- Acceso a la versión del sistema mediante la sección Acerca de en la Configuración de Windows.
- Fecha límite del soporte oficial de Windows 10 establecida para octubre de 2025.
- Disponibilidad del programa ESU para prolongar la seguridad del equipo un año adicional.
- Importancia de actualizar a la versión 22H2 para acceder a extensiones de soporte.
¿Alguna vez te has quedado mirando la pantalla de tu PC preguntándote si el sistema que usas todavía es seguro o si ya se ha quedado en el olvido? Es una duda muy común, sobre todo porque Microsoft suele lanzar versiones nuevas y, sin darte cuenta, tu equipo puede haber quedado obsoleto, dejándote expuesto a fallos o virus sin que lo sepas.
Saber exactamente qué versión de Windows tienes instalada no es solo una cuestión de curiosidad técnica, sino una medida de seguridad fundamental. Dependiendo de la edición que manejes, podrías estar recibiendo parches críticos o, por el contrario, podrías estar navegando en un sistema que ya no tiene soporte oficial y que necesita un empujón para actualizarse.
Cómo descubrir qué versión de Windows tienes instalada

Para saber hasta dónde llega el soporte, lo primero es identificar tu versión. No te compliques la vida, que hay varias formas sencillas de hacerlo. La ruta más directa es hacer clic derecho sobre el botón de Inicio, entrar en Configuración de Windows, dirigirte a Sistema y buscar la pestaña Acerca de. Ahí verás desplegados los datos de la edición y la versión específica que corre en tu máquina.
Si prefieres usar herramientas propias del fabricante, por ejemplo en equipos ASUS, puedes abrir la aplicación MyASUS y buscar la sección de Información del sistema. Es básicamente lo mismo, pero integrado en el software de gestión del PC. En ambos casos, fíjate bien en el apartado de Especificaciones de Windows para no perderte ningún detalle.
Datos técnicos y almacenamiento de tu equipo

Ya que estás curioseando en los ajustes, aprovecha para echar un ojo a las tripas de tu ordenador. En la misma sección de Sistema, puedes comprobar el tipo de procesador, cuánta memoria RAM tienes disponible y si tu arquitectura es de 32 o 64 bits. Esto es clave, ya que algunas actualizaciones de sistema dependen totalmente del hardware que tengas montado, por lo que es útil saber si tu PC es compatible con Windows 11.
Si notas que el PC va lento, quizás sea el espacio. Para mirar cuánto almacenamiento te queda, ve a Inicio, Configuración de Windows y selecciona la opción de Almacenamiento. Mantener el disco con aire es vital para que las actualizaciones de seguridad se instalen sin dar errores extraños.
El fin del camino para Windows 10

Aquí es donde la cosa se pone seria. Windows 10 fue un sistema increíble que nos rescató del caos de Windows 8, trayendo de vuelta el menú de inicio y una integración en la nube muy potente. Sin embargo, todo tiene un final y Microsoft ha puesto fecha de caducidad: el 14 de octubre de 2025 será el día en que Windows 10 deje de recibir soporte técnico y actualizaciones de seguridad oficiales.
Esto no significa que tu ordenador vaya a dejar de encenderse al día siguiente, pero sí que se volverá mucho más vulnerable a ciberataques. Sin los parches mensuales, cualquier agujero de seguridad que encuentren los hackers se quedará abierto para siempre, lo que convierte al sistema en una plataforma arriesgada para manejar datos personales o bancarios.
Opciones para alargar la vida de tu sistema

Si por alguna razón no puedes saltar a Windows 11 (ya sea porque tu PC no cumple los requisitos o porque simplemente no quieres cambiar), existe una tabla de salvación llamada Actualizaciones de Seguridad Extendidas (ESU). Este programa permite estirar el soporte un año más, hasta el 13 de octubre de 2026, para que no te quedes desprotegido de golpe.
Para los usuarios de casa, hay varias formas de acceder a este beneficio. Algunos pueden obtenerlo gratis si mantienen su configuración respaldada en OneDrive, mientras que otros pueden canjear puntos de Microsoft Rewards o pagar una tasa de unos treinta euros. Eso sí, es imprescindible que tu equipo esté en la versión 22H2 de Windows 10 y que tengas una cuenta de administrador activa.
En el ámbito empresarial, la cosa es distinta. Las compañías pueden extender el soporte hasta tres años, aunque el precio sube cada año. Para activar esto, basta con ir a Windows Update en la configuración de seguridad; si el PC es compatible, aparecerá un aviso con el botón Inscribirse ahora para activar el plan de extensiones.
Trucos avanzados para usuarios curiosos
Si eres de los que prefiere la consola de comandos al ratón, hay un truco muy útil para saber cuánto tiempo lleva tu Windows instalado sin que hayas tenido que formatear. Abre el CMD y escribe el comando systeminfo. Entre todos los datos que soltará la pantalla, busca la línea que dice Fecha de instalación original. Es una forma rápida de ver si tu sistema es un veterano de guerra o una instalación fresca.
Para evitar sustos al cambiar de versión o de equipo, lo más recomendable es hacer una copia de seguridad exhaustiva. Usar servicios como OneDrive te permite guardar fotos, documentos y aplicaciones en la nube, haciendo que la transición a Windows 11 sea un paseo y no una pesadilla de pérdida de datos.
Identificar tu versión de Windows a través de la configuración o herramientas del fabricante es el primer paso para evitar que tu PC quede desprotegido tras el cierre del soporte de Windows 10 en octubre de 2025. Aunque existen planes de pago o recompensas para extender la seguridad un año más mediante el programa ESU, la opción más viable a largo plazo es migrar a Windows 11 o renovar el hardware para garantizar que tu información esté siempre a salvo de amenazas externas.