- La verificación se puede realizar mediante el Panel de control de NVIDIA, la herramienta GPU-Z o el Administrador de dispositivos de Windows.
- Su funcionamiento requiere obligatoriamente que el modo CSM esté desactivado y el modo UEFI habilitado en la BIOS.
- Es imprescindible contar con la versión más reciente de la BIOS de la placa base y el VBIOS de la tarjeta gráfica.
Si eres de los que siempre están buscando la manera de rascar unos cuantos FPS más en tus partidas, seguramente hayas oído hablar del Resizable BAR. Esta tecnología, que básicamente rompe la barrera tradicional de los 256 MB para que el procesador pueda acceder a toda la memoria de video de una tacada, puede suponer un subidón de rendimiento bastante decente, llegando incluso a mejorar los resultados en algunos benchmarks hasta en un 10%.
El problema es que, aunque tengas un hardware potente, no siempre viene activado de serie o requiere de un par de ajustes manuales que pueden dar dolor de cabeza. Para que todo funcione como la seda, necesitas que haya un entendimiento total entre la BIOS de tu placa base, el firmware de la tarjeta gráfica y los controladores instalados en Windows, ya que si uno de estos falla, la función se quedará dormida.
Cómo saber si tienes el Resizable BAR activado

Antes de meterte en berenjenes con la BIOS, lo más lógico es comprobar si ya lo tienes funcionando. La vía más rápida es abrir el Panel de control de NVIDIA, dirigirte a la sección de Ayuda y entrar en «Información del sistema». Si en el listado aparece que el Resizable BAR está en «Sí», ya puedes olvidarte del tema. Si no te fías o prefieres algo más técnico, puedes descargar GPU-Z; al ejecutarlo como administrador, en la pantalla principal verás un apartado específico que te confirmará si la función está habilitada o deshabilitada.
Para los más meticulosos que quieren ir a saco, existe una forma de comprobarlo desde el Administrador de dispositivos de Windows. Si accedes a las propiedades de tu RTX y miras la pestaña de «Recursos», podrás observar el intervalo de memoria. Cuando el ReBAR está desactivado, el rango es muy limitado, pero cuando está activo, verás que el intervalo de memoria aumenta drásticamente, lo que indica que la comunicación entre CPU y GPU es total.
Requisitos previos y configuración en la BIOS

Si has descubierto que está apagado, el primer paso es entrar en la BIOS de tu placa base (normalmente pulsando la tecla Suprimir o F2 al arrancar). Aquí hay un detalle crucial: para que el Resizable BAR funcione, debes tener el modo UEFI activado y la opción de «Iniciar CSM» (Compatibility Support Module) completamente desactivada. Si instalaste Windows en modo antiguo (Legacy), puede que te toque reinstalar el sistema operativo para poder activar el UEFI y, por ende, el ReBAR.
Una vez estés en el modo correcto, busca en el menú avanzado las opciones de Above 4G Decoding y Resizable BAR Support. Primero debes habilitar la decodificación Above 4G; una vez hecho esto, la opción de Resizable BAR se desbloqueará, permitiéndote ponerla en «Auto» o «Enabled». No olvides guardar los cambios con F10 antes de salir.
Actualizaciones críticas: BIOS y VBIOS
A veces, aunque actives todo en la placa base, el GPU-Z sigue diciendo que está desactivado. Esto suele pasar porque el VBIOS de la tarjeta gráfica (el firmware interno de la GPU) está desactualizado. En las series RTX 30, especialmente en modelos como la 3070, 3080 o 3090, puede ser necesario instalar una actualización de firmware específica proporcionada por el fabricante (ASUS, MSI, Gigabyte, etc.) o usar la herramienta de NVIDIA para las Founders Edition.
Del mismo modo, es fundamental que mantengas la BIOS de la placa base al día. Muchos fabricantes lanzaron actualizaciones específicamente para mejorar la estabilidad y la compatibilidad con esta tecnología. Asegúrate también de tener instalados los drivers Game Ready más recientes para evitar conflictos de software.
El truco avanzado con NVIDIA Profile Inspector
Hay quienes afirman que NVIDIA deja esta función desactivada por defecto en ciertos perfiles de drivers. Para forzarla, existe una herramienta llamada NVIDIA Profile Inspector. Tras descargarla y ejecutarla, debes seleccionar el perfil global y buscar en la sección «5 – Common» la opción rBAR – Enable. Cambiando el estado de «Disabled» a «Enabled» y aplicando los cambios, podrías notar una mejora de rendimiento inmediata sin necesidad de reiniciar el PC, aunque siempre es recomendable hacerlo para asegurar la estabilidad.
Para que el sistema vuele, es vital coordinar la desactivación del CSM, la activación del UEFI y la habilitación de Above 4G Decoding y ReBAR en la BIOS, asegurando que tanto la BIOS de la placa como el VBIOS de la gráfica estén actualizados. Si tras esto sigues con dudas, herramientas como GPU-Z o el panel de NVIDIA son el camino más corto para confirmar que tu hardware está aprovechando al máximo la VRAM.