- Existen múltiples aplicaciones para transmitir el audio del ordenador al smartphone vía WiFi o USB.
- Es posible reutilizar altavoces viejos de PC conectándolos al móvil mediante adaptadores DAC.
- La conexión por cable reduce drásticamente la latencia comparada con la red inalámbrica.
- Se pueden sincronizar varios dispositivos simultáneamente para crear un sistema de sonido múltiple.

¿Tienes algún teléfono viejo cogiendo polvo en un cajón porque ya no te sirve para el día a día? Es muy común guardar esos trastos como repuesto por si ocurre una tragedia con el actual, pero la realidad es que muchas veces se quedan olvidados sin ninguna utilidad real. En lugar de dejar que la batería se degrade en el olvido, darle una segunda vida mediante el reciclaje tecnológico es una opción fantástica y muy sostenible.
Una de las formas más ingeniosas de aprovechar ese hardware es transformándolo en un altavoz externo para tu ordenador. Ya sea porque los altavoces de tu portátil suenan a lata, porque tienes problemas de audio en tu PC o porque simplemente quieres llevar el sonido a otra parte de la habitación sin gastarte un duro en equipo nuevo, existen trucos y herramientas que hacen que este proceso sea pan comido.
Soluciones mediante software para transmitir audio

Cuando hablamos de convertir el móvil en altavoz, la vía más rápida es instalar aplicaciones que actúen como puente entre el PC y el smartphone. Una de las opciones más robustas es AudioRelay, que permite enviar el sonido desde Windows, macOS o Linux hacia un dispositivo Android. Lo chulo de esta app es que te deja elegir quién es el servidor (el que emite el sonido) y quién es el reproductor.
Para ponerlo en marcha, instalas el programa en el ordenador y la app en el móvil. Siempre que ambos estén en la misma red Wi-Fi, el teléfono detectará el servidor y empezará a sonar todo lo que reproduzcas en el PC. Si notas que el sonido va con retraso, que es el típico problema de la latencia, AudioRelay permite hacer el tethering por USB activando el módem en los ajustes del móvil, lo que elimina esos molestos desfases.
Otra alternativa muy veterana y eficaz es SoundWire. Su funcionamiento es similar: instalas el cliente en Windows y la aplicación en Android. Para vincularlos, debes copiar la dirección IP del servidor del PC y pegarla en el móvil. Además de servir como altavoz, esta herramienta tiene la ventaja de que puede funcionar también como micrófono para el ordenador, dándote un dos por uno muy práctico.
Sincronización de múltiples dispositivos

Si lo que buscas es montar una especie de sistema de sonido envolvente o una fiesta en casa, hay aplicaciones diseñadas para conectar varios móviles a la vez. SoundSeeder es ideal para esto, ya que permite sincronizar distintos smartphones para que reproduzcan lo mismo simultáneamente. Aunque tiene versiones de pago para funciones avanzadas, es una opción genial para distribuir el audio por toda la casa.
En una línea similar encontramos AmpMe, que no solo sirve para dispositivos cercanos, sino que permite conectar a personas que están en lugares remotos para que escuchen la misma música al mismo tiempo. Es una herramienta más social que técnica, pero muy útil si quieres compartir una playlist con amigos que no están físicamente contigo.
Otras alternativas y trucos técnicos

Para quienes usan el ecosistema de Apple, la opción más viable es Airfoil Satellite. Este sistema permite que el iPhone reciba el sonido de un Mac o PC, funcionando como un receptor inalámbrico. Por otro lado, si ya eres usuario de VLC Media Player, puedes usar su función de «Emitir» para enviar archivos de audio a través de la red local, introduciendo la IP del emisor en la app de VLC del móvil.
Si prefieres evitar el software y tienes altavoces viejos de ordenador guardados, puedes hacer el camino inverso: usar el móvil como fuente y los altavoces del PC como salida. Si tu smartphone no tiene jack de 3,5 mm, necesitarás un adaptador USB-C con DAC incorporado. Esto es fundamental porque el DAC convierte la señal digital en analógica, asegurando que el sonido llegue limpio a los altavoces externos, que a menudo tienen mejor calidad sonora que cualquier altavoz Bluetooth barato.
Precauciones con el hardware y el volumen
Es importante tener cuidado al forzar la salida de audio de un teléfono antiguo. No todos los altavoces están diseñados para aguantar potencias altas durante mucho tiempo. Si notas que el sonido empieza a escucharse distorsionado o metálico, es señal de que el dispositivo se está saturando. Forzar el volumen al máximo de forma prolongada podría dañar la membrana del altavoz permanentemente.
Para mejorar la experiencia sin riesgo, puedes jugar con el ecualizador del sistema en los ajustes de sonido y vibración de Android, o usar amplificadores de sonido moderados. Lo ideal es buscar un equilibrio donde el sonido sea nítido y potente, pero sin llegar al punto de saturación que comprometa la vida útil del terminal.
Reciclar un dispositivo antiguo para convertirlo en altavoz es una solución brillante y económica que evita compras innecesarias. Ya sea mediante apps como AudioRelay y SoundWire para conexiones inalámbricas o USB, el uso de AirFoil para iOS, o incluso conectando el móvil a viejos altavoces de PC mediante un adaptador DAC, podemos rescatar hardware olvidado para mejorar la acústica de nuestro espacio de trabajo o juego.
