.

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Para manipular particiones y discos sin recurrir a herramientas de terceros, puedes usar diskmgmt.msc, que abre Administración de discos. Desde ahí podrás crear, formatear y borrar volúmenes, cambiar letras de unidad y gestionar discos básicos y dinámicos.

El visor de eventos, imprescindible para diagnosticar problemas del sistema, se abre con eventvwr.msc. Esta consola muestra registros de seguridad, sistema, aplicaciones y muchos otros orígenes que te ayudan a localizar el origen de fallos, bloqueos o mensajes de error.

Si tu edición de Windows lo permite, gpedit.msc abre el Editor de directivas de grupo local, una herramienta potentísima para configurar políticas avanzadas del sistema, restringir funciones, aplicar ajustes de seguridad o controlar el comportamiento de aplicaciones y del propio sistema operativo.

Para usuarios avanzados, el comando regedit es uno de los más delicados: abre el Editor del Registro de Windows. Desde aquí puedes modificar claves y valores que controlan prácticamente todo el comportamiento del sistema y de muchas aplicaciones. Es tremendamente potente, pero conviene actuar con cuidado porque un cambio mal hecho puede desestabilizar Windows.

El panel de sysdm.cpl abre las Propiedades del sistema, donde puedes cambiar el nombre del equipo, unirlo a un dominio, configurar la conexión remota, los perfiles de usuario y las opciones de rendimiento y protección del sistema (puntos de restauración incluidos).

Si te preocupa el consumo energético, especialmente en portátiles, el comando powercfg.cpl te lleva directamente a las Opciones de energía, donde puedes elegir o personalizar planes de energía, ajustar tiempos de suspensión y definir el comportamiento del botón de encendido o de la tapa.

Para accesibilidad, el comando magnify (o “aumentar” en algunas descripciones) abre la Lupa de Windows, una herramienta imprescindible si necesitas ampliar partes de la pantalla para leer texto pequeño o revisar imágenes con detalle.

Con charmap lanzas el Mapa de caracteres, desde donde puedes copiar símbolos especiales, letras acentuadas de otros alfabetos, iconos y caracteres que no aparecen en el teclado físico pero que son compatibles con las fuentes del sistema.

El panel de conexiones de red se abre con ncpa.cpl. Es el lugar clásico para activar o desactivar adaptadores de red, cambiar direcciones IP, DNS, puentes de conexión o ajustar las propiedades avanzadas de tus interfaces Ethernet o WiFi.

Para revisar si tu equipo está infectado, el comando mrt (a veces nombrado como “mrt / señor” en traducciones automáticas) lanza la Herramienta de eliminación de software malintencionado de Microsoft. Realiza un análisis puntual en busca de malware conocido y puede eliminar algunas amenazas comunes.

El comando devmgmt.msc abre el Administrador de dispositivos, donde se listan todos los componentes de hardware y dispositivos conectados. Desde aquí puedes actualizar controladores, deshabilitar dispositivos conflictivos o comprobar si hay problemas de drivers.

Si gestionas usuarios locales, netplwiz te lleva a un panel clásico de Cuentas de usuario. Desde ahí puedes agregar nuevos usuarios, cambiar el tipo de cuenta, ajustar contraseñas e incluso configurar el inicio de sesión automático sin pedir contraseña.

La ventana de servicios en segundo plano se abre con services.msc. En este listado verás todos los servicios instalados, su estado (en ejecución o detenidos), tipo de inicio y posibilidad de iniciarlos o detenerlos manualmente. Es la base de muchos componentes críticos de Windows.

Si lo que quieres es gestionar programas instalados al estilo clásico, el comando appwiz.cpl abre el panel “Programas y características”, centrado en aplicaciones de terceros. Desde ahí puedes desinstalar software, cambiar componentes instalados o reparar aplicaciones que lo permitan.

Para llegar rápido a tu perfil de usuario, puedes escribir un simple . (un punto) en el cuadro Ejecutar. Esto abre la carpeta raíz del usuario actual, donde se encuentran Documentos, Descargas, Escritorio y demás directorios personales.

Si necesitas un teclado virtual, el comando osk abre el Teclado en pantalla, perfecto para pantallas táctiles o cuando el teclado físico falla o no lo tienes a mano.

En cuanto a capturas de pantalla, snippingtool lanza la herramienta Recortes clásica (o la versión moderna según la edición), que sigue siendo una de las formas más cómodas de hacer screenshots sin instalar nada adicional.

Por último, el comando mdsched abre el comprobador de memoria de Windows. Tras reiniciar el equipo, este utilitario verifica la RAM para comprobar si hay errores físicos que puedan estar causando fallos o pantallazos azules.

Comandos “secretos” para limpiar, optimizar y configurar rápidamente Windows

Además de los grandes clásicos, hay una serie de comandos menos conocidos que te permiten acceder a funciones ocultas o poco visibles de Windows 10 y 11. Son perfectos para limpiar residuos, ajustar la apariencia o corregir problemas de rendimiento sin dar mil vueltas.

El más famoso para liberar espacio es %temp%. Si escribes este comando en Ejecutar, se abre directamente la carpeta de archivos temporales del usuario, ubicada normalmente en la ruta AppData\Local\Temp. Desde ahí puedes seleccionar todo (Ctrl + A) y borrar con Supr para recuperar una buena cantidad de espacio en disco.

Otro muy útil es SystemPropertiesPerformance, que abre el panel de opciones de rendimiento de Windows. Aquí puedes elegir entre priorizar la apariencia visual o el rendimiento, desactivar animaciones como el minimizado y maximizado de ventanas o quitar efectos de sombras para ganar fluidez en equipos algo justos de recursos.

Si quieres sentir que vuelves a las opciones clásicas de otros Windows, en ese mismo panel puedes seleccionar configuraciones como “Ajustar para obtener el mejor rendimiento” y luego ir reactivando solo los efectos que realmente eches de menos, encontrando un equilibrio entre estética y rapidez.

El comando appwiz.cpl que ya hemos visto también es una forma rápida de gestionar programas sin pasar por la nueva interfaz de Configuración de Windows 10 y 11. Para quienes están acostumbrados al sistema antiguo, resulta bastante más directo que ir a Configuración > Aplicaciones > Aplicaciones instaladas.

Relacionado con la fecha y hora, timedate.cpl abre el panel clásico para ajustar el reloj, zona horaria y relojes adicionales, así como la sincronización con servidores de Internet. Es especialmente útil si tu equipo muestra una hora incorrecta o si necesitas consultar varias zonas horarias.

No conviene olvidar tampoco el papel de msconfig en la resolución de problemas. Desde su pestaña de Arranque puedes activar el Modo seguro, deshabilitar servicios que sospeches que están causando conflictos o hacer un arranque de diagnóstico para aislar el origen de fallos de rendimiento o inestabilidad.

Comandos básicos de CMD para moverte por carpetas, copiar archivos y gestionar el sistema

La consola CMD de Windows puede imponer un poco al principio, pero con unos cuantos comandos básicos empezarás a moverte con soltura. Estos son los que te permitirán navegar por directorios, listar archivos, copiar contenido y hacer tareas sencillas sin salir del teclado.

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El comando por excelencia para desplazarte por carpetas es CD. Usando la sintaxis cd RutaDirectorio puedes entrar en la carpeta que quieras, mientras que con cd.. (dos puntos) subes un nivel en el árbol de directorios y vuelves a la carpeta contenedora.

Para ver qué hay en la carpeta actual, el comando DIR muestra un listado completo de archivos y subdirectorios. Es la forma más rápida de comprobar si el archivo que necesitas está ahí o decidir en qué subcarpeta debes entrar a continuación.

Si quieres una vista más estructurada, TREE Carpeta dibuja en pantalla la estructura completa de directorios de la ruta indicada, mostrando todas las subcarpetas y cómo se encadenan. Es especialmente útil cuando estás analizando árboles de directorios complejos.

Cuando la salida se llena de texto y quieres partir de cero, el comando CLS limpia por completo la pantalla de la consola, borrando tanto los comandos que has escrito como las respuestas que ha dado el sistema. Es como abrir una ventana CMD nueva sin cerrarla.

Para cerrar la consola, basta con escribir EXIT, que termina la sesión actual y cierra la ventana del símbolo del sistema.

Si alguna vez te quedas en blanco y no recuerdas el nombre exacto de un comando, HELP muestra una lista de órdenes disponibles junto con una breve descripción (en inglés) de lo que hace cada una. Además, puedes escribir help nombre_comando para ver una ayuda más detallada de ese comando concreto.

En cuanto a gestión de archivos, COPY Archivo Destino copia uno o varios archivos desde su ubicación actual a la ruta de destino que indiques. Es útil tanto para copias de seguridad rápidas como para mover contenido entre carpetas sin usar el ratón.

Para copias más avanzadas y robustas, ROBOCOPY ofrece un conjunto de opciones mucho más potente: es más rápido, permite reanudar copias interrumpidas, mostrar el progreso en tiempo real y copiar solo archivos modificados, ideal para mover grandes volúmenes de datos.

Si lo que necesitas es mover un archivo a otra carpeta sin dejar copia en el origen, el comando MOVE Archivo Destino desplaza el archivo a la nueva ruta, algo que viene a ser el equivalente a “cortar y pegar” pero desde la consola.

Para borrar, DEL Archivo o Carpeta elimina los archivos o directorios que indiques. Hay que usarlo con cuidado porque no siempre pasan por la Papelera de reciclaje, así que un borrado puede ser definitivo si no tienes copia.

Cuando quieres cambiar cómo se llama un archivo, RENAME Archivo (o REN) te permite asignar un nuevo nombre, e incluso cambiar la extensión. Eso sí, cambiar la extensión no convierte mágicamente un formato en otro; simplemente modifica el nombre con el que Windows lo identifica.

Para crear carpetas nuevas, MD NombreDeCarpeta (o MKDIR) genera un directorio en la ubicación actual con el nombre que le indiques. De esta forma puedes ir montando estructuras de carpetas sin salir de la terminal.

Un truco interesante es usar TYPE archivo.extension en combinación con redirecciones para crear archivos de texto desde la consola y escribir dentro de ellos. Así puedes generar rápidamente scripts, notas o ficheros de configuración sin abrir un editor gráfico.

Entre los comandos básicos también está FORMAT, con el que puedes formatear unidades completas. Hay que extremar la precaución con él, porque borra todo el contenido de la unidad seleccionada; solo deberías usarlo cuando tengas claro que quieres vaciar un disco o preparar una unidad nueva.

Comandos de diagnóstico y mantenimiento: red, disco, drivers y rendimiento

Además de servir para moverte por carpetas, la consola de Windows incluye comandos muy potentes para diagnosticar problemas de hardware, red y sistema. Estos son algunos de los más utilizados tanto por usuarios avanzados como por administradores.

Para obtener un resumen completo del equipo, SYSTEMINFO devuelve información muy detallada sobre el sistema operativo, la versión, el fabricante, el modelo, la memoria física instalada, el tiempo desde el último arranque y otros datos clave que te ayudan a conocer el estado de tu máquina.

Cuando sospechas que algo va mal con el disco duro, CHKDSK vuelve a aparecer en escena, pero lanzado desde CMD con parámetros como /f o /r. El primero repara errores lógicos del sistema de archivos, mientras que el segundo además busca sectores defectuosos físicos e intenta recuperar datos legibles.

Para problemas de conexión a Internet o a la red local, IPCONFIG es esencial. Con él obtienes la dirección IP, máscara de subred, puerta de enlace predeterminada y otros datos de cada adaptador de red. Con parámetros como ipconfig /release e ipconfig /renew puedes liberar y renovar la IP, algo muy útil cuando la conexión se queda colgada por un conflicto de direcciones.

Si necesitas analizar el estado de las conexiones, NETSTAT muestra estadísticas de protocolo y todas las conexiones TCP/IP activas. Con netstat -an verás qué puertos están escuchando, a qué direcciones remotas estás conectado y en qué estado se encuentran esas conexiones, algo clave para detectar tráfico sospechoso o servicios abiertos sin que lo supieras.

Cuando tienes problemas de latencia o cortes de conexión con un servidor concreto, TRACERT DireccionHost (o “tracert www.sitio.com”) permite seguir la ruta que siguen los paquetes desde tu equipo hasta el destino, mostrando cada salto intermedio y el tiempo que tarda. Así puedes localizar en qué tramo de la red se producen los retrasos.

Si alguna vez te han pedido la dirección MAC de tu equipo, el comando GETMAC la muestra al instante. Esta dirección es el identificador único de la tarjeta de red, imprescindible en ciertas configuraciones avanzadas de routers, filtrados o licencias por hardware.

Para confirmar la versión exacta de Windows, VER devuelve el número de versión de la consola, útil cuando estás esperando una actualización o necesitas saber si tu sistema cumple con los requisitos de cierto software.

También desde CMD puedes abrir el Panel de control con “control” o incluso usar el comando CONTROL PANEL en algunas traducciones, aunque la forma tradicional suele ser más fiable. Esto lo convierte en un simple atajo de teclado adicional, sin tener que ir al menú Inicio.

Si el problema tiene que ver con sincronización de hora o simplemente quieres saber qué hora exacta tiene tu PC, TIME muestra y permite cambiar la hora del sistema desde la consola, algo útil cuando haces pruebas o necesitas registrar eventos con precisión.

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El comando DRIVERQUERY lista todos los controladores instalados, indicando el nombre del módulo, la descripción y el tipo de driver. Es una herramienta muy práctica para comprobar versiones de drivers o revisar si cierto componente tiene los controladores cargados correctamente.

Para controlar qué procesos están activos, TASKLIST ofrece un listado con todos los procesos en ejecución, su PID (identificador de proceso) y el consumo de memoria. Es parecido al Administrador de tareas, pero en formato texto, perfecto para terminales remotas o scripts.

Si un proceso se queda colgado, con TASKKILL /PID NumeroIDdeProceso puedes terminarlo a la fuerza indicando su PID. También puedes usar parámetros como /IM nombreproceso.exe para matarlo por nombre, muy útil cuando aplicaciones concretas dejan de responder.

Para revisar la integridad de los archivos del sistema, SFC (System File Checker) analiza las versiones protegidas de Windows y reemplaza aquellas que estén dañadas o modificadas. Debes ejecutarlo en una consola con permisos de administrador, y suele ser clave cuando sospechas que algún archivo del sistema se ha corrompido.

Si quieres liberar espacio desde CMD, CLEANMGR abre el Liberador de espacio en disco, permitiéndote elegir una unidad y borrar archivos temporales, informes de errores antiguos o instalaciones de Windows previas, entre otros elementos.

Para medir el rendimiento, WINSAT FORMAL lanza un benchmark completo del sistema que evalúa CPU, memoria RAM, gráficos y disco. También puedes usar variantes como WINSAT CPUFORMAL, MEMFORMAL, GRAPHICSFORMAL o DISKFORMAL si solo te interesa medir un componente concreto.

La desfragmentación clásica la tienes con DEFRAG, que inicia el proceso de reorganización de datos en un disco mecánico para mejorar los tiempos de acceso. En unidades SSD no es necesario desfragmentar de la forma tradicional, pero Windows lo gestiona de forma inteligente en segundo plano.

Si necesitas trabajar a bajo nivel con particiones, DISKPART es una utilidad avanzada que, con comandos como LIST DISK o LIST VOLUME, muestra todos los discos y volúmenes del equipo y permite crear, borrar y configurar particiones. Es muy potente, así que conviene usarlo con precaución.

Para controlar el apagado desde consola, SHUTDOWN es el comando de referencia. Puedes apagar el equipo con shutdown -s -t TiempoEnSegundos (programando el apagado), reiniciarlo con shutdown -r o incluso cerrar la sesión actual sin apagar con otros parámetros específicos.

Si solo quieres salir de tu cuenta actual pero mantener el equipo encendido, LOGOFF cierra la sesión del usuario activo, devolviendo el sistema a la pantalla de inicio de sesión.

Diez comandos “secretos” de CMD que conviene tener siempre a mano

Además de las órdenes de diagnóstico que ya hemos visto, hay una serie de comandos que, usados con cabeza, te dan un control muy fino sobre red, archivos y configuración. Muchos usuarios apenas los tocan, pero son auténticas navajas suizas.

El primero es ipconfig, del que ya hemos hablado, pero que merece mención especial: no solo te muestra detalles de la configuración de red, sino que con combinaciones como ipconfig /flushdns puedes vaciar la caché DNS para resolver problemas de acceso a determinadas webs.

Para apagar, reiniciar o hibernar el PC desde línea de comandos, shutdown es tu aliado. Con parámetros como shutdown /s /f /t 0 apagas inmediatamente, con shutdown /r reinicias y con shutdown /h pones el sistema en hibernación, algo muy útil cuando la interfaz gráfica está congelada.

Ya hemos visto tracert, que te permite ver por qué nodos pasa tu conexión hasta llegar a un servidor remoto, pero combinado con otros comandos de red se convierte en una herramienta de diagnóstico potentísima para administradores.

CHKDSK, usado con sus conmutadores correctos, se convierte en el mejor amigo de quien sospecha de un disco con problemas. Un chkdsk C: /f /r programado al reinicio puede salvarte de errores de volumen y sectores dañados antes de que la cosa vaya a más.

El ejecutable systeminfo.exe concentra en un solo comando un informe bastante completo del sistema, perfecto para inventarios rápidos, auditorías o para compartir con soporte técnico sin tener que ir capturando mil pantallas.

Con assoc gestionas las asociaciones de archivo, es decir, qué programa se abre por defecto con cada extensión. Verás algo como .txt=txtfile, y puedes cambiar estas asociaciones para que determinados tipos de archivo se abran siempre con el programa que te interesa.

El comando ping es el típico que todo el mundo ha oído nombrar alguna vez. Envía paquetes ICMP a una dirección remota y mide el tiempo de respuesta, ayudándote a saber si un servidor está accesible y qué latencia tiene tu conexión hacia él.

Ya hemos mencionado netstat, pero merece estar en esta lista porque es una herramienta fundamental para revisar conexiones activas, puertos que escuchan o posibles conexiones sospechosas que delaten malware o software no autorizado.

Con tasklist y su compañero taskkill puedes vigilar y controlar todos los procesos sin necesidad de abrir el Administrador de tareas. Son especialmente útiles en sesiones remotas por consola, donde no tienes interfaz gráfica.

Por último, attrib te permite cambiar atributos de archivos y carpetas, como oculto (h), solo lectura (r) o de sistema (s). Por ejemplo, attrib +h +r -s archivo.txt lo marca como oculto y de solo lectura pero deja de ser un archivo de sistema, una forma rápida de proteger o esconder fichas concretas.

Dominar todos estos comandos, tanto los del cuadro Ejecutar como los del símbolo del sistema, transforma la forma en la que trabajas con Windows. En lugar de perder tiempo navegando por menús y submenús, saltas directamente a la herramienta exacta que necesitas, puedes diagnosticar problemas en minutos y de paso aprendes cómo funciona de verdad el sistema por dentro, algo que siempre viene bien si quieres llevar tu nivel de usuario un paso más allá.

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