- Collabora Office y LibreOffice comparten base de código, pero se orientan a perfiles distintos: Collabora enfocado a empresas y sencillez, LibreOffice a flexibilidad y comunidad.
- En escritorio, LibreOffice ofrece más aplicaciones y opciones avanzadas, mientras que Collabora Office apuesta por una interfaz moderna, ligera y coherente con su edición online.
- En la nube, Collabora Online hereda el motor de LibreOffice y prioriza formatos abiertos, frente a alternativas como OnlyOffice que convierten todo a DOCX/XLSX/PPTX.
- La elección depende de si priorizas formatos abiertos, soporte profesional, recursos del servidor o una experiencia más pulida y familiar para usuarios acostumbrados a Microsoft Office.

Si estás valorando qué suite ofimática usar y te has topado con estas dos opciones, es muy probable que al abrir Collabora Office te hayas llevado la sensación de estar delante de un LibreOffice disfrazado con otra interfaz. No vas desencaminado: comparten mucha tecnología, pero no son exactamente lo mismo ni apuntan al mismo tipo de usuario u organización.
En un entorno doméstico o en una pequeña empresa, elegir entre Collabora Office y LibreOffice puede marcar la diferencia en comodidad de uso, soporte, colaboración online y consumo de recursos. Ambas son de software libre y gratuitas en su versión básica, pero cada una tiene su enfoque, sus limitaciones y sus ventajas, tanto en escritorio como en versiones online o móviles.
Qué son Collabora Office y LibreOffice y en qué se parecen
LibreOffice es una suite ofimática de software libre y código abierto desarrollada principalmente por The Document Foundation. Incluye procesador de textos (Writer), hoja de cálculo (Calc), presentaciones (Impress), base de datos (Base), editor de fórmulas matemáticas (Math) y editor de gráficos vectoriales (Draw). Su objetivo es ofrecer una alternativa completa y gratuita a Microsoft Office, con especial énfasis en los formatos abiertos como OpenDocument (ODT, ODS, ODP).
Por su parte, Collabora Office es una suite ofimática también de código abierto que se apoya en el motor y el código de LibreOffice, pero empaquetada, ajustada y mantenida por la empresa Collabora. Esta compañía se especializa en ofrecer soluciones ofimáticas profesionales, soporte empresarial y versiones optimizadas tanto para escritorio como para la nube (Collabora Online). De ahí que mucha gente vea Collabora como “la versión corporativa” o profesionalizada de LibreOffice.
Ambas suites comparten una base tecnológica muy amplia: motor de renderizado, compatibilidad con formatos, núcleo de funciones ofimáticas y filosofía open source. Esto quiere decir que, en cuanto a lo que puedes hacer con documentos de texto, hojas de cálculo y presentaciones, las similitudes son grandes: abrir y editar DOCX, XLSX y PPTX, trabajar con formatos abiertos, exportar a PDF o gestionar estilos y plantillas.
Además, tanto LibreOffice como Collabora Office están disponibles para Windows, macOS y sistemas Linux, cubriendo así prácticamente cualquier entorno de escritorio de uso habitual, tanto en casa como en oficinas, pymes o administración pública. Y en todos los casos, sin tener que pagar una licencia obligatoria como ocurre con Microsoft Office.
Un punto importante es que estas suites ofimáticas se integran en ecosistemas más amplios: LibreOffice se puede combinar con soluciones en la nube de terceros y Collabora Office dispone de Collabora Online, que se integra con plataformas como Nextcloud o OwnCloud para ofrecer edición colaborativa en tiempo real.
Diferencias clave entre Collabora Office y LibreOffice en escritorio

Aunque por dentro comparten gran parte del código, a la hora de usarlos en el día a día hay diferencias claramente perceptibles entre Collabora Office para escritorio y LibreOffice clásico, tanto en la interfaz como en el modelo de producto y las opciones disponibles.
Interfaz de usuario y diseño
LibreOffice ha ido evolucionando con los años y hoy en día permite escoger diferentes modos de interfaz: tradicional de menús clásicos, interfaz con pestañas tipo “cinta” y variantes simplificadas. Aun así, muchos usuarios perciben que la experiencia visual sigue siendo algo más anticuada y menos uniforme que en alternativas como Microsoft Office o OnlyOffice.
Collabora Office, en su nueva versión de escritorio, apuesta de entrada por una interfaz más moderna, limpia y centrada en la productividad. Visualmente se acerca al estilo Ribbon de Microsoft Office (con pestañas y cintas), pero optimizado para mostrar sobre todo las funciones más habituales en entornos de trabajo, sin abrumar con paneles y menús secundarios. El objetivo es que alguien acostumbrado a Office pueda adaptarse con relativa facilidad.
Mientras que LibreOffice está pensado para dar acceso a un gran abanico de funciones y personalizaciones, Collabora Office tiende a priorizar la simplicidad y a mostrar primero las opciones más usadas en oficina, con una organización más predecible de la interfaz. Esto se nota especialmente si vienes de Microsoft Office y valoras la familiaridad con la “cinta”.
Tecnologías internas y rendimiento
Un detalle técnico que marca diferencias importantes es que LibreOffice clásico se basa en el toolkit VCL para su interfaz de escritorio, mientras que el nuevo Collabora Office se construye íntegramente sobre tecnologías web: JavaScript, CSS, Canvas y WebGL, las mismas que utiliza Collabora Online en la nube.
Este enfoque web en Collabora Office permite a la empresa desarrollar de manera más ágil, mantener coherencia entre la versión web y la de escritorio y aplicar un diseño más moderno sin depender de las limitaciones del toolkit tradicional de LibreOffice. Además, facilita la convergencia: lo que se mejora para la versión online puede aprovecharse en la de escritorio y viceversa.
Otro punto llamativo es la ausencia de dependencias de Java en Collabora Office moderno. A diferencia de algunas variantes de LibreOffice o de versiones anteriores, Collabora Office elimina componentes basados en Java, lo que reduce el tamaño del paquete, simplifica la instalación y deja un binario más autocontenido, algo especialmente útil en entornos corporativos donde se busca minimizar dependencias.
Por su parte, LibreOffice sigue ofreciendo un ecosistema más amplio de funciones avanzadas que en algunos casos se apoyan en tecnologías adicionales. Esto puede hacer que el conjunto sea algo más pesado o complejo de configurar, pero también más flexible para usuarios que necesitan características muy específicas, especialmente en bases de datos o macros.
Aplicaciones incluidas y funciones avanzadas
Tanto LibreOffice como Collabora Office incluyen las aplicaciones esenciales: procesador de textos, hoja de cálculo, presentaciones y editor de gráficos/dibujos. En LibreOffice estos módulos se llaman Writer, Calc, Impress y Draw, y en Collabora Office los encontrarás con nombres muy similares y funciones casi equivalentes.
La diferencia más clara está en los extras. LibreOffice añade dos piezas muy importantes que en el nuevo Collabora Office no están incluidas por defecto: la aplicación Base (para bases de datos) y el editor de fórmulas matemáticas avanzadas (Math). Además, ofrece un sistema potente de macros y personalización profunda, pensado para usuarios avanzados o departamentos que automatizan tareas ofimáticas complejas.
En cambio, Collabora Office, sobre todo en su edición moderna basada en web, se centra en lo que la mayoría de oficinas utiliza a diario: documentos de texto, hojas de cálculo, presentaciones y diagramas, ajustando las configuraciones de serie para que el usuario medio no tenga que pelearse con opciones demasiado técnicas.
Si en tu pequeña empresa o en tu trabajo diario necesitas un control muy fino sobre la edición, bases de datos integradas, macros avanzadas o fórmulas matemáticas complejas, es probable que LibreOffice te resulte más completo y versátil que Collabora Office, al menos en su edición moderna estándar.
Compatibilidad de formatos y trabajo con documentos de Office
En cuanto a formatos, las dos suites comparten una base muy sólida: soportan OpenDocument (ODT, ODS, ODP) como formato nativo y abren sin problemas los formatos de Microsoft Office: DOCX, XLSX y PPTX. Esto es clave si tienes que intercambiar documentos con clientes o proveedores que usan mayoritariamente Office.
Collabora Office, al igual que LibreOffice, está muy enfocada en garantizar una buena interoperabilidad con los formatos OOXML de Microsoft, de forma que puedas editar documentos complejos sin romper el diseño. En el escritorio, funcionan de manera muy parecida en este aspecto, aunque Collabora suele centrarse en pulir casos de uso corporativos y plantillas frecuentes en empresas.
En el ámbito online, la comparativa suele hacerse entre Collabora Online y otras soluciones como OnlyOffice. En ese terreno, OnlyOffice tiende a convertir automáticamente los documentos a DOCX, XLSX y PPTX, mientras que la rama basada en LibreOffice (Collabora) mantiene por defecto los formatos abiertos (ODT, ODS, ODP), aun permitiendo trabajar también con formatos de Microsoft.
Si eres especialmente celoso con el uso de formatos abiertos y estándares, la línea de productos de LibreOffice y Collabora suele ser la opción más coherente, frente a alternativas que convierten todo de forma silenciosa a formatos propietarios de Microsoft, con los riesgos de pérdida de información que eso puede implicar en ciertos casos.
Consumo de recursos y facilidad de uso
Uno de los argumentos a favor de Collabora Office es que la nueva suite para escritorio está pensada para ser ligera en instalación y con un consumo de recursos moderado, en buena parte gracias a la ausencia de Java y a un empaquetado más contenido. Esto resulta muy interesante en equipos con hardware más modesto o servidores con muchos usuarios concurrentes, cuando se usa en escenarios empresariales.
LibreOffice, aun habiendo mejorado su rendimiento con los años, puede resultar un poco más pesado en ciertas configuraciones y, sobre todo, más abrumador para usuarios que solo necesitan las funciones básicas. Su gran abanico de opciones de personalización es una ventaja para usuarios avanzados, pero puede complicar la curva de aprendizaje para quien simplemente quiere escribir y hacer tablas sin más complicaciones.
En términos de simplicidad, Collabora Office busca ofrecer acciones frecuentes más accesibles y menos pasos intermedios para tareas de oficina típicas. Viene ya con valores por defecto más afinados, evitando en lo posible configuraciones complejas. LibreOffice, en cambio, deja la puerta abierta a un mayor grado de ajuste manual, a costa de que algunas cosas requieran más exploración de menús y paneles.
Collabora Online, LibreOffice Online y OnlyOffice: diferencias en la nube
Cuando salimos del escritorio y hablamos de entornos colaborativos en la nube, entran en juego Collabora Online, LibreOffice Online y otras alternativas como OnlyOffice. Aquí es donde muchas organizaciones, universidades y empresas comparan opciones para edición simultánea y trabajo remoto.
Collabora Online es, en la práctica, la “versión servida” de LibreOffice para el navegador, mantenida y empaquetada por Collabora. Usa el mismo motor ofimático de LibreOffice, pero ejecutado en un entorno servidor y presentado mediante una interfaz web moderna. LibreOffice Online como proyecto de código fue la base, pero el producto pulido y soportado comercialmente es Collabora Online.
En este contexto, mucha gente se pregunta si “LibreOffice Online y Collabora son lo mismo”. En esencia, son dos caras del mismo proyecto: el código abierto base de LibreOffice Online y la solución empresarial Collabora Online. Collabora añade soporte profesional, mantenimiento a largo plazo, correcciones específicas y paquetes listos para integrarse con plataformas de nube privada como Nextcloud u OwnCloud.
Por otro lado, OnlyOffice se ha popularizado como alternativa para edición colaborativa. Necesita integrarse también con un sistema de archivos web como Nextcloud u OwnCloud, que hace de interfaz para abrir y gestionar documentos, mientras el motor de edición de OnlyOffice se encarga de la parte ofimática desde el navegador.
Límites de conexiones y recursos del servidor
En instalaciones autoalojadas, tanto Collabora Online como OnlyOffice suelen compartir una limitación en sus versiones gratuitas: máximo de 10 documentos abiertos simultáneamente o alrededor de 20 conexiones concurrentes. Para superar esos límites y escalar a decenas o cientos de usuarios, es necesario adquirir una licencia de pago directamente al proveedor de la solución (Collabora u OnlyOffice).
En cuanto a la forma de ejecución, la diferencia es relevante: Collabora Online procesa la mayor parte de la carga en el servidor, enviando al navegador una interfaz relativamente ligera, mientras que OnlyOffice ejecuta el editor más intensamente en el lado del cliente, intercambiando constantemente datos con el servidor.
Esto se traduce en que, en entornos con muchos usuarios, Collabora puede exigir más recursos del servidor pero menos carga en los equipos clientes, algo ideal cuando tienes usuarios con dispositivos modestos. OnlyOffice, en cambio, ahorra algo de trabajo al servidor a costa de exigir más al navegador de cada usuario.
Dependiendo de la potencia de tu servidor y del perfil de las personas que van a usar el sistema (equipos modernos frente a equipos viejos, por ejemplo), te puede encajar mejor un modelo u otro. Si tus clientes tienen ordenadores potentes, OnlyOffice puede ser una buena elección; si buscas minimizar requisitos en los puestos de trabajo, Collabora Online puede alinearse mejor con esa necesidad.
Opciones de edición y colaboración
En el plano de funcionalidades, muchos administradores destacan que OnlyOffice suele ofrecer una gama algo más amplia de opciones de edición avanzadas en el navegador, acercándose mucho a lo que ofrece su versión de escritorio, e incluyendo extras como chat integrado para colaborar directamente mientras se edita un documento.
Collabora Online, por su parte, reproduce de forma bastante fiel las capacidades de edición de LibreOffice, con soporte completo de estilos, tablas, imágenes, comentarios, cambios controlados y demás funciones de productividad típicas de oficina. Aunque pueda parecer más sencillo de primeras, cubre bien la mayoría de tareas habituales en entornos académicos y corporativos.
Eso sí, hay informes de usuarios que han sufrido pérdida de datos al editar documentos ODT con OnlyOffice, especialmente cuando contenían comentarios o tablas complejas. Estos casos aislados hacen que, si vas a trabajar de forma intensiva con formatos abiertos ODT/ODS/ODP, la opción Collabora (basada en LibreOffice) sea vista como más “nativa” y fiable.
En ambos casos, hablamos de soluciones de colaboración en tiempo real capaces de que varios usuarios editen un mismo documento simultáneamente, con resaltado de selecciones, comentarios y guardado automático. La elección entre Collabora Online y OnlyOffice dependerá más de requisitos de formato, compatibilidad, recursos y preferencias de interfaz que de la ausencia de capacidades básicas.
Formatos de archivo en la nube y estándares abiertos
Un matiz clave entre estas soluciones es la forma de tratar los formatos de archivo. OnlyOffice tiende a convertir los documentos al abrirlos a DOCX, XLSX o PPTX, de manera que trabaja internamente siempre con estos formatos OOXML. Aunque esto ofrece una compatibilidad muy alta con el ecosistema Microsoft, también puede suponer pequeños riesgos de conversión para formatos abiertos.
En cambio, la familia basada en LibreOffice (Collabora Online incluida) usa OpenDocument (ODT, ODS, ODP) como formato de trabajo por defecto, permitiendo también abrir y editar formatos OOXML cuando es necesario. Si te interesa fomentar el uso de estándares abiertos en tu organización (algo habitual en universidades y administraciones públicas), este enfoque suele ser más alineado con esa filosofía.
De hecho, muchas instituciones educativas y organismos públicos que buscan promover estándares abiertos y evitar dependencias de un único proveedor se decantan por Collabora Online como capa de edición sobre plataformas como Nextcloud. La propia Collabora destaca casos de éxito de universidades que han adoptado esta solución para unificar el entorno ofimático de estudiantes y personal.
¿Cuándo elegir Collabora Office y cuándo LibreOffice?
Llegados a este punto, la elección entre Collabora Office y LibreOffice depende mucho de tu contexto concreto: usuario individual, pequeña empresa, administración, universidad o entorno mixto. No hay una respuesta única, pero sí ciertos perfiles para los que cada opción encaja mejor.
Si priorizas ante todo la sencillez de uso, una interfaz moderna y un consumo de recursos moderado, Collabora Office (especialmente su versión moderna de escritorio) es una candidata muy sólida. Está pensada para que el usuario medio de oficina se encuentre cómodo rápido, sin una curva de aprendizaje pronunciada ni necesidad de tocar demasiadas preferencias.
Además, Collabora encaja muy bien si quieres alinear tu entorno de escritorio con una solución en la nube. Al compartir tecnologías con Collabora Online, la experiencia entre editar en el navegador y en el escritorio resulta coherente, y la empresa tiene un objetivo claro de convergencia entre ambas plataformas, aprovechando mejor funciones del sistema operativo como portapapeles avanzado, impresión o proyección de presentaciones.
Por otro lado, si lo que buscas es el máximo control sobre tus documentos, muchas opciones de personalización y un abanico de aplicaciones más amplio (incluyendo bases de datos, editor de fórmulas y sistema avanzado de macros), LibreOffice suele ser la mejor elección. Está orientado al usuario que no se asusta de explorar menús y ajustar la suite exactamente a sus necesidades.
LibreOffice también destaca para quienes quieren un proyecto comunitario puro de software libre, donde el desarrollo no depende directamente de una empresa concreta, sino de una fundación y una comunidad amplia. Si la transparencia, la independencia y la posibilidad de que la comunidad continúe el proyecto incluso si el patrocinador desapareciera son valores clave para ti, LibreOffice te encaja a la perfección.
En entornos donde se valora mucho el soporte profesional, contratos de mantenimiento y respuesta garantizada a incidencias, Collabora Office y Collabora Online toman ventaja. La compañía ofrece servicios de soporte, actualizaciones controladas y paquetes específicos para organizaciones que necesitan garantías más allá de lo que puede ofrecer únicamente una comunidad voluntaria.
Relación con Microsoft Office y otras alternativas
Aunque aquí nos centramos en Collabora Office y LibreOffice, es imposible ignorar al gran dominante del sector: Microsoft 365 y su versión por suscripción. Es el estándar de facto en muchas empresas, cuenta con un ecosistema amplísimo y una integración profunda con servicios en la nube como OneDrive.
Microsoft Office destaca por una experiencia de usuario muy pulida, aplicaciones para Windows, macOS, Android e iOS y una compatibilidad perfecta con sus propios formatos. Además, sus versiones web permiten editar documentos desde cualquier navegador con colaboración en tiempo real, sin necesidad de instalar nada.
Sin embargo, el punto débil más evidente es el coste. Requiere pagar una licencia o una suscripción, algo que no todo el mundo está dispuesto o puede asumir, especialmente en pequeñas empresas, autónomos, estudiantes o usuarios domésticos que solo necesitan funciones básicas.
Frente a esto, LibreOffice y Collabora Office ofrecen una alternativa gratuita y de código abierto que cubre más que de sobra las necesidades de la mayoría de usuarios. Pueden leer y escribir formatos DOCX, XLSX y PPTX, abrir y editar PDFs, y en el caso de Collabora, ofrecer una interfaz bastante familiar para quien viene de Office.
Si a esto se suma el ecosistema de otras alternativas como Google Docs u OnlyOffice, el panorama actual hace que pagar por Microsoft 365 solo tenga sentido si realmente necesitas funciones muy avanzadas y específicas, integración profunda con el ecosistema Microsoft o soporte formal directo de la compañía.
En móviles, eso sí, Microsoft sigue teniendo ventaja clara gracias a sus apps bien integradas y potentes para Android e iOS. LibreOffice no cuenta con clientes móviles oficiales de edición completos, y en este terreno muchas veces hay que recurrir a aplicaciones de terceros, OnlyOffice o el propio entorno de Google. Si tu prioridad es editar desde el móvil, vas a depender más del ecosistema de apps que de la propia suite de escritorio que elijas.
Viendo todo el panorama, muchas personas optan por una estrategia mixta: usar LibreOffice o Collabora Office en el escritorio como herramienta principal gratuita y apoyarse en Google Docs, OnlyOffice o las versiones gratuitas de Microsoft Office online para colaboraciones puntuales, según lo que mejor encaje en cada caso.
Tomando todo lo anterior, quien busque ahorrar en licencias, favorecer formatos abiertos y contar con una experiencia sólida tanto en local como en la nube suele encontrar en LibreOffice y Collabora Office dos pilares muy fiables, complementarios y flexibles, capaces de cubrir desde el uso doméstico más sencillo hasta despliegues serios en universidades, pymes y organizaciones que quieran recuperar el control sobre sus documentos.
Tabla de Contenidos
- Qué son Collabora Office y LibreOffice y en qué se parecen
- Diferencias clave entre Collabora Office y LibreOffice en escritorio
- Collabora Online, LibreOffice Online y OnlyOffice: diferencias en la nube
- ¿Cuándo elegir Collabora Office y cuándo LibreOffice?
- Relación con Microsoft Office y otras alternativas