- Existen diversas aplicaciones compatibles con Windows y macOS para ampliar el escritorio del PC usando una tablet.
- La elección entre conexión WiFi o cable USB determina la estabilidad y la fluidez de la imagen proyectada.
- Además de monitor extra, los dispositivos antiguos pueden transformarse en centros de mando para el coche o cámaras de vigilancia.
Seguro que tienes algún que otro aparato tecnológico cogiendo polvo en un cajón porque ya no te sirve para el día a día. Es lo más normal del mundo, ya que con lo rápido que salen modelos nuevos, nuestros dispositivos acaban quedando obsoletos en un abrir y cerrar de ojos. Sin embargo, antes de darles el adiós definitivo, conviene pensar que esos cacharros todavía pueden aportar un valor increíble a nuestra rutina si sabemos cómo exprimirlos.
Tener una vieja tablet por casa es una oportunidad de oro, sobre todo si quieres mejorar tu productividad al trabajar. No hace falta gastarse un dineral en un monitor nuevo que ocupe media mesa y sea un engorro transportar; basta con un poco de software para que ese dispositivo se convierta en una extensión de tu ordenador. Así podrás gestionar varias ventanas a la vez, como usar varios navegadores a la vez, escribiendo un correo mientras revisas un vídeo, haciendo que tu flujo de trabajo sea mucho más fluido.
Las mejores opciones para ampliar tu escritorio

Para lograr que una tablet funcione como monitor, necesitamos un puente de software, ya que Windows no permite hacer esto de forma nativa con Android. Dependiendo de lo que busques, hay varias herramientas que destacan sobre el resto:
- Spacedesk: Es la opción ideal si buscas algo completamente gratuito (al menos hasta finales de 2025). Es muy sencilla de configurar vía WiFi: instalas el driver en el PC y la app en la tablet, te aseguras de que ambos estén en la misma red y listo. Aunque puede presentar algo de lag, es la solución más accesible.
- Splashtop Wired XDisplay: Si lo que priorizas es la estabilidad y la fluidez, esta es la ganadora. Al funcionar exclusivamente mediante cable USB, elimina los tirones de imagen, haciendo que la tablet se sienta como un monitor real. Tiene un coste único de 7,49 euros y es sumamente ligera.
- Duet Display: Una de las herramientas más veteranas y compatibles con Windows, Mac, Android e iOS. Permite incluso usar la tablet como una tableta de diseño gracias a su modo de dibujo. Eso sí, su configuración es más tediosa y requiere la instalación de drivers específicos.
- SuperDisplay: Destaca por tener un control táctil impecable y ser muy estable vía WiFi. Aunque ofrece una prueba gratuita de tres días, posteriormente requiere un pago único de 16,99 euros.
A la hora de elegir, es fundamental tener en cuenta que la conexión por cable es siempre superior en cuanto a velocidad y estabilidad. El WiFi es más cómodo porque no hay cables estorbando, pero si la red es pública o lenta, la experiencia puede ser frustrante con congelaciones de imagen. Además, recuerda que si el hardware de tu tablet es demasiado antiguo, es posible que algunas apps no funcionen con la fluidez esperada.

Otras formas de aprovechar el hardware antiguo

Si no necesitas una pantalla extra, existen otras maneras muy ingeniosas de combatir la obsolescencia programada. Por ejemplo, puedes convertir una tablet Android en un centro de infoentretenimiento para tu coche. Utilizando aplicaciones como Headunit Reloaded, es posible emular la experiencia de Android Auto, integrando Google Maps y otras apps directamente en la consola del vehículo, siempre que se configure correctamente el servidor de la unidad principal.
Hay quienes prefieren darle un giro más doméstico, transformando el dispositivo en una cámara de vigilancia o una mirilla inteligente para la puerta de casa. Incluso, si tienes un iPad muy viejo que ya no soporta las apps actuales, instalar sistemas como Kodi puede permitirte seguir accediendo a servicios multimedia que de otro modo estarían bloqueados por la versión del sistema operativo.

Tanto si decides ampliar tu espacio de trabajo con un monitor virtual como si prefieres montar un sistema de control en tu coche, lo importante es no dejar que la tecnología útil termine en la basura. Con la herramienta adecuada y un poco de creatividad, cualquier dispositivo antiguo puede recuperar su utilidad y convertirse en un accesorio indispensable para tu día a día.