Cómo ver los componentes de mi PC paso a paso y sin romper nada

Última actualización: 7 de enero de 2026
  • Windows, macOS y Linux incluyen herramientas propias para ver CPU, RAM, placa base, discos y otros componentes sin instalar programas.
  • Aplicaciones como CPU-Z, GPU-Z, Speccy o HWiNFO ofrecen información avanzada y en tiempo real del hardware para usuarios que necesitan más detalle.
  • La web del fabricante, la factura de compra y utilidades online como Crucial System Scanner ayudan a identificar modelos concretos y ampliaciones compatibles.
  • Conocer especificaciones y rendimiento de CPU, placa base, RAM, gráfica y discos permite decidir con criterio cuándo y qué componentes actualizar.

Ver componentes de mi PC

Si alguna vez te has preguntado qué lleva exactamente tu ordenador por dentro (procesador, placa base, memoria, gráfica, discos, etc.), no eres el único. Da igual que tengas un sobremesa, un portátil, un Mac o un PC con Linux: tarde o temprano necesitas saber qué hardware tienes para instalar un juego, ampliar la RAM, cambiar el disco, aplicar trucos para configurar componentes de PC o simplemente por curiosidad.

La buena noticia es que no hace falta desmontar el equipo ni ser un experto para ver sus componentes. Windows, macOS y Linux incluyen herramientas muy completas, y además existen programas gratuitos que te muestran hasta el último detalle. Vamos a ver, paso a paso y con bastante calma, todas las maneras fiables de conocer los componentes de tu PC y cómo interpretar esa información para saber si tu equipo se queda corto o aún tiene mucha guerra que dar.

Cómo ver los componentes de tu PC en Windows sin instalar nada

Herramientas de Windows para ver hardware

En Windows tienes varias utilidades integradas que permiten consultar el hardware del equipo sin instalar programas de terceros. Algunas dan una visión general muy sencilla y otras ofrecen un nivel de detalle enorme, ideal si quieres datos más técnicos.

Herramienta de diagnóstico DirectX (Dxdiag)

La primera opción, y una de las más rápidas, es la herramienta de diagnóstico de DirectX, que viene en todas las versiones modernas de Windows. Es especialmente útil para ver procesador, memoria, tarjeta gráfica, sonido y algunos datos de sistema.

  • Pulsa las teclas Windows + R para abrir la ventana Ejecutar.
  • Escribe dxdiag y pulsa Intro o Aceptar.
  • Si te pregunta si quieres comprobar las firmas de los controladores, pulsa Sí.

Tras unos segundos, Windows escaneará el equipo y verás una ventana con varias pestañas donde se organiza información esencial sobre tu hardware:

  • Sistema: nombre del equipo, versión de Windows, fabricante del sistema, BIOS, procesador, memoria RAM instalada, tipo de sistema (32/64 bits), etc.
  • Pantalla: modelo y tipo de chip gráfico, memoria de vídeo aproximada, controladores instalados y fechas.
  • Sonido (puede aparecer como Sonido 1, Sonido 2…): dispositivo de audio, controladores y estado.
  • Entrada: dispositivos de entrada como teclado, ratón y otros periféricos conectados.

Con Dxdiag puedes obtener una ficha rápida de los componentes principales sin complicaciones y sin instalar nada, suficiente para muchos usuarios que solo quieren saber procesador, RAM, gráfica y poco más.

Desde Configuración y el apartado “Acerca de”

Otra vía muy sencilla para ver parte del hardware es usar la app de Configuración de Windows, especialmente en Windows 10 y Windows 11, donde todo está más ordenado y accesible.

  • Haz clic en el botón Inicio y luego en el icono de Configuración (engranaje).
  • Entra en Sistema.
  • En el menú izquierdo, baja hasta Acerca de.

En esta pantalla verás las “Especificaciones del dispositivo”, donde se muestra el nombre del PC, el procesador, la memoria RAM instalada, el tipo de sistema (32 o 64 bits) y la edición de Windows. Es una forma muy cómoda de saber los datos básicos de tu ordenador sin volverte loco entre menús.

En versiones antiguas de Windows, esta información puede aparecer en Panel de control > Sistema y seguridad > Sistema, o haciendo clic derecho en “Mi PC / Este equipo” y eligiendo “Propiedades”. El contenido es similar: procesador, RAM, tipo de sistema y edición de Windows.

Administrador de dispositivos: pieza por pieza

Si quieres ver cada componente más al detalle (gráfica, adaptadores de red, Bluetooth, cámaras, etc.), el Administrador de dispositivos es una parada obligatoria. Aquí se listan todos los dispositivos instalados junto con sus controladores.

  • Haz clic en Inicio y escribe “Administrador de dispositivos”.
  • Ábrelo y se mostrará una lista en forma de árbol con todas las categorías de hardware.

Solo tienes que ir desplegando las secciones (por ejemplo, Adaptadores de pantalla para la tarjeta gráfica, Unidades de disco para discos duros y SSD, Adaptadores de red para la tarjeta de red, etc.).

Haciendo doble clic sobre un dispositivo verás sus propiedades y detalles adicionales: tipo de dispositivo, fabricante, ubicación, estado del controlador, versión, fecha y mucha información técnica útil si estás solucionando problemas o comprobando compatibilidades.

Consultar hardware desde el Símbolo del sistema (CMD)

Si te manejas un poco con la consola, también puedes obtener información con un simple comando y consultar comandos de Windows Terminal útiles. No es lo más cómodo visualmente, pero es práctico si el sistema arranca con problemas o necesitas un listado rápido.

  • Busca CMD o “Símbolo del sistema” en el menú de inicio.
  • Ábrelo (si puedes, como administrador).
  • Escribe el comando systeminfo y pulsa Intro.

Tras unos segundos, aparecerá en pantalla un resumen con datos de sistema y hardware: versión de Windows, fabricante del equipo, modelo, tipo de procesador, RAM total, BIOS, etc. No es tan detallado como msinfo32 o Dxdiag, pero puede sacarte de más de un apuro, sobre todo si Windows no carga en modo gráfico y solo tienes acceso a funciones avanzadas.

Información del sistema (msinfo32)

La utilidad “Información del sistema” es probablemente la forma más completa que ofrece Windows para ver de un vistazo prácticamente todo el hardware instalado, desde la placa base hasta los periféricos.

  • Pulsa Windows + R para abrir Ejecutar.
  • Escribe msinfo32 y pulsa Aceptar.

Se abrirá una ventana con un menú a la izquierda. En “Resumen del sistema” verás datos clave del equipo: fabricante, modelo, tipo y velocidad del procesador, cantidad de RAM, versión y fecha de la BIOS, modo de arranque, versión de Windows, arquitectura (32/64 bits) y más.

Si despliegas la sección “Componentes”, tendrás apartados específicos para pantalla, almacenamiento, red, sonido, puertos y otros dispositivos. En “Pantalla” se muestra la información de la tarjeta gráfica; en “Almacenamiento” verás una descripción detallada de tus discos duros y SSD; en “Red” conocerás los adaptadores instalados y sus características.

Administrador de tareas: visión rápida de CPU, RAM, disco, red y GPU

Además de para cerrar programas colgados, el Administrador de tareas sirve para ver las especificaciones principales del equipo y cómo están trabajando en tiempo real.

  • Pulsa Ctrl + Shift + Esc o Ctrl + Alt + Supr y elige “Administrador de tareas”.
  • Ve a la pestaña Rendimiento.

Aquí verás varios apartados:

  • CPU: muestra el modelo de procesador, su velocidad base, número de núcleos, procesos e hilos, y su uso en tiempo real.
  • Memoria: capacidad total de RAM, tipo (por ejemplo DDR4 o DDR5), velocidad y memoria en uso/libre.
  • Disco: capacidad, tipo de unidad (HDD/SSD), actividad de lectura y escritura, tiempo de respuesta.
  • Wi-Fi / Ethernet: modelo del adaptador de red, velocidad de enlace y tráfico de red.
  • GPU: nombre de la tarjeta gráfica, uso de memoria de vídeo, versión de controlador y soporte de DirectX.
  Instalar Widget Launcher en Windows 11: guía completa y alternativas

Este panel es perfecto para detectar cuellos de botella (por ejemplo, si la RAM se queda corta o el disco va siempre al 100%) y verificar de un vistazo qué hardware tienes montado.

Consultar el hardware desde la BIOS o UEFI

Si Windows no arranca o quieres ver información directamente a nivel de placa base, siempre puedes recurrir a la BIOS/UEFI. Aquí no verás todos los detalles, pero sí datos clave del sistema.

  • Reinicia el ordenador.
  • Durante el arranque, pulsa varias veces la tecla de acceso a BIOS (normalmente Supr, F2, F10 o Esc, según la placa base o fabricante del portátil).

Una vez dentro, dependiendo del modelo, verás una interfaz clásica de texto o una interfaz gráfica UEFI más moderna. En la pantalla principal suele aparecer el modelo y fabricante de la placa base, versión de BIOS, cantidad de memoria RAM, tipo de procesador y, a veces, la velocidad de reloj y otros parámetros de rendimiento.

En los menús de memoria podrás comprobar detalles adicionales de la RAM, y en las secciones avanzadas verás opciones de frecuencia, voltajes y otros ajustes delicados. Aquí conviene tener mucho cuidado: tocar parámetros al azar puede hacer que el PC funcione mal o ni siquiera arranque. Si solo quieres consultar, entra, lee y sal sin guardar cambios.

Ver especificaciones y componentes en otros sistemas operativos

No todo es Windows: si trabajas con Mac o Linux, también puedes consultar el hardware del equipo con herramientas del propio sistema, sin recurrir a programas de terceros en la mayoría de los casos.

Cómo ver el hardware en un Mac

En macOS, Apple centraliza casi todo en una aplicación llamada Información del Sistema (en versiones antiguas de OS X se llamaba “Perfil del Sistema”). Esta herramienta te enseña una ficha muy detallada del hardware, software, red y dispositivos externos.

  • Haz clic en el icono de Apple (esquina superior izquierda).
  • Elige “Acerca de este Mac”.

Se abrirá una ventana con un resumen donde verás el modelo del Mac, procesador, memoria, número de serie y versión de macOS. Desde aquí, si pulsas en “Informe del sistema”, se lanzará la aplicación de Información del Sistema.

En la barra lateral izquierda encontrarás secciones como Hardware, Memoria, Almacenamiento, Red y Software. En “Hardware” podrás ver datos como el modelo exacto, el número de serie y detalles de la placa lógica. En “Memoria” se indica cuánta RAM hay instalada en cada ranura. En “Red” verás adaptadores, direcciones IP y conexiones permitidas por el firewall, entre otros datos.

Desde el menú también puedes guardar un informe en un archivo para enviarlo a soporte técnico o conservarlo como referencia, o incluso hacer que el sistema lea en voz alta el número de serie si lo necesitas.

Cómo ver el hardware en Linux

En Linux, especialmente en distribuciones como Ubuntu, la forma más directa de ver todos los componentes es usar la terminal de comandos, aunque muchas distros incluyen herramientas gráficas parecidas a “Información del sistema”.

Uno de los comandos más útiles es lshw, que muestra una descripción detallada del hardware:

  • Abre una terminal.
  • Ejecuta sudo lshw | less (introduce tu contraseña cuando te la pida).

Con esto obtendrás un listado muy completo con información sobre CPU, RAM, GPU, discos, red y otros dispositivos. Si quieres algo más organizado, también puedes consultar el directorio virtual /proc con comandos como ls /proc, donde hay archivos que describen el hardware y el estado del sistema.

Otras formas sencillas de conocer las especificaciones del PC

Aparte de las herramientas internas del sistema operativo, existen métodos muy prácticos para saber qué componentes monta tu ordenador sin complicarte la vida, sobre todo si se trata de un equipo de marca (portátil u OEM).

Consultar la web del fabricante del equipo

Si tu ordenador es un modelo de marca (HP, Lenovo, Dell, ASUS, Acer, etc.), bastará con buscar el modelo exacto en la web oficial del fabricante para ver la ficha técnica con todos los componentes.

Normalmente solo necesitas localizar el nombre del modelo en una pegatina de la carcasa o en la caja, introducirlo en el buscador de la página del fabricante y acceder al apartado de especificaciones. Ahí se muestran de forma detallada procesador, RAM, tipo y capacidad de almacenamiento, gráfica, sistema operativo y otros extras. En muchos casos incluso podrás descargar la ficha en PDF.

Cuando el equipo es muy antiguo, la web oficial puede haber retirado el modelo de su catálogo, pero casi siempre encontrarás la información buscando el número de modelo en Internet, ya sea en páginas de soporte, foros o webs de tiendas que lo vendieron en su día.

Revisar la factura o el justificante de compra

Aunque parezca una tontería, muchas veces la forma más clara de saber qué hardware lleva tu PC es mirar la factura original de compra. Las tiendas, tanto físicas como online, acostumbran a detallar los componentes principales del equipo que venden.

Lo habitual es que aparezcan especificados el modelo de procesador, la cantidad de RAM, la capacidad y tipo de disco, la tarjeta gráfica y, a veces, el modelo de placa base. Si compraste el ordenador montado por piezas, la factura debería incluir cada componente por separado. Y si la has perdido, en la mayoría de tiendas online puedes descargarla de nuevo desde tu cuenta de usuario o pedir que te la reenvíen.

Programas y herramientas avanzadas para ver el hardware de tu PC

Cuando necesitas información más profunda o en tiempo real, merece la pena usar aplicaciones especializadas para analizar el hardware. La mayoría son gratuitas o tienen versión gratis, y muchas ni siquiera necesitan instalación.

CPU-Z: imprescindible para CPU, RAM y placa base

CPU-Z es uno de los clásicos para ver qué lleva tu PC. Es un programa muy ligero, disponible como instalador o en versión portable (un simple .exe). Con solo ejecutarlo hace un escaneo rápido y muestra en varias pestañas datos muy detallados del procesador, la memoria y la placa base.

En la pestaña CPU tienes el modelo de procesador, número de núcleos e hilos, frecuencias reales en tiempo real, cachés, etc. En Mainboard aparece toda la información de la placa base: fabricante, chipset, modelo exacto y versión de BIOS. En Memory verás tipo de RAM, capacidad, canales y frecuencias. Y en Graphics puedes consultar la gráfica principal.

  Guía completa para activar licencias de Windows 11 y usar claves genéricas

Es la herramienta perfecta si quieres saber el modelo exacto de placa base o detalles finos de la RAM que no aparecen en las utilidades de Windows.

GPU-Z: todos los detalles de la tarjeta gráfica

Para la parte gráfica, GPU-Z hace algo parecido a CPU-Z pero centrado exclusivamente en la GPU. Es gratuita, muy ligera y orientada sobre todo a jugadores y usuarios que quieren monitorizar el rendimiento de la tarjeta gráfica.

GPU-Z muestra el modelo de GPU, tipo y cantidad de memoria de vídeo, frecuencias de reloj, versión de BIOS de la tarjeta, versión de controlador instalada, temperatura, uso de la GPU, velocidad del ventilador y otros parámetros. Incluso permite registrar datos en un archivo para analizarlos después, y funciona con configuraciones multi-GPU (por ejemplo, varios adaptadores dedicados).

Speccy: resumen completo del PC y temperaturas

Speccy es otra utilidad muy popular para ver las tripas del PC con una interfaz sencilla. Tiene versión gratuita, suficiente para la mayoría de usuarios, y ofrece un resumen general con los componentes clave y sus temperaturas (CPU, placa base, discos, gráfica, etc.).

Además del resumen inicial, puedes ir sección por sección (CPU, RAM, placa, gráficos, almacenamiento, red…) para profundizar en cada componente. A diferencia de CPU-Z, también muestra información sobre periféricos y conexiones de red, así que resulta muy útil para tener una foto global del sistema.

AIDA64 Extreme: información exhaustiva y pruebas

AIDA64 Extreme es ya una herramienta de nivel más profesional. Es de pago, aunque tiene versión de prueba, y se puede usar instalada o en modo portable. Ofrece listados extremadamente detallados de todo el hardware y gran parte del software del sistema.

Al abrirla verás un árbol de categorías donde puedes consultar al detalle placa base, CPU, RAM, GPU, dispositivos de almacenamiento, red, periféricos, sensores, etc. También incluye módulos de pruebas de estabilidad y benchmarks, pero si solo quieres ver qué hardware tienes, la versión de prueba te sirve para una revisión puntual.

HWiNFO: toda la información en una única vista

HWiNFO es otra de esas herramientas que prácticamente lo cuentan todo. Se puede instalar o ejecutar como aplicación portable y, tras iniciar el análisis (botón Run), muestra una vista muy completa con CPU, GPU, RAM, discos, placa base y sistema operativo en una misma pantalla.

Aunque visualmente no es tan amigable como otras opciones, su ventaja es que reúne en una sola ventana toda la información del equipo, lo que agiliza el trabajo si quieres revisar muchos datos en poco tiempo.

CrystalDiskInfo: estado y datos de los discos

Si te interesa sobre todo saber cómo están tus discos duros y SSD, CrystalDiskInfo es una opción muy recomendable. Este programa lee los datos SMART de las unidades y muestra temperatura, número de horas encendido, errores registrados, velocidad de interfaz y otra información importante.

También indica un “estado de salud” para cada disco, útil para detectar unidades que empiezan a fallar. Es una manera muy sencilla de vigilar que el almacenamiento de tu PC no esté a punto de morir y hacer copias de seguridad a tiempo, además de ayudarte si vas a instalar un SSD.

HWMonitor: temperaturas, voltajes y ventiladores

Con HWMonitor puedes ver en tiempo real las temperaturas de CPU, GPU, placa base, discos, así como voltajes y velocidad de ventiladores. Es muy útil para comprobar si tu equipo se calienta más de la cuenta o si la fuente de alimentación está suministrando valores estables.

La versión gratuita ya muestra la mayoría de datos que interesan para un uso doméstico y de aficionado. Así puedes controlar que tus componentes funcionen dentro de los rangos seguros y detectar problemas de refrigeración o fuentes inestables.

Wise System Monitor y Belarc Advisor: hardware y algo más

Wise System Monitor combina monitorización del sistema (consumo de CPU, uso de RAM, procesos activos, tráfico de red) con una sección donde se listan los componentes principales del hardware: procesador, placa base, gráfica, disco duro, tarjeta de red, tarjeta de sonido, etc.

Belarc Advisor, por su parte, no solo analiza el hardware, sino también el software instalado, licencias, estado de seguridad y drivers desactualizados. Es ideal si quieres un informe general del PC, aunque su profundidad en el apartado hardware puro es algo menor que herramientas más específicas.

MSI Afterburner: control y lectura avanzada de la GPU

Aunque se conoce sobre todo por permitir overclock y ajuste fino de tarjetas gráficas, MSI Afterburner también muestra información detallada sobre la GPU y el procesador. Con el botón de información (“i”) puedes ver especificaciones del hardware relacionadas con la parte gráfica y monitorizar temperaturas, frecuencias y uso.

Eso sí, si solo quieres consultar datos, limítate a leer y no toques los deslizadores de frecuencia y voltaje, ya que un mal ajuste puede afectar a la estabilidad o incluso dañar la tarjeta si no sabes bien lo que haces.

Herramientas online para identificar componentes y compatibilidades

Además de los programas instalables, hay soluciones en la nube que sirven para detectar de forma automática la memoria y el almacenamiento de tu equipo y sugerir ampliaciones compatibles.

Crucial System Scanner y Crucial System Selector

Crucial System Scanner es una herramienta online que, tras descargar un pequeño ejecutable, analiza de forma segura tu sistema para ver qué cantidad de memoria tienes, cuánta puedes instalar y qué tipo de SSD son compatibles. No accede a tus archivos personales, solo a la información necesaria de BIOS y hardware.

Como complemento, Crucial System Selector ofrece algo similar pero sin escanear el PC: introduces fabricante, línea de producto y modelo de tu ordenador y la web te muestra qué módulos de RAM y qué unidades de almacenamiento puedes montar. Las bases de datos que usan son muy amplias y cubren millones de modelos de sobremesa y portátiles.

Cómo valorar la calidad de los componentes de tu PC

Una cosa es saber qué componentes tienes y otra distinta es valorar si se quedan cortos, si van sobrados o si merece la pena cambiarlos. Para eso puedes usar herramientas de evaluación, fijarte en el número de núcleos del procesador, revisar el tipo de placa base o incluso considerar el tamaño de la torre.

Evaluar el rendimiento con Winaero y pruebas sintéticas

Entre las utilidades curiosas está Winaero, que emula el clásico “Índice de experiencia de Windows” de versiones antiguas del sistema. Esta herramienta realiza una serie de pruebas sintéticas y asigna una puntuación a procesador, RAM, gráficos y disco, de forma que puedas hacerte una idea rápida de qué componente es el punto débil.

  Cómo cambiar la cuenta de Microsoft en Windows 11 paso a paso

El sistema de puntuación se basa en pruebas pensadas originalmente para hardware de hace años, así que los equipos más modernos suelen sacar notas bastante altas. Aun así, si tu puntuación es muy baja en un apartado concreto (por ejemplo, el disco o la gráfica), ya tienes una pista de por dónde puede ir una futura actualización.

Entender los núcleos y la frecuencia del procesador

Cuando mires la ficha de tu CPU verás dos datos clave: número de núcleos e hilos y frecuencia de reloj (en GHz). Los núcleos son, simplificando, pequeñas “CPUs” dentro del propio procesador, capaces de ejecutar tareas en paralelo. Cuantos más núcleos, más trabajo puede manejar el procesador a la vez.

La frecuencia de reloj indica la velocidad a la que cada núcleo procesa instrucciones. Un procesador con menos núcleos pero más frecuencia puede ir mejor en algunas tareas que uno con muchos núcleos y menos velocidad, sobre todo en programas que no aprovechan bien el paralelismo.

Además de esto, influyen otros factores como la arquitectura, la memoria caché interna, el proceso de fabricación y la optimización del software. Por eso un procesador moderno de gama media puede rendir más que un viejo modelo de gama alta con más núcleos, aunque sobre el papel parezca inferior.

En cualquier caso, para un usuario medio conviene fijarse sobre todo en núcleos y frecuencia, comprobando que el procesador cumple (o supera) los requisitos recomendados de los programas y juegos que quiere utilizar.

Tipos de placa base y factor de forma (ATX, microATX, miniATX, eATX)

La placa base es el corazón del equipo, ya que determina qué procesadores puedes montar, cuánta RAM admite, qué ranuras de expansión tienes y qué tamaño de torre necesitas. Los formatos más comunes son ATX, microATX, mini-ITX y eATX.

La estándar ATX mide aproximadamente 30,5 x 24,4 cm y es la más extendida. Por encima está eATX (Extended ATX), un poco más grande, ideal para torres muy amplias con muchas ranuras y mejor refrigeración. Los formatos reducidos microATX y mini-ITX (algunos fabricantes también hablan de mini-ATX) son más pequeños y se usan en cajas compactas.

  • E-ATX: aprox. 30 x 33 cm.
  • ATX: 30,5 x 24,4 cm.
  • microATX: 24,4 x 24,4 cm.
  • mini-ITX / miniATX: alrededor de 17 x 17 cm o 6,7″.

Ten en cuenta que una torre compatible con eATX suele aceptar placas más pequeñas, pero una caja pensada para microATX no te permitirá montar una ATX o una eATX. Por eso, antes de cambiar la placa base, conviene revisar qué factor de forma admite tu caja actual.

Cómo influye el tamaño de la torre en los componentes

El tamaño de la caja del PC condiciona mucho las posibilidades de ampliación. En torres pequeñas basadas en mini-ITX o microATX, el espacio interior es más limitado, lo que puede obligarte a usar tarjetas gráficas de un solo ventilador, menos discos duros y sistemas de refrigeración más modestos.

En cambio, una torre ATX o eATX ofrece más espacio para gráficas grandes, más ranuras PCIe, más ventiladores y mejor flujo de aire. Si estás pensando en montar un equipo potente con vistas a ampliaciones, conviene apostar por un chasis más amplio desde el principio.

Eso sí, si tu prioridad es tener un ordenador pequeño y fácil de colocar, un formato compacto puede ser la opción adecuada, sabiendo que tendrás algunas limitaciones de expansión y refrigeración.

Cuando es momento de plantearse una actualización

Una vez que sabes exactamente qué componentes tienes, llega la gran pregunta: ¿me conviene aguantar con este equipo o ya va siendo hora de renovarlo o ampliarlo? Hay varias señales claras que indican que el hardware empieza a quedarse corto, como un cuello de botella evidente.

  • El sistema se vuelve lento al abrir programas o hacer varias cosas a la vez.
  • Los juegos o aplicaciones te avisan de que no cumples los requisitos mínimos o recomendados.
  • Tienes bloqueos, cuelgues o problemas de compatibilidad frecuentes.
  • Te quedas sin espacio en disco constantemente y ya no puedes añadir más unidades internas.
  • Tu hardware no soporta la última versión del sistema operativo ni actualizaciones importantes.

En muchos casos basta con ampliar la RAM o cambiar el disco duro por un SSD para darle una segunda vida al equipo. Si el procesador o la gráfica se quedan muy atrás, quizás compense ir pensando en una plataforma nueva (placa base + CPU + RAM), sobre todo cuando saltas de generaciones muy antiguas a las actuales.

Con toda la información que puedes obtener con las herramientas que hemos visto, es mucho más fácil decidir qué componentes mejorar, cuáles siguen siendo válidos y si te conviene invertir en ampliaciones o en un PC nuevo. Al final, conocer bien de qué está hecho tu ordenador te permite exprimirlo al máximo, evitar compras a ciegas y tener siempre claro hasta dónde puedes llegar con tu equipo actual.

componentes de un ordenador
Artículo relacionado:
Componentes de un ordenador: guía completa del hardware

Tabla de Contenidos