Exynos: historia, evolución y presente de los procesadores de Samsung

Última actualización: 17 de enero de 2026
  • Desde el primer Hummingbird hasta los Exynos 8, la familia ha pasado de simples Cortex-A8 a diseños Octa y Hexa con big.LITTLE y GPU Mali avanzadas.
  • Los Exynos 7 y 8 consolidaron la transición a ARMv8 y 64 bits, introduciendo núcleos propios, memorias LPDDR4 y potentes GPUs para juegos.
  • La nueva generación con Exynos 2500 y 2600 apuesta por nodos de 3 y 2 nm, IA local, Ray Tracing y mejor gestión térmica para competir con Snapdragon.
  • Samsung diversifica con plataformas Exynos Auto para coches conectados y sistemas de infoentretenimiento, reforzando su negocio más allá del móvil.

Procesadores Samsung Exynos

Los procesadores Samsung Exynos se han convertido en una de las familias de SoC más influyentes del ecosistema Android, tanto por su papel en los Galaxy como por su presencia creciente en otros sectores como la automoción. A lo largo de más de una década han pasado de ser simples chips móviles a plataformas completas con capacidades avanzadas de gráfica, conectividad 5G e inteligencia artificial en el propio dispositivo.

Hoy en día, cuando buscas información detallada sobre Exynos, ya no se trata solo de comparar un modelo concreto con Snapdragon, sino de entender cómo ha evolucionado la arquitectura, por qué Samsung ha tenido épocas de luces y sombras, y qué supone el salto a los procesos de 3 nm y 2 nm con los Exynos 2500 y 2600. Vamos a repasar esa historia, las tecnologías clave y el punto en el que se encuentra Samsung para competir contra Qualcomm y Apple.

De Hummingbird a Exynos: los primeros pasos de la familia

Historia de los procesadores Exynos

Los orígenes de Exynos se remontan a 2010, cuando Samsung lanzó el chip S5PC110, más conocido como Hummingbird y rebautizado después como Exynos 3 Single. Este SoC se estrenó en el mítico Samsung Galaxy S e incluía una CPU ARM Cortex-A8 de un solo núcleo funcionando entre 1,0 y 1,2 GHz, acompañada de una GPU PowerVR SGX540 a 200 MHz.

En el apartado de memoria, aquel primer Exynos 3 Single admitía controladoras de 32 bits en doble canal con soporte para LPDDR, LPDDR2 y DDR2, una configuración muy avanzada para la época que permitía un ancho de banda notable en un proceso de fabricación de 45 nm. Fue el punto de partida de una estrategia propia en procesadores que, con el tiempo, se convertiría en una pieza clave del negocio móvil de Samsung.

Ya en 2011 llegó el salto serio a la gama alta con el Exynos 4210, más tarde renombrado como Exynos 4 Dual 45 nm, integrado en el Samsung Galaxy S II. Este SoC apostaba por una CPU de doble núcleo basada en Cortex-A9 entre 1,2 y 1,4 GHz, acompañada de una GPU Mali-400 MP4, y tuvo un punto muy importante: su controlador fue integrado en el kernel de Linux, con soporte oficial desde la versión 3.2 en noviembre de 2011.

Pocos meses después, el 29 de septiembre de 2011, Samsung desveló el Exynos 4212, posteriormente conocido como Exynos 4 Dual 32 nm. Basado igualmente en Cortex-A9, elevó la frecuencia hasta 1,5 GHz y mejoró notablemente la parte gráfica con una Mali-400 MP4 a 400 MHz, lo que supuso un incremento de alrededor del 50 % en rendimiento 3D frente al 4210. Además, el salto al nodo de 32 nm HKMG trajo una mejor eficiencia energética.

La era Exynos 4 y Exynos 5: más núcleos, más potencia y nuevas funciones

Evolución de Exynos 4 y Exynos 5

En abril de 2012, Samsung presentó el Exynos 4 Quad (Exynos 4412), que vino integrado en los Samsung Galaxy S III y Galaxy Note II. Este chip montaba cuatro núcleos Cortex-A9 a entre 1,4 y 1,6 GHz, con GPU Mali-400 MP4 funcionando hasta 533 MHz, manteniendo un bus de memoria de 64 bits (2×32 bits) en doble canal a 400 MHz compatible con LPDDR, LPDDR2, DDR2 y DDR3.

La compañía presumía entonces de que el Exynos 4 Quad consumía aproximadamente un 20 % menos de energía que el SoC montado en el Galaxy S II, a pesar de aumentar el número de núcleos. Fue también el momento en el que Samsung reorganizó su nomenclatura: el antiguo Exynos 3110 pasó a denominarse Exynos 3 Single; los 4210 y 4212 se agruparon como Exynos 4 Dual (45 y 32 nm), y el 5250 fue renombrado como Exynos 5 Dual.

Dentro de esta misma generación apareció el Exynos 4415, otra variante quad-core basada en Cortex-A9 fabricada en 28 nm HKMG, con frecuencias de CPU en torno a 1,5 GHz y una GPU Mali-400 MP4 a 533 MHz. Conservaba una interfaz de memoria LPDDR/LPDDR2/DDR3 de 64 bits en doble canal y un ancho de banda en torno a 6,4 GB/s, suficiente para los gama media/alta de 2014 donde se utilizó.

El gran salto tecnológico dentro de la familia llegó con el Exynos 5250, conocido comercialmente como Exynos 5 Dual. Lanzado alrededor del tercer trimestre de 2012 y fabricado en 32 nm HKMG, fue uno de los primeros SoC del mercado en adoptar núcleos Cortex-A15 de alto rendimiento a 1,7 GHz y una GPU Mali-T604 MP4 a 533 MHz, con un rendimiento gráfico muy superior a los Mali-400 MPx de la generación anterior.

En términos de memoria, este Exynos 5 Dual ofrecía un ancho de banda de hasta 12,8 GB/s con LPDDR3 o DDR3 a 800 MHz en configuración de 64 bits en doble canal, o 8,5 GB/s con LPDDR2 a 533 MHz. Soportaba resolución WQXGA (2560×1600), reproducción de vídeo Full HD a 60 fps e interfaces modernas para la época como USB 3.0 y SATA 3, lo que lo convirtió en un chip muy atractivo para tablets y dispositivos de productividad.

big.LITTLE, Exynos 5 Octa y los primeros híbridos de alto rendimiento

Con la maduración de la arquitectura ARMv7, Samsung apostó por el enfoque big.LITTLE: combinar núcleos potentes con núcleos eficientes en un mismo SoC. El primer exponente fue el Exynos 5 Octa 5410, fabricado en 28 nm HKMG, que mezclaba cuatro Cortex-A15 y cuatro Cortex-A7 en configuración 4+4.

El Exynos 5410 ofrecía frecuencias de hasta 1,6 GHz en los núcleos Cortex-A15 y 1,2 GHz en los Cortex-A7, empleando un esquema big.LITTLE inicial que con el tiempo evolucionaría hacia modos de ejecución más flexibles. En la parte gráfica recurría a una GPU PowerVR SGX544MP3 a 480 MHz (hasta 532 MHz en ciertas aplicaciones a pantalla completa), con un bus de memoria de 64 bits en doble canal LPDDR3 a 800 MHz (hasta 12,8 GB/s). Se lanzó en 2013 y marcó el estreno comercial de la gama Exynos 5 Octa.

Poco más tarde aparecieron los Exynos 5420 y 5422, también bajo el paraguas Exynos 5 Octa. Mantenían la combinación de cuatro Cortex-A15 y cuatro Cortex-A7 pero subiendo el listón: el 5420 alcanzaba los 1,9 GHz en los A15 y 1,3 GHz en los A7, mientras que el 5422 llegaba hasta 2,1 GHz en los núcleos grandes y 1,5 GHz en los pequeños. Ambos integraban GPU Mali-T628 MP6 a 533 MHz, lo que se traducía en unos 102,4 GFLOPS en precisión simple.

Estos SoC incorporaban memoria LPDDR3/LPDDR3e o DDR3 en doble canal de 64 bits hasta 933 MHz, con anchos de banda cercanos a 14,9 GB/s, y mejoraban la gestión energética gracias a una ejecución big.LITTLE más pulida (con Global Task Scheduling). Llegaron al mercado entre 2013 y 2014 y se utilizaron en smartphones y tablets de gama alta.

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Dentro de esa misma familia apareció también el Exynos 5430, un Exynos 5 Octa fabricado en 20 nm HKMG que mantenía la combinación de cuatro Cortex-A15 y cuatro Cortex-A7 con frecuencias de 1,8 y 1,3 GHz respectivamente. La GPU seguía siendo una Mali-T628 MP6, pero esta vez a 600 MHz, elevando su potencia teórica a unos 115,2 GFLOPS. El bus de memoria LPDDR3e/DDR3 a 1066 MHz en doble canal ofrecía un ancho de banda de unos 17 GB/s, y se utilizó en modelos como los Samsung Galaxy A7 y A8.

Exynos 5 Hexa y Octa para gama media: equilibrio entre potencia y eficiencia

Para abarcar más segmentos del mercado, Samsung desarrolló variantes con menos núcleos grandes pero manteniendo capacidades avanzadas. El Exynos 5260, conocido como Exynos 5 Hexa, combinaba dos núcleos Cortex-A15 a 1,7 GHz con cuatro núcleos Cortex-A7 a 1,3 GHz en una configuración 2+4, también con tecnología big.LITTLE y Global Task Scheduling.

La parte gráfica del Exynos 5260 corría a cargo de una Mali-T624 MP4 a 600 MHz, con un rendimiento cercano a 76,8 GFLOPS en precisión simple. Conservaba un bus de 64 bits en doble canal LPDDR3 a 800 MHz (12,8 GB/s), lo que lo situaba como un SoC muy competente para gama media-alta en 2014, con un consumo algo más contenido que los Octa de ocho núcleos grandes+pequeños.

En paralelo, se anunció el Exynos 5800, otra variante Octa de la serie 5 con cuatro Cortex-A15 a 2,0 GHz y cuatro Cortex-A7 a 1,3 GHz, GPU Mali-T628 MP6 y un bus de memoria similar (LPDDR3/DDR3 en doble canal a 933 MHz). Esta plataforma se orientó más a dispositivos con mayores necesidades de procesamiento sostenido.

Transición a ARMv8 y 64 bits: los Exynos 7

Con la llegada de ARMv8-A y la adopción masiva de los 64 bits en móviles, Samsung lanzó la gama Exynos 7, pensada para aprovechar la nueva arquitectura y mejorar tanto rendimiento como eficiencia. El primer referente fue el Exynos 7 Octa 5433, fabricado en 20 nm HKMG.

El Exynos 5433 integraba cuatro núcleos Cortex-A57 y cuatro Cortex-A53 (4+4) en modo Global Task Scheduling, con frecuencias de hasta 1,9 GHz en el clúster grande y 1,3 GHz en el eficiente. La GPU era una Mali-T760 MP6 a 700 MHz, capaz de ofrecer en torno a 142 GFLOPS, apoyada por memoria LPDDR3 en doble canal de 64 bits a 825 MHz (unos 13,2 GB/s). Incluía módem LTE Cat 6 y conectividad WiFi y Bluetooth de última generación para la época.

El siguiente gran escalón fue el Exynos 7 Octa 7420, uno de los primeros chips comerciales en 14 nm LPE (Low Power Early). Mantenía la configuración 4×Cortex-A57 + 4×Cortex-A53, pero subiendo las frecuencias hasta 2,1 GHz para los núcleos grandes y 1,5 GHz para los pequeños, y cambiando la memoria a LPDDR4.

La GPU Mali-T760 evolucionó a un diseño MP8 en el Exynos 7420, corriendo a 772 MHz y logrando cerca de 210 GFLOPS, con un bus de 64 bits en doble canal LPDDR4 a 1553 MHz que aportaba unos 24,88 GB/s. Este SoC se convirtió en un referente del mercado en 2015 y fue clave en la reputación de los Galaxy S6 y Note 5.

Para gamas inferiores, Samsung introdujo chips como el Exynos 7 Quad 7570 y el Exynos 7 Octa 7580. El 7570, fabricado en 14 nm, se basaba únicamente en cuatro Cortex-A53 (ARMv8-A) y se orientaba a la gama de entrada, con conectividad LTE Cat 4 y soporte completo de WiFi y Bluetooth. El 7580, producido en 28 nm HKMG, integraba ocho Cortex-A53 a 1,5 GHz con GPU Mali-T720 MP2 a 668 MHz y memoria LPDDR3 en doble canal a 933 MHz (cerca de 14,9 GB/s), suficiente para una gama media solvente con LTE Cat 6.

Más variantes Exynos 7 y el salto a Exynos 8

La familia Exynos 7 se amplió con modelos pensados para equilibrar coste y prestaciones. El Exynos 7 Hexa 7650 combinaba dos núcleos Cortex-A72 con cuatro Cortex-A53 (2+4), funcionando a 1,7 y 1,3 GHz respectivamente, y montaba una GPU Mali-T860 MP3 a 700 MHz. Como otros de su época, usaba LPDDR3 en doble canal de 64 bits a 933 MHz y se asoció a módems LTE Cat 6.

Otro miembro importante fue el Exynos 7 Octa 7870, fabricado en 14 nm LPP, con ocho núcleos Cortex-A53 a 1,7 GHz, GPU Mali-T830 MP2 a 700 MHz y memoria LPDDR3 en doble canal a 933 MHz (14,9 GB/s). Estaba orientado a ofrecer una gran autonomía con un rendimiento muy digno para tareas cotidianas y juegos moderados.

En la gama inmediatamente superior se situó el Exynos 7 Octa 7880, también en 14 nm LPP, que mezclaba núcleos Cortex-A72 y Cortex-A53 en una configuración 4+4. Los A72 llegaban a 1,88 GHz y los A53 a 1,3 GHz. La GPU Mali-T860 MP4 a 950 MHz aportaba alrededor de 71,4 GFLOPS, con memoria LPDDR3 en doble canal a 1033 MHz que mantenía un ancho de banda cercano a los 14,9 GB/s.

El salto más ambicioso en esa generación fue el Exynos 8 Octa 8890, primer chip en el que Samsung se atrevió con núcleos personalizados propios (Exynos M1 “Mongoose”) junto con Cortex-A53 en arquitectura ARMv8-A. Fabricado en 14 nm LPP, utilizaba una configuración 4×Exynos M1 + 4×Cortex-A53 con frecuencias de hasta 2,6 GHz (cuando funcionaban 1-2 núcleos M1) o 2,3 GHz (3-4 núcleos), mientras que los A53 se quedaban en torno a 1,6 GHz.

La GPU del Exynos 8890 era una Mali-T880 MP12 a 650 MHz, con un rendimiento aproximado de 265,2 GFLOPS, apoyada en un bus de memoria LPDDR4 en doble canal a 1794 MHz (unos 28,7 GB/s). El resultado fue un SoC muy potente para su época, usado en la serie Galaxy S7, capaz de competir de tú a tú con los Snapdragon de gama alta de entonces.

Exynos vs Snapdragon: visión general y ventajas clave

Más allá de los modelos concretos, conviene entender qué aporta Exynos frente a otros SoC como Snapdragon. En líneas generales, los Exynos y Snapdragon han apostado por integrar de forma muy estrecha CPU, GPU, módem 5G e inteligencia artificial en un mismo diseño pensado específicamente para los Galaxy.

Según explica Samsung en comunicaciones oficiales, el procesador es el “cerebro” del móvil, responsable de la velocidad, la potencia y el consumo. Su rendimiento marca desde la fluidez general del sistema y la velocidad al abrir apps, hasta la autonomía de la batería. La compañía subraya que, si el procesador es eficiente, la experiencia de usuario mejora en prácticamente todos los apartados.

En el mercado Android, se suele hablar de dos grandes familias de chips: Exynos y Snapdragon. Aunque comparten muchas tecnologías de base (arquitectura ARM, soporte para 5G, etc.), difieren en los núcleos personalizados, los ISP de cámara, la gestión de energía o el diseño de la GPU. Exynos se ha utilizado principalmente en dispositivos Samsung, pero también ha aparecido en móviles de otras marcas, mientras que Snapdragon está presente en la mayoría de fabricantes.

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En los últimos años, Samsung ha destacado que sus Exynos de gama alta incorporan GPU personalizadas con tecnología de AMD y funciones avanzadas como Ray Tracing. Junto con la tecnología AMIGO (Advanced Multi-IP Governor), estos chips buscan ofrecer gráficos de alta calidad y rendimiento tipo consola en juegos exigentes y experiencias de realidad mixta, a la vez que ajustan dinámicamente el consumo para evitar un gasto excesivo de batería.

Otra clave es la integración de NPUs (unidades de procesamiento neuronal) muy potentes, que permiten ejecutar IA localmente en el teléfono. Esto impulsa funciones como la mejora automática de fotos y vídeos, el reconocimiento facial, traducción en tiempo real o asistentes más inteligentes, reduciendo la latencia y sin necesidad de enviar datos continuamente a la nube, lo que refuerza la privacidad.

La crisis reciente de Exynos y la apuesta por la automoción

Pese a los avances, la división de chips de Samsung ha atravesado un periodo complicado en los últimos años, con pérdidas y pérdida de clientes clave como Google. Algunos Exynos no han logrado igualar el rendimiento o la eficiencia de los Snapdragon más punteros, y eso ha llevado a decisiones como reservar Snapdragon para determinados modelos “Ultra”.

Informes recientes señalan que la división Samsung LSI, encargada del diseño de procesadores Exynos, sensores ISOCELL y módems 5G, habría registrado pérdidas cercanas a 1 billón de wones en 2024. Parte de ese resultado estaría relacionado con la imposibilidad de integrar el Exynos 2500 en la serie Galaxy S25, lo que obligó a replantear la hoja de ruta.

Para compensar, Samsung está reforzando su presencia en otros sectores, especialmente la automoción. Dentro de esta estrategia se encuadra el Exynos Auto V720, elegido por BMW para el próximo iX3, que será el primer eléctrico de la marca alemana en usar esta plataforma. No es la primera colaboración: modelos de la Serie 7 ya montan desde 2023 plataformas Exynos Auto V920.

El Exynos Auto V720 está fabricado en un proceso de 5 nm y enfocado a sistemas de infoentretenimiento avanzados, un terreno donde la potencia de cómputo, la conectividad y la gestión de pantallas múltiples son decisivas. La compra por parte de Harman (subsidiaria de Samsung) de la unidad de ADAS de ZF Friedrichshafen refuerza además la apuesta por sistemas de asistencia al conductor (cámaras, radares, computación crítica, etc.).

La propia industria del automóvil vive hoy una “guerra del software y las pantallas”. Mientras algunos fabricantes, como Volkswagen, reivindican volver a los botones físicos por cuestiones de ergonomía y seguridad, la realidad es que las grandes pantallas táctiles y los sistemas conectados han llegado para quedarse; y ahí procesadores como Exynos Auto son una pieza estratégica para Samsung.

Exynos 2500: la base de la nueva generación con IA local

Dentro de este contexto de reinvención, Samsung ha presentado el Exynos 2500 como su nuevo procesador de gama alta con un fuerte énfasis en la inteligencia artificial ejecutada directamente en el móvil. Fabricado en un proceso de 3 nm mejorado, este SoC está diseñado para competir de frente con Qualcomm y Apple en el segmento más premium.

Según especifica la marca, el Exynos 2500 es capaz de realizar hasta 59 billones de operaciones por segundo (59 TOPS) en tareas de IA, lo que supone un incremento cercano al 39 % respecto a su predecesor. Esta cifra lo sitúa entre los chips más potentes del mercado en lo que a IA se refiere.

El corazón de esta capacidad es su NPU (Unidad de Procesamiento Neuronal) rediseñada, que permite ejecutar funciones complejas de IA sin necesidad de conexión a Internet. Esto implica asistentes más rápidos y contextuales, herramientas de edición de imagen y vídeo mucho más inteligentes, y sistemas biométricos y de seguridad que no tienen que enviar tus datos a servidores externos.

En cuanto a especificaciones “clásicas”, el Exynos 2500 monta una CPU de 10 núcleos y una GPU Xclipse 950 basada en tecnología de AMD. Esta combinación asegura potencia tanto para tareas diarias como para juegos pesados, edición de vídeo o aplicaciones de realidad aumentada. Además, Samsung ha invertido años en perfeccionar su proceso de 3 nm, y la llegada del Exynos 2500 demuestra que la apuesta por este nodo de fabricación ha empezado a dar sus frutos.

Entre los primeros dispositivos confirmados con este SoC se encuentra el Galaxy Z Flip 7, lo que indica que Samsung confía en el Exynos 2500 para un producto estrella y de altísima visibilidad, dejando atrás los rumores que apuntaban a problemas de fabricación insalvables.

Exynos 2600: el salto a los 2 nm, IA generativa y nueva GPU Xclipse 960

Si el Exynos 2500 marca un antes y un después, el Exynos 2600 es el verdadero golpe encima de la mesa de Samsung. Se trata del primer chip comercial fabricado en un nodo de 2 nm con tecnología GAA (Gate-All-Around), adelantándose a los procesos de 3 nm que emplean TSMC, Qualcomm y Google en sus soluciones de gama alta.

El uso de GAA permite que la “puerta” del transistor rodee por completo el canal, en lugar de hacerlo solo por uno o tres lados como ocurría con los FinFET. Gracias a esto, Samsung afirma que el Exynos 2600 consigue un salto muy notable en rendimiento bruto y eficiencia energética respecto a la generación anterior, con un aumento de alrededor del 39 % en rendimiento de CPU.

A nivel de CPU, el Exynos 2600 emplea una configuración de 10 núcleos con arquitectura ARMv9.3 en un esquema 1+3+6. El núcleo principal es un Cortex-C1 Ultra a 3,8 GHz, apoyado por tres núcleos Cortex-C1 Pro a 3,25 GHz y seis Cortex-C1 Pro a 2,75 GHz. Esta organización busca combinar picos de potencia muy altos con una excelente capacidad para mantener el rendimiento sostenido.

En el apartado gráfico se estrena la GPU Xclipse 960, sucesora de la Xclipse 950. Samsung asegura que duplica el rendimiento de computación respecto a la generación precedente y que ofrece un 50 % más de rendimiento en Ray Tracing (trazado de rayos), además de soportar generación de frames y aumento de resolución mediante técnicas de IA. Todo ello pensado para juegos móviles al máximo nivel y experiencias de realidad mixta muy exigentes.

El Exynos 2600 incluye, además, una NPU de 32K MAC optimizada específicamente para IA generativa, con una mejora de rendimiento del 113 % frente a su antecesor. Esto permite ejecutar modelos complejos directamente en el dispositivo, manteniendo la privacidad y reduciendo la latencia, desde asistentes avanzados hasta edición inteligente de fotografía y vídeo.

Mejoras en fotografía, vídeo y gestión térmica del Exynos 2600

En el terreno de la imagen, el Exynos 2600 incorpora un nuevo ISP con tecnologías VPS y DVNR basadas en IA. El sistema VPS (Visual Perception System) integra la inteligencia artificial directamente en el procesador de imagen, de forma que puede reconocer escenas complejas o detalles muy finos, como un parpadeo en el rostro de un sujeto, y reaccionar en tiempo real sin disparar el consumo.

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La función DVNR (Deep Learning Video Noise Reduction) se encarga de reducir el ruido en vídeos grabados en condiciones de baja iluminación, también mediante IA, manteniendo la nitidez y el detalle sin necesidad de recurrir a sensores más grandes o lentes adicionales. Este ISP es capaz de gestionar cámaras de hasta 320 MP y de trabajar con códec AVP para vídeo, apuntando directamente a la fotografía y videografía móvil de gama ultra.

Uno de los temas más sensibles en la historia de Exynos ha sido siempre el thermal throttling o recorte de rendimiento por calor. Para atajarlo, el Exynos 2600 estrena la tecnología HPB (Heat Path Block), un bloque térmico integrado directamente en el chip que facilita que el calor viaje más rápido hacia el disipador.

Según datos de Samsung, este sistema reduce la resistencia térmica alrededor de un 16 %, permitiendo que el SoC mantenga temperaturas más estables incluso bajo carga prolongada (juegos pesados, grabación 8K, etc.). La compañía confía tanto en esta tecnología que incluso la habría ofrecido a competidores como Qualcomm para sus propios diseños.

Combinando la mejora de proceso a 2 nm, la arquitectura ARMv9.3, la nueva GPU Xclipse 960 y HPB, Samsung sostiene que los dispositivos con Exynos 2600 podrán ofrecer un rendimiento alto y sostenido, sin caídas bruscas por sobrecalentamiento, uno de los puntos más criticados en generaciones anteriores.

Rendimiento del Exynos 2600 frente a Snapdragon 8 Elite Gen 5

Las primeras pruebas filtradas y registros en plataformas como Geekbench 6 han permitido comparar el rendimiento gráfico del Exynos 2600 frente al Snapdragon 8 Elite Gen 5. Bajo la API Vulkan, la GPU Xclipse 960 ha mostrado una mejora del entorno del 8 % respecto a sus propios resultados previos y se ha acercado considerablemente al chip de Qualcomm.

En septiembre de 2025, el Exynos 2600 lograba cifras alrededor de 22.829 puntos en pruebas de Vulkan. En mediciones de enero de 2026, la puntuación sube hasta unos 24.726 puntos, lo que apunta a un trabajo intenso de optimización en controladores o frecuencia de la GPU. En paralelo, las pruebas de física de partículas han pasado de 2.715 FPS a 4.388 FPS (mejora del 61 %), y el test de detección de bordes ha crecido alrededor del 51 %, lo que indica que se han eliminado cuellos de botella muy concretos en la arquitectura gráfica.

El Snapdragon 8 Elite Gen 5, eso sí, sigue ligeramente por delante con unas cifras cercanas a los 25.083-27.700 puntos en escenarios similares. Sin embargo, la brecha entre ambos se ha reducido sensiblemente: donde antes se estimaba una diferencia en torno al 21 %, ahora se sitúa sobre el 12 %, un margen mucho más competitivo de cara a los futuros Galaxy.

En pruebas de GPU Vulkan realizadas con el Galaxy S26 equipado con el Exynos 2600, se han registrado puntuaciones que oscilan entre 19.825 y 24.726 puntos. Esas variaciones se explican por diferencias de firmware, modos de rendimiento y ajustes de refrigeración entre prototipos. En cualquier caso, los datos confirman que el procesador gráfico se sitúa en la élite del mercado.

Aunque en OpenCL las puntuaciones se han mantenido más estables, el empujón en Vulkan, sumado a un aumento previo de unas frecuencias de CPU estimado alrededor del 12 %, dibuja un panorama en el que Exynos ya no queda tan por detrás de Qualcomm, sino que se convierte en una alternativa seria en rendimiento global, IA y eficiencia.

Galaxy S26 y la estrategia de doble chipset

El Exynos 2600 ya ha sido detectado en prototipos del Galaxy S26 dentro de bases de datos como Geekbench, marcando la primera vez que se ve este chip funcionando en un teléfono real. Hasta ahora, solo se había probado en placas de desarrollo internas, por lo que estos resultados, aunque no definitivos, sirven para hacerse una idea bastante clara de su potencia.

La versión global del Galaxy S26 que ha aparecido en estas pruebas monta el Exynos 2600 junto a la GPU Xclipse 960, confirmando lo que se daba por hecho: Samsung volverá a apostar fuerte por sus propios chips en varios mercados. La compañía ha dejado entrever que combinará Exynos 2600 y Snapdragon 8 Elite Gen 5 en la gama S26, dependiendo de la región.

Todo apunta a que en Corea del Sur, India y Europa se comercializarán versiones con Exynos 2600, mientras que en otras zonas se optará por Snapdragon. El Galaxy S26 Ultra, por su parte, se espera que llegue únicamente con chipset de Qualcomm a nivel mundial, repitiendo la jugada que ya hemos visto en generaciones recientes.

Más allá de las filtraciones, Samsung ya ha mostrado un teaser del Exynos 2600 y ha anunciado el chip de forma oficial, con una presentación completa prevista para finales de febrero. Entonces se conocerán todos los detalles de la ficha técnica (frecuencias finales, soporte de memoria exacto, capacidades de vídeo, etc.), pero el enfoque en IA, Ray Tracing, fotografía avanzada y gestión térmica ya queda claro.

Los resultados de CPU multihilo del Exynos 2600 en el Galaxy S26 todavía no están totalmente consolidados en las bases de datos públicas, pero las estimaciones apuntan a que será capaz de plantar cara seriamente al Snapdragon 8 Elite Gen 5, especialmente en cargas que aprovechen los 10 núcleos y las mejoras de caché L1, L2 y L3 que Samsung ha ido destacando en sus comunicados.

Todo este recorrido, desde el primer Hummingbird hasta el ambicioso Exynos 2600 de 2 nm, dibuja una familia de procesadores que ha tenido altibajos pero que hoy vuelve a situarse en la primera línea de la industria: chips con CPU de 10 núcleos, GPUs Xclipse con Ray Tracing, NPUs capaces de mover IA generativa localmente, ISP avanzados con VPS y DVNR y una apuesta clara por la eficiencia térmica. Si las cifras oficiales y los benchmarks se trasladan a una buena experiencia de uso en los Galaxy y a nuevas oportunidades en automoción y otros sectores, Exynos está en posición de recuperar protagonismo frente a Snapdragon y los Apple Silicon.

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