- Mecatrónica y electrónica industrial comparten una sólida base en matemáticas, física, informática y tecnologías de control.
- Los títulos habilitantes (CIN/351/2009) otorgan atribuciones profesionales como Ingeniero Técnico Industrial en el ámbito electrónico.
- Los planes combinan teoría, laboratorio, proyectos integrados, TFG y, en muchos casos, prácticas en empresa y movilidad internacional.
- El mercado laboral demanda perfiles híbridos capaces de integrar mecánica, electrónica, automatización, robótica e informática industrial.
Si dudas entre estudiar ingeniería mecatrónica o ingeniería electrónica industrial y automática, no eres el único. Son dos carreras muy cercanas, con salidas laborales potentes y un papel clave en la Industria 4.0, la robótica, la automatización y los sistemas inteligentes.
A lo largo de esta guía vas a encontrar una explicación detallada y con lenguaje claro sobre en qué consisten estos grados, qué se estudia, qué competencias se adquieren, qué salidas profesionales tienen, cómo funcionan los dobles grados y qué opciones de movilidad, prácticas y apoyos al estudiante existen en las universidades españolas (y, en particular, en centros como Zaragoza, Málaga, UNED, TecnoCampus o la EUPLA).
Qué es la ingeniería mecatrónica

La ingeniería mecatrónica es una disciplina claramente multidisciplinar que integra mecánica, electrónica, control e informática para concebir y desarrollar productos y procesos “inteligentes”. No es una simple suma de mecánica y electrónica: busca una verdadera integración de tecnologías para crear sistemas nuevos y más eficientes.
En los planes de estudios españoles de referencia, la mecatrónica se orienta a formar ingenieros de amplio espectro, versátiles y con visión global, capaces de adaptarse a entornos muy diversos: desde líneas de producción robotizadas hasta vehículos, sistemas biomédicos o automatización de edificios.
Esta titulación está plenamente consolidada a nivel internacional: Reino Unido, Alemania, Francia, Dinamarca, Finlandia, Estados Unidos, Australia o Japón llevan años impartiendo grados en mecatrónica (Bachelor of Engineering in Mechatronics, Mechatronic Systems Engineering, Robotics and Mechatronics, etc.), muchos de ellos acreditados por organismos como IET, ASIIN o Engineers Australia.
En España, universidades como la de Zaragoza (EUPLA) o la de Vic han sido pioneras en implantar el Grado en Ingeniería Mecatrónica, diseñándolo a partir de esos referentes internacionales y de una intensa consulta a empresas, colegios profesionales, egresados y expertos externos.
El foco principal es que el graduado sea capaz de diseñar, poner a punto, mantener y mejorar productos y sistemas mecatrónicos, entendiendo tanto la parte mecánica (máquinas, estructuras, fluidos, materiales) como la electrónica, el control automático y el software embebido.
Qué es la ingeniería electrónica industrial y automática

La ingeniería electrónica industrial y automática se centra en el diseño, desarrollo y aplicación de sistemas electrónicos y de control en el entorno industrial: electrónica de potencia, automatización de procesos, robótica industrial, comunicaciones industriales, instrumentación y sistemas de medida, entre otros.
En España, este grado está regulado por la Orden CIN/351/2009, que establece las competencias mínimas que debe adquirir el estudiante para habilitarlo como Ingeniero Técnico Industrial en el ámbito de la Electrónica Industrial. Esto se traduce en atribuciones profesionales para firmar proyectos, dirigir obras e instalaciones y acceder a empleo público donde se exija esta titulación.
Planes como el de la UNED o el de la ETSI Industriales de diversas universidades siguen una estructura de 240 ECTS en cuatro cursos, combinando formación básica, contenidos comunes a la rama industrial y tecnologías específicas de electrónica industrial y automática.
Estos estudios preparan al graduado para desarrollar sistemas de control y automatización, sistemas electrónicos industriales, sistemas robotizados y para asumir la ingeniería de mantenimiento de ese tipo de instalaciones, tanto en industria de proceso como en industria manufacturera.
En algunos centros, como el TecnoCampus, la electrónica industrial se integra también en dobles grados (por ejemplo, con mecánica) para cubrir mejor las necesidades de la Industria 4.0 y de los sistemas de producción automatizados.
Diferencias clave entre mecatrónica y electrónica industrial
Aunque están muy relacionadas, hay matices importantes entre estudiar mecatrónica y estudiar electrónica industrial y automática que conviene tener claros antes de elegir:
- Enfoque principal: la electrónica industrial se centra en el diseño y aplicación de sistemas electrónicos (analógicos, digitales, de potencia, instrumentación) y de control, mientras que la mecatrónica se enfoca en sistemas integrados que combinan mecánica, electrónica, control e informática.
- Alcance de los proyectos: un ingeniero electrónico industrial suele profundizar más en circuitos, electrónica de potencia, automatización y comunicaciones; el mecatrónico se orienta a la integración de subsistemas mecánicos, eléctricos, electrónicos y de software en productos completos (robots, vehículos, máquinas especiales, etc.).
- Perfil de formación: la electrónica industrial es más especializada en electrónica y control, mientras que la mecatrónica ofrece una formación más transversal, con fuerte componente en diseño mecánico, materiales, fabricación y sistemas fluidomecánicos, además de la parte electrónica y de programación.
- Campo de aplicación: la electrónica industrial se aplica mucho en telecomunicaciones, redes, electrónica de consumo, señalización, comunicaciones inalámbricas y electrónica militar, además de la automatización de procesos. La mecatrónica aparece con fuerza en automatización industrial, robótica, sector automotriz, aeroespacial, maquinaria especial y sistemas inteligentes.
- Tipo de problemas que resuelven: la electrónica industrial trabaja más habitualmente sobre problemas específicos de electrónica y control, mientras que la mecatrónica aborda problemas complejos que exigen soluciones integradas y nuevas síntesis entre mecánica, control y electrónica.
En la práctica profesional, muchos equipos de ingeniería mezclan ambos perfiles: ingenieros electrónicos que dominan la parte de potencia, comunicaciones e instrumentación y ingenieros mecatrónicos encargados de la integración con sistemas mecánicos, actuadores, sensores y software.
Dobles grados y sinergia mecánica-electrónica industrial
Algunas universidades han ido un paso más allá creando dobles grados que combinan ingeniería mecánica con ingeniería electrónica industrial y automática. Su objetivo es formar perfiles todavía más completos para la industria moderna.
En estos dobles grados, el estudiante cursa un plan de estudios específico de entre 270 y 342 ECTS aproximadamente, repartidos en cinco o cinco años y medio. Un ejemplo es la doble titulación de la Universidad de Salamanca, con 276 ECTS en 10 semestres (5 cursos), donde se integran las asignaturas de ambos grados, incluyendo 60 ECTS de formación básica, 186 de obligatorias, 6 de optativas y 24 de Trabajos Fin de Grado.
Estos programas suelen exigir dedicación a tiempo completo, y se gestionan como un único itinerario: se reservan plazas específicas, se organizan grupos compatibles de teoría y prácticas y se ajustan los horarios y calendarios de exámenes para que el estudiante pueda asistir a todo.
La gran ventaja es que el titulado obtiene dos títulos oficiales (Mecánica y Electrónica Industrial y Automática) con todas sus atribuciones profesionales, abriendo puertas tanto a puestos más mecánicos (diseño, cálculo, fabricación) como a los más electrónicos (automatización, control, electrónica de potencia).
En la práctica, estos dobles grados responden directamente a las necesidades de empresas industriales que demandan perfiles capaces de entender la máquina completa: estructura, cinemática, accionamientos, sensorización, control y comunicaciones.
Competencias básicas, generales y específicas que se adquieren
Tanto en mecatrónica como en electrónica industrial y automática, los títulos oficiales comparten un bloque muy amplio de competencias básicas (CB), generales (CG) y específicas, en línea con el Espacio Europeo de Educación Superior y la normativa española (RD 822/2021, RD 1393/2007 y Orden CIN/351/2009).
Las competencias básicas incluyen demostrar dominio de conocimientos en el área de estudio a nivel de grado, saber aplicarlos de forma profesional, reunir e interpretar datos para emitir juicios con componente social, científico o ético, comunicar ideas y soluciones tanto a públicos especializados como no especializados y desarrollar habilidades de aprendizaje autónomo para estudios posteriores.
Las competencias generales abarcan la capacidad para concebir, redactar y dirigir proyectos de ingeniería (instalaciones energéticas, eléctricas y electrónicas, plantas industriales, procesos de fabricación y automatización), resolver problemas con iniciativa y creatividad, gestionar proyectos y equipos humanos, trabajar en entornos bilingües y multidisciplinares y aplicar principios de calidad, sostenibilidad y responsabilidad social.
En cuanto a las competencias específicas de formación básica, todos los planes enfatizan la sólida base en matemáticas (álgebra lineal, geometría, cálculo diferencial e integral, ecuaciones diferenciales, métodos numéricos, estadística y optimización), física (mecánica, termodinámica, campos y ondas, electromagnetismo), química (general, orgánica e inorgánica), programación y uso de ordenadores, sistemas operativos, bases de datos, visión espacial y técnicas de representación gráfica, así como nociones de empresa, organización y marco jurídico.
Después se añaden las competencias comunes de la rama industrial: termodinámica aplicada y transmisión de calor, mecánica de fluidos, ciencia y tecnología de materiales, teoría de circuitos y máquinas eléctricas, fundamentos de electrónica, automatismos y métodos de control, teoría de máquinas y mecanismos, resistencia de materiales, sistemas de producción y fabricación, tecnologías medioambientales y organización de empresas y proyectos.
Tecnologías específicas: electrónica, robótica, control y sistemas mecatrónicos
La parte más diferencial de estas titulaciones llega con las tecnologías específicas que se desarrollan a partir del segundo curso: electrónica, robótica y control; instrumentación electrónica; sistemas mecatrónicos en vehículos; energías renovables, etc.
En el ámbito de electrónica industrial, el estudiante adquiere conocimientos aplicados de electrotecnia, electrónica analógica y digital, microprocesadores y sistemas programables, electrónica de potencia, instrumentación, modelado y simulación de sistemas electrónicos, informática industrial y comunicaciones, diseño de sistemas de control y automatización industrial, así como técnicas de regulación automática.
Los grados en ingeniería electrónica, robótica y mecatrónica profundizan además en sistemas robotizados, percepción, sistemas de control en tiempo real, procesado digital de señal, comunicaciones industriales y redes, incluyendo capacidad para diseñar y programar sistemas robotizados y de automatización avanzada.
Las menciones o itinerarios ofrecidos en algunos planes dan la opción de especializarse, por ejemplo, en Robótica y automatización; Instrumentación electrónica y control; Instrumentación y control de sistemas de energía; Sistemas mecatrónicos en vehículos. Cada mención incorpora asignaturas específicas de diseño de accionamientos fluidomecánicos, electrónica de potencia para vehículos, percepción, informática industrial en vehículos, automatización de sistemas de producción, sistemas micro y nanoelectrónicos o control de sistemas de energía renovable.
En el caso concreto del Grado en Ingeniería Mecatrónica, se añaden competencias propias de diseño, cálculo y ensayo de máquinas, sistemas y máquinas fluidomecánicas, procesos de fabricación, metrología y control de calidad, y diseño y mantenimiento de sistemas mecatrónicos en sentido amplio.
Perfil recomendado del estudiante y cursos de nivelación
Antes de lanzarte a por una de estas carreras, es importante valorar si encajas en el perfil recomendado que describen las universidades, tanto presenciales como a distancia:
Se valora especialmente la inquietud por el funcionamiento de máquinas, mecanismos y sistemas electrónicos, cierta tendencia a desmontar, reparar o construir dispositivos, actitud positiva frente a los avances tecnológicos y gusto por buscar soluciones prácticas a problemas reales.
También son muy apreciadas capacidades como el análisis y la reflexión, el trabajo en grupo, la creatividad, la iniciativa, la capacidad crítica y de argumentación, el razonamiento y la representación espacial, así como la organización personal y la constancia en el estudio, especialmente en modalidades a distancia como la UNED.
En cuanto a conocimientos previos, es importante contar con una buena base en Matemáticas, Física y, en menor medida, Química. Ayuda mucho haber cursado bachillerato de Ciencias y Tecnología, y tener nociones de Dibujo Técnico e Informática.
Para quienes llegan algo justos en estas materias, algunas escuelas ofrecen cursos cero o comunidades de pre-matrícula, como la comunidad “Arrancando Máquinas” de la UNED/Escuela de Industriales, con MOOC gratuitos y materiales abiertos de Matemáticas, Física, Química y Dibujo, pensados para nivelar al alumnado antes de empezar el grado.
Requisitos de acceso, admisión y matrícula
El acceso a estos grados se rige por la normativa universitaria general. Para estudiantes de nuevo ingreso, las vías más habituales son Bachillerato con EvAU/EBAU superada, títulos de Técnico Superior de FP, acceso para mayores de 25 o 45 años, acreditación de experiencia laboral para mayores de 40 y titulaciones universitarias previas.
Quienes procedan de sistemas educativos extranjeros deben cumplir los requisitos específicos de homologación o acreditación que marca el Real Decreto 412/2014 y seguir los procedimientos de admisión de cada universidad.
Normalmente, la solicitud de admisión se realiza por vía telemática, indicando varios grados por orden de preferencia (hasta 10 en muchos sistemas de preinscripción autonómica), lo cual es muy recomendable para no jugárselo todo a una única opción.
Las plazas se adjudican en función de la nota de admisión y se publican listas de admitidos y listas de espera, distribuyendo el total de plazas entre un cupo general (bachillerato, FP y extranjeros preuniversitarios) y diferentes cupos de reserva (discapacidad, deportistas de alto nivel, mayores de 25, 45 o 40 años, titulados universitarios).
Los estudiantes admitidos deben formalizar la matrícula dentro de los plazos del calendario oficial. En caso de no hacerlo, se pierde el derecho a la plaza y se recurre a llamamientos sucesivos de la lista de espera, sobre todo en los primeros cursos de alta demanda.
Estructura de los planes de estudios y carga de trabajo
Los grados en mecatrónica y en electrónica industrial y automática siguen el estándar de 240 créditos ECTS en cuatro años, salvo en dobles titulaciones o integraciones especiales, donde la carga puede llegar a 276-342 ECTS (unos 5-5,5 cursos).
De forma general, se reparten los créditos en formación básica (unos 60 ECTS), obligatorias (entre 150 y 190 ECTS), optativas (alrededor de 16-30 ECTS) y Trabajo Fin de Grado (12 ECTS). Algunos planes reservan también ECTS para prácticas externas curriculares.
Los estudios suelen organizarse en módulos o grandes bloques temáticos: fundamentos de ingeniería (matemáticas, física, química), electricidad y electrónica, control y robótica, tecnologías de la información y comunicaciones (TIC), mecánica, materias instrumentales (empresa, idiomas, medio ambiente) y proyectos.
Un aspecto muy característico del Grado en Ingeniería Mecatrónica es el fuerte peso de los proyectos integrados multidisciplinares. Se incluyen asignaturas como “Proyecto Integrado” (6 ECTS) y un Trabajo Fin de Grado de 12 ECTS donde el estudiante debe demostrar que sabe combinar electrónica, programación, control y diseño mecánico en un único desarrollo.
En las últimas etapas del grado se reservan semestres con pocas asignaturas obligatorias y más optatividad, precisamente para facilitar la movilidad internacional (Erasmus, convenios, etc.) y la realización de prácticas en empresa sin saturar al estudiante.
Prácticas, proyectos, TFG y trabajo en empresa
La parte práctica es crucial en estas titulaciones. Además de los contenidos teóricos, el estudiante realiza prácticas de laboratorio, simulación y proyectos desde los primeros cursos.
En algunas universidades las prácticas de laboratorio presenciales son obligatorias en varias asignaturas (ya sea en los laboratorios de la propia Escuela o en Centros Asociados, en el caso de la UNED), combinándose con prácticas virtuales, simulaciones y laboratorios remotos para ganar flexibilidad.
Además, se suelen ofrecer prácticas externas en empresa, opcionales o curriculares según el plan, coordinadas por un tutor académico y un tutor en la empresa. En el caso de la EUPLA, por ejemplo, se destaca la colaboración con empresas tecnológicas que permiten al estudiante desarrollar proyectos reales como vehículos eléctricos de competición, sistemas de navegación para vela de alta competición o desarrollos aeroespaciales.
El Trabajo Fin de Grado (TFG) es el colofón de la titulación: un proyecto original de naturaleza profesional, a realizar individualmente, que se presenta y defiende ante un tribunal universitario. Debe integrar y demostrar las competencias adquiridas en las tecnologías específicas de la ingeniería electrónica, robótica, control o mecatrónica, según el título.
Movilidad internacional y convenios de intercambio
Universidades como Zaragoza o la EUPLA cuentan con una amplia red de acuerdos internacionales para estancias de estudios y prácticas: programas Erasmus+, convenios UNIZAR-Iberoamérica, UNIZAR-Norteamérica, Oceanía y Asia, así como movilidad nacional SICUE.
Estas estancias se realizan con reconocimiento académico pleno de los estudios cursados en la universidad de destino, de forma que los créditos superados se incorporan al expediente del estudiante como si se hubieran realizado en la universidad de origen.
En los listados de socios aparecen universidades técnicas europeas, canadienses, estadounidenses y latinoamericanas, muchas de ellas con tradición en mecatrónica, automatización y electrónica industrial. Esto permite al estudiante ampliar horizontes, mejorar su nivel de inglés u otros idiomas y conocer entornos industriales diferentes.
También se fomentan las prácticas internacionales, por ejemplo, a través de Erasmus para prácticas, gestionado a menudo por fundaciones universidad-empresa, así como programas de cooperación al desarrollo en países con menores niveles de renta.
Apoyos al estudiante, servicios y vida universitaria
Más allá de las asignaturas, estas titulaciones se integran en universidades que ofrecen un amplio abanico de servicios de orientación, apoyo y vida universitaria para facilitar el éxito académico y personal del alumnado.
Es habitual que exista un coordinador del título como figura de referencia, además de un sistema de tutoría personalizada en el que cada estudiante cuenta con un profesor-tutor que le orienta sobre itinerarios, elección de optativas, dudas académicas y proyecto personal.
Las universidades suelen disponer de servicios de orientación y empleo, como UNIVERSA en Zaragoza, que ofrecen información sobre inserción laboral, cursos de competencias profesionales, talleres de búsqueda de empleo y gestión de prácticas voluntarias en empresa.
También hay infraestructuras como bibliotecas y salas de estudio muy dotadas, acceso a recursos electrónicos, cursos de competencias digitales, centros de lenguas modernas para estudiar idiomas (inglés, alemán, francés, etc.), residencias universitarias y servicios de alojamiento privado.
En el plano más personal, suelen existir oficinas de atención a la diversidad y asesoría psicológica, servicios de información universitaria y reclamaciones, redes wifi en todos los campus, servicios de deportes con instalaciones completas y una agenda cultural con cine, música, teatro, exposiciones y conferencias.
Salidas profesionales en mecatrónica y electrónica industrial
El mercado laboral de la mecatrónica y la electrónica industrial es amplio y está en expansión, especialmente ligado a productos y procesos “inteligentes” donde se combinan mecánica, electrónica, control e informática.
Los graduados y graduadas en ingeniería mecatrónica pueden trabajar en diseño, desarrollo, fabricación, puesta a punto, mantenimiento y comercialización de productos mecatrónicos, en departamentos de I+D, ingeniería de planta, control y planificación de producción, distribución, marketing técnico o simulación y diseño de sistemas mecatrónicos.
Los ingenieros electrónicos industriales y automáticos, por su parte, se orientan a especificación, diseño, simulación, implementación y mantenimiento de equipos y sistemas electrónicos industriales, diseño e implantación de sistemas automatizados, instrumentación y medida, robotización de procesos, inspección automatizada y sistemas de ayuda a la decisión en producción.
Ambos perfiles tienen cabida en sectores como la industria automotriz, aeronáutica, metalmecánica, textil, alimentaria, minería, petróleo y gas, biomédica, energías renovables, logística, construcción y prácticamente cualquier entorno industrial o de servicios avanzados.
No hay que olvidar la posibilidad de desarrollar la carrera en la Administración Pública, la docencia, la investigación aplicada o el ejercicio profesional libre, aprovechando las atribuciones ligadas a la profesión de Ingeniero Técnico Industrial cuando el título está habilitado por la Orden CIN/351/2009.
En conjunto, la suma de habilidades en diseño, ingenio, organización, automatización y visión global convierte a estos graduados en perfiles especialmente atractivos para empresas que compiten en entornos de alta tecnología y globalización.
Escoger entre mecatrónica, electrónica industrial y automática o un doble grado mecánica-electrónica implica valorar el tipo de proyectos con los que te ves trabajando, tu gusto por la parte mecánica o electrónica, y el nivel de especialización o transversalidad que buscas, pero cualquiera de estas vías te sitúa en el corazón de la transformación tecnológica de la industria moderna.
Tabla de Contenidos
- Qué es la ingeniería mecatrónica
- Qué es la ingeniería electrónica industrial y automática
- Diferencias clave entre mecatrónica y electrónica industrial
- Dobles grados y sinergia mecánica-electrónica industrial
- Competencias básicas, generales y específicas que se adquieren
- Tecnologías específicas: electrónica, robótica, control y sistemas mecatrónicos
- Perfil recomendado del estudiante y cursos de nivelación
- Requisitos de acceso, admisión y matrícula
- Estructura de los planes de estudios y carga de trabajo
- Prácticas, proyectos, TFG y trabajo en empresa
- Movilidad internacional y convenios de intercambio
- Apoyos al estudiante, servicios y vida universitaria
- Salidas profesionales en mecatrónica y electrónica industrial