- ChromeOS Flex permite revitalizar ordenadores antiguos mediante un sistema operativo ligero basado en la nube.
- Es posible ejecutar el sistema directamente desde un USB para evaluar su rendimiento sin afectar los datos del disco duro.
- El proceso requiere la herramienta de recuperación de Chromebooks y configurar el arranque UEFI/BIOS del equipo.
¿Tienes por ahí algún portátil que ya se siente como una pieza de museo y que va a pedales con Windows? Google ha lanzado una solución bastante ingeniosa llamada ChromeOS Flex, que básicamente es una mano santa para rescatar esos equipos viejos y darles una segunda vida sin tener que gastar un duro en hardware nuevo.
Lo más chulo de todo es que no tienes que lanzarte a la piscina borrando tus archivos de golpe. Existe una manera de probar el sistema desde un pendrive, lo que significa que puedes trastear con él y ver si te encaja sin tocar ni una sola coma de tu instalación actual de Windows o macOS. Si al final ves que te mola, puedes instalarlo en serio, pero mientras tanto, el riesgo es cero.
Lo que necesitas saber antes de empezar

Antes de ponernos manos a la obra, hay que dejar un par de cosas claras. ChromeOS Flex no es exactamente lo mismo que el sistema que traen los Chromebooks nativos. La diferencia más gorda es que no soporta aplicaciones de Android, así que olvídate de instalar el Play Store. Además, al ser una versión que sigue en desarrollo, es posible que algún puerto o función de tu PC no se comporte del todo bien.
Para que el experimento salga redondo, asegúrate de cumplir estos requisitos técnicos mínimos:
- Un ordenador con procesador arquitectura X86-64 (Intel o AMD).
- Al menos 4 GB de memoria RAM y 16 GB de espacio en el disco.
- Un pendrive USB de 8 GB o más (ojo, que se borrará todo lo que tenga dentro).
- Un PC con Google Chrome instalado para preparar la unidad de arranque.
- Preferiblemente, componentes fabricados después del año 2010 para evitar incompatibilidades.
Cómo preparar el USB de arranque

Para crear la herramienta de instalación, no hace falta descargar imágenes ISO raras. Todo se hace desde el navegador. Primero, debes instalar la extensión llamada Herramienta de Recuperación de Chromebooks desde la Chrome Web Store. Es fundamental usar el navegador Chrome, ya que en otros como Edge suele dar fallos.
Una vez instalada, abre la extensión y sigue estos pasos detallados:
- Pulsa en Empezar para lanzar el asistente.
- Cuando te pida identificar el dispositivo, selecciona en el desplegable de fabricante Google ChromeOS Flex y, en el sistema, elige la opción de ChromeOS Flex (normalmente aparecerá la versión inestable para desarrolladores).
- Conecta tu pendrive y selecciónalo en la lista de unidades disponibles.
- Haz clic en Crear ahora y espera. El proceso incluye la descarga del sistema y la escritura en el USB, lo que puede tardar unos 30 minutos según tu conexión.
Arrancando el PC desde la memoria USB

Aquí es donde la cosa se pone técnica, pero no te asustes. Para que el ordenador no inicie Windows y use el USB, tienes que entrar en la configuración de la BIOS o UEFI. En Windows 11, puedes ir a Configuración > Sistema > Recuperación y elegir Reiniciar ahora para acceder al menú de opciones avanzadas.
Desde allí, entra en Solucionar problemas > Opciones avanzadas y elige Configuración de firmware UEFI. Al reiniciar, tendrás que estar muy atento para pulsar la tecla de acceso (suele ser F2, F12 o Suprimir) y cambiar el orden de arranque para que el USB sea la prioridad. En algunos portátiles, basta con pulsar una tecla específica al encender para abrir el menú de booteo rápido.
Configuración y prueba del sistema

Cuando el logo de Chrome aparezca en pantalla, entrarás en el asistente de configuración. Podrás elegir el idioma español y conectar tu red Wi-Fi. Llegarás a un punto crítico donde el sistema te preguntará si quieres instalar ChromeOS Flex o probarlo primero.
Si eliges instalar, el sistema borrará absolutamente todo tu disco duro y Windows desaparecerá. Por eso, la opción inteligente es seleccionar probarlo primero. De esta forma, el sistema operativo se ejecuta directamente desde el USB. Tus ajustes se guardarán entre reinicios, pero en el momento en que quites el pendrive y reinicies, tu Windows 10 o 11 estará intacto y tal cual lo dejaste.
Limitaciones y funcionamiento real
Una vez dentro, notarás que es un sistema extremadamente ligero. Tienes acceso a todo el ecosistema de Google: Chrome, Gmail, Drive y Calendar, además de cualquier aplicación basada en la web. Aunque es una versión inestable, la fluidez es sorprendente, especialmente en equipos que con Windows apenas pueden abrir una pestaña del navegador.
Es importante mencionar que algunos usuarios intentan hacer una instalación persistente en discos externos para evitar borrar el disco interno, pero ChromeOS Flex no permite elegir la unidad de destino fácilmente, tendiendo siempre a formatear el disco principal. Por ello, la mejor vía para mantener Windows es seguir usando el modo de prueba desde USB o dedicar un equipo exclusivamente a este sistema.
Convertir un portátil antiguo en una máquina ágil es posible gracias a este sistema operativo que prioriza la web sobre el software pesado. Siempre que se tenga el pendrive adecuado y se sepa navegar por la BIOS, cualquier usuario puede revitalizar su hardware sin riesgo de perder sus datos personales, disfrutando de una navegación rápida y segura mientras deciden si dan el salto definitivo.