- Los paneles WOLED Tándem de LG elevan brillo, frecuencia y vida útil frente al OLED clásico, con modelos 5K2K y 27" centrados en gaming y creación.
- Los monitores de alta resolución 5K, 6K y 8K, junto con ultrawide y súper ultrawide, sustituyen cada vez más a las configuraciones de doble monitor.
- Asus consolida los portátiles de doble pantalla con la Zenbook Duo y la ROG Zephyrus Duo, orientados a productividad creativa y gaming extremo.
- Mini LED, IPS Black y los primeros pasos hacia MicroLED completan un panorama donde la pantalla se convierte en el eje central del puesto de trabajo.
Si llevas tiempo dándole vueltas a renovar tu equipo, habrás notado que los monitores dualup, ultrapanorámicos y los portátiles de doble pantalla se están colando en todas las presentaciones. La sensación es clara: la industria de las pantallas se ha cansado de hacer “más de lo mismo” y está apostando fuerte por nuevos formatos y tecnologías pensadas para productividad, gaming y creación de contenido.
En este contexto, los próximos años van a ser especialmente interesantes: monitores WOLED en tándem con frecuencias de vértigo, paneles 5K, 6K y 8K, ultrawide gigantes, portátiles con doble OLED 3K y hasta los primeros pasos hacia MicroLED. Todo esto apunta a un escenario en el que el clásico combo “monitor 16:9 + portátil estándar” va a convivir con configuraciones mucho más flexibles, pensadas para exprimir cada centímetro de pantalla.
Monitores WOLED Tándem: brillo extremo y frecuencias de locura
Dentro de las tecnologías que más ruido van a hacer, una de las grandes protagonistas será la nueva generación de paneles WOLED Tándem de LG, que busca ir un paso más allá de los OLED tradicionales en brillo, velocidad y duración.
LG está preparando un monitor ultrawide de 39 pulgadas con resolución 5K2K (5.120 x 2.160 píxeles) y panel curvo WOLED Tándem, un formato perfecto para quienes quieren sustituir una configuración de doble monitor horizontal por una sola pantalla ancha sin marcos en medio. Esta resolución “WUHD” combina la nitidez vertical de un 4K con un ancho extra ideal para edición de vídeo, hojas de cálculo enormes o multitarea avanzada.
Además de este modelo de 39″, LG trabaja en dos monitores de 27 pulgadas basados también en WOLED Tándem. El primero, conocido como LG 27Q, ofrecerá resolución 1440p con una frecuencia de refresco altísima y un modo dual que permite reducir la resolución a 720p para disparar todavía más los Hz, orientado a eSports y juegos competitivos donde cada milisegundo cuenta.
El otro modelo, el LG 27U, apostará por una resolución 4K con menos hercios, priorizando la calidad de imagen, el detalle y la fidelidad de color frente a la fluidez extrema. Este enfoque encaja mejor con creadores de contenido, fotografía, vídeo o usuarios que necesitan precisión por encima de todo.
Todo apunta a que sabremos más de esta familia de monitores en el CES 2026, donde LG mostrará su apuesta fuerte por WOLED Tándem tanto en formatos de 27″ como en pantallas ultrawide de gran tamaño.
Qué aporta realmente el WOLED Tándem frente a OLED clásico
La gracia del WOLED Tándem está en cómo se construye el panel: en lugar de una única capa emisora orgánica, se utilizan dos capas de emisión apiladas. De esta forma, cada una trabaja a menor tensión para conseguir el mismo brillo, lo que se traduce en una serie de ventajas clave frente a los OLED actuales.
Según los datos manejados por LG, esta arquitectura WOLED Tándem abre la puerta a frecuencias de hasta 540 Hz en modo estándar y hasta 720 Hz en modo dual, niveles pensados para nichos muy concretos como shooters competitivos o monitores experimentales para eSports. Evidentemente, no todos los modelos comerciales llegarán a esas cifras, pero marca el techo teórico de la tecnología.
En el apartado de brillo, uno de los puntos tradicionalmente más flojos del OLED, WOLED Tándem apunta a un pico de hasta 1.500 nits en modos HDR, muy por encima de muchos paneles OLED actuales. Esto mejora de forma notable el impacto de las altas luces en cine, juegos HDR y contenidos muy contrastados, reduciendo a la vez el riesgo de quemado gracias a una gestión energética más eficiente.
LG también habla de una reproducción de color con hasta un 99,5 % de precisión en coberturas profesionales, negros profundos tipo True Black incluso a niveles de brillo relativamente altos y una experiencia más cómoda para la vista gracias a tratamiento antirreflejos y funcionamiento Flicker Free, algo esencial para quienes pasan muchas horas delante de la pantalla.
En resumen, WOLED Tándem llega para reforzar lo que ya hacía bien el OLED tradicional (contraste infinito y tiempos de respuesta casi instantáneos) añadiendo más brillo, mayor eficiencia y mejor longevidad. No es una revolución total, pero sí una evolución importante que veremos extenderse entre 2026 y 2027 a más tamaños y formatos.
QD-OLED, WOLED y OLED Tándem: diferencias reales en la práctica
En paralelo a WOLED Tándem, el mercado ya está lleno de paneles QD-OLED de Samsung y WOLED de LG, que aunque se vendan como tecnologías muy distintas, en el día a día se parecen más de lo que los departamentos de marketing quieren admitir.
En los WOLED “clásicos”, LG utiliza un emisor OLED blanco combinado con filtros de color (y a menudo un subpíxel blanco extra) para generar la imagen, mientras que QD-OLED apuesta por una capa OLED azul cuya luz se convierte en rojo y verde mediante puntos cuánticos, eliminando el filtro RGB tradicional.
Sobre el papel, QD-OLED puede ofrecer colores más saturados a altos niveles de brillo, algo especialmente visible en contenidos HDR muy exigentes. Sin embargo, en términos de experiencia de usuario —contraste, negros, tiempos de respuesta, ángulos de visión— ambos tipos rinden de forma bastante equilibrada para juegos y cine.
Los dos comparten, eso sí, limitaciones comunes: brillo medio más bajo en pantalla completa frente a LCD con Mini LED y cierto riesgo de retención o quemado si se abusa de imágenes estáticas (HUDs, barras de tareas, marcadores, etc.). Los fabricantes han mejorado mucho en mitigación —desplazamiento de píxeles, refrescos de panel, algoritmos de protección—, pero siguen siendo tecnologías orgánicas con una vida útil finita.
Tanto WOLED como QD-OLED usan estructuras de subpíxeles no RGB estándar (WRGB en LG y disposición triangular en Samsung), lo que puede provocar bordes de texto menos perfectos a bajo tamaño en escritorio para los más tiquismiquis. En general, no es un drama, pero conviene tenerlo en cuenta si la prioridad es leer o programar durante horas y horas.
Mini LED e IPS Black: el LCD se resiste a jubilarse
Mientras el OLED acapara titulares, la tecnología LCD sigue muy viva, sobre todo gracias a dos avances clave: Mini LED con atenuación local avanzada e IPS Black como evolución del IPS de toda la vida.
Los monitores Mini LED integran centenares o miles de zonas de atenuación local detrás del panel LCD, intentando acercarse al contraste de OLED controlando el brillo de cada zona. Sobre el papel suena fabuloso, pero en la práctica se topa con varios problemas: blooming (halos alrededor de objetos claros), tiempos de respuesta de atenuación algo lentos y costes de fabricación elevados.
En monitores gaming, muchos modelos Mini LED han tenido que elegir entre más brillo HDR con halos más visibles o un brillo más moderado para reducir el blooming a costa de perder impacto visual. A esto se suman casos en los que la atenuación local introduce latencias extra de 20-30 ms, algo que se nota en juegos rápidos o incluso al mover ventanas en el escritorio.
Por otro lado, LG ha desarrollado IPS Black, una evolución del IPS estándar que dobla aproximadamente la relación de contraste nativa, pasando de ~1.000:1 a ~2.000:1. Para el usuario, esto significa negros visiblemente más profundos y menos “bruma gris” en escenas oscuras, manteniendo las ventajas clásicas del IPS: buen color, ángulos amplios y respuesta razonable.
Un ejemplo representativo es el nuevo panel de 32 pulgadas con resolución 6K (alrededor de 6.016 x 3.384) que utiliza Nano IPS Black, capaz de cubrir alrededor del 98 % de DCI-P3 y el 99,5 % de Adobe RGB. Con unos ~218 ppp, ofrece una nitidez similar a la de un iMac 5K pero con más espacio de trabajo, ideal para profesionales de foto, vídeo o diseño.
Alta resolución: 5K, 6K y 8K para quien necesita cada píxel
Si sientes que un 4K ya se te queda corto, la buena noticia es que los monitores 5K, 6K e incluso 8K empiezan a llegar con más fuerza de cara a 2025-2026, sobre todo pensando en usos profesionales y exigentes.
Los 5K de 27″ (5.120 x 2.880) como los Apple Studio Display o LG UltraFine 5K ya han demostrado que una densidad de unos 218 ppp es ideal para texto nítido sin necesidad de escalar en exceso el sistema, algo muy apreciado por programadores, desarrolladores, editores de vídeo o creadores que se pasan el día delante del código y la interfaz.
Los paneles 6K de 32″ mantienen esa densidad de 218 ppp, pero con un lienzo de trabajo mucho más amplio: permiten tener una línea de tiempo de vídeo gigante, pestañas del navegador, herramientas de edición y previsualización al 100 % sin sentir que te falta sitio. El sacrificio suele ser la frecuencia de refresco, que en la mayoría de estos modelos ronda los 60 Hz, suficiente para tareas de productividad pero más justo para gaming exigente.
En la cúspide están los monitores 8K, típicamente de 32″ con resolución 7.680 x 4.320 y una densidad que coquetea con los 280 ppp, auténtica barbaridad en un escritorio. Son productos de nicho, pensados para flujos de trabajo muy concretos (pruebas de impresión, CAD extremo, visualización científica) y que hoy en día siguen limitados a 60 Hz y a precios muy elevados.
La llegada de DisplayPort 2.1 y Thunderbolt 5 facilitará que algunos de estos paneles de altísima resolución puedan llegar a 120 Hz, al menos con compresión DSC, abriendo una puerta interesante a monitores híbridos para trabajo y ocio de gama muy alta.
Ultrawide, dualup y súper panorámicos: adiós a los biseles
Otra tendencia clarísima para los próximos años es el crecimiento de las pantallas ultrawide (21:9) y súper ultrawide (32:9), que en la práctica sustituyen a configuraciones de doble o triple monitor con un único panel curvo.
Los jugadores ya conocen de sobra el formato 34″ 3440 x 1440 o 38″ 3.840 x 1.600, pero ahora se están popularizando opciones mucho más radicales: OLED de 45″ WUHD (5.120 x 2.160) a 240 Hz con curvaturas pronunciadas, monitores de 49″ 32:9 que equivalen a dos 27″ QHD pegados y mastodontes Mini LED de 57″ con resolución 7.680 x 2.160 y 240 Hz.
En gaming, estas pantallas ofrecen una inmersión brutal: campo de visión ampliado en simuladores de vuelo, conducción, RPG o shooters, negros perfectos en el caso de OLED y espacio de sobra para interfaces complejas. Eso sí, requieren equipos muy potentes para mover tantos píxeles con altas tasas de refresco.
En productividad, un ultrawide bien aprovechado puede sustituir sin problema a dos o tres monitores: traders, desarrolladores, creadores de contenido o profesionales que trabajan con muchas ventanas abiertas se benefician de una superficie sin cortes y mejor uniformidad. Los modelos 5K2K (5.120 x 2.160) combinan además buena densidad vertical con mucho ancho útil.
Conviene tener en cuenta que, en algunos tamaños, la densidad de píxeles baja. Por ejemplo, los OLED de 45″ con 3.440 x 1.440 no se ven tan nítidos en texto como un 27″ 1440p, algo que puede resultar algo “basto” para uso de oficina intensivo. De ahí que la industria esté sacando nuevas resoluciones intermedias como 5.120 x 2.160, que equilibran mejor inmersión y nitidez.
Junto a estos formatos, empiezan a perfilarse configuraciones consideradas “dualup”, donde una única pantalla muy alta o dos paneles apilados verticalmente sustituyen al clásico lado a lado. Es un enfoque especialmente cómodo para lectura de código, edición de documentos largos o aplicaciones de monitorización donde la altura manda.
Portátiles con doble pantalla: Asus Zenbook Duo y ROG Zephyrus Duo
Más allá del monitor de sobremesa, la revolución de la doble pantalla también llega al portátil, y aquí Asus está literalmente tirando la puerta abajo con su Zenbook Duo (2026) y la ROG Zephyrus Duo, dos enfoques muy distintos bajo la misma idea: el doble panel como herramienta de trabajo real, no como simple experimento.
La Zenbook Duo 2026 se posiciona como un portátil de doble OLED 3K de 14 pulgadas pensado para profesionales y creativos que alternan entre edición, navegación, videollamadas y multitarea pesada. Mantiene un peso muy contenido de 1,65 kg y un chasis de Ceraluminum, una aleación propia de Asus que mezcla aluminio con cerámica para ofrecer resistencia mejorada frente a rayones y golpes.
Bajo el capó, este modelo apuesta por los Intel Core Ultra de nueva generación (Panther Lake/Core Ultra X9) acompañados por gráficos Intel Arc y una NPU capaz de entregar hasta 50 TOPS, dentro de una plataforma que llega a unos 180 TOPS totales según las configuraciones más potentes. Esto sitúa al equipo de lleno en la nueva ola de portátiles centrados en IA y experiencias tipo Copilot+.
En memoria y almacenamiento, la Zenbook Duo 2026 ofrece configuraciones de hasta 32 GB de RAM y 2 TB de SSD, más que suficientes para perfiles como periodistas, desarrolladores, fotógrafos o editores que trabajan con decenas de pestañas, proyectos y aplicaciones abiertas a la vez.
La clave está en sus dos pantallas ASUS Lumina Pro OLED, con resolución 3K (2.880 x 1.800), 144 Hz, VRR y brillo de hasta 1.000 nits. Gracias a ellas, el dispositivo admite varios modos de uso: Dual Screen (las dos apiladas en vertical), Desktop (lado a lado en horizontal con teclado externo), Sharing (abiertas 180° para mostrar contenido a otra persona) y modo portátil clásico usando solo un panel.
Experiencia de uso, ergonomía y conectividad en la Zenbook Duo
La experiencia se completa con un teclado físico desmontable que se conecta por pines magnéticos o Bluetooth, permitiendo trabajar con el portátil en modo “mini sobremesa” sin renunciar a la ergonomía. Los usuarios más creativos también pueden aprovechar el stylus ASUS Pen 3.0 para dibujar, anotar o retocar directamente sobre la pantalla.
En conectividad, la Zenbook Duo no se corta: dos puertos Thunderbolt 4, HDMI 2.1, USB-A 3.2 Gen 2 y jack de audio convierten al equipo en una base perfecta para estaciones de trabajo móviles, monitores externos y periféricos. A nivel de autonomía, la enorme batería de 99 Wh, combinada con un TDP de 45 W y refrigeración de doble ventilador, apunta a jornadas completas lejos del enchufe incluso usando las dos pantallas.
El diseño de la bisagra también ha mejorado respecto a generaciones anteriores: ahora es más discreta, está mejor integrada en el chasis y ha sido sometida a pruebas de resistencia extremas, incluyendo demostraciones en CES con pesos de hasta 9 kg sobre el equipo totalmente desplegado, algo clave en un dispositivo que se abre y cierra tanto.
En el otro extremo del espectro está la ROG Zephyrus Duo, una máquina que lleva el concepto de doble pantalla al mundo gaming sin complejos: hablamos de un portátil de alrededor de 2,85 kg y 1,95 cm de grosor, pensado como estación de trabajo y juego extremo más que como ultraligero para llevar en la mochila cada día.
Esta bestia monta procesadores Intel Core Ultra de nueva generación combinados con una NVIDIA GeForce RTX 5090 para portátil con TGP de hasta 135 W, una configuración diseñada para renderizado 3D intensivo, edición de vídeo en 4K/8K, simulaciones pesadas y juegos AAA a máxima calidad.
ROG Zephyrus Duo: doble pantalla al servicio del gaming extremo
La pantalla principal de la Zephyrus Duo es un panel OLED 3K a 120 Hz con tiempo de respuesta de 0,2 ms, compatible con HDR hasta unos 1.100 nits, cubriendo el 100 % del espacio DCI-P3 y con soporte para Nvidia G-Sync para eliminar tearing y reducir el stuttering en juegos.
La segunda pantalla, situada sobre el teclado, amplía el espacio de trabajo para controles, chats, herramientas, líneas de tiempo o paneles de métricas, sin ensuciar la acción principal del juego. Es especialmente útil para streamers, editores de vídeo o desarrolladores que necesitan tener varias cosas a la vista simultáneamente.
Un equipo así requiere una refrigeración a la altura, y Asus recurre a metal líquido, cámaras de vapor, láminas de grafito y un sistema de ventilación inteligente para mantener a raya las temperaturas sin convertir el portátil en un avión a reacción todo el tiempo. Esto permite exprimir el hardware sin throttling constante.
La batería de 90 Wh, junto con carga rápida (aprox. 50 % en 30 minutos) y un cargador de 250 W, deja claro que la prioridad es el rendimiento puro, aunque siga siendo posible usarlo desconectado durante sesiones de trabajo ligeras. En conectividad, añade Wi-Fi 7, varios Thunderbolt 4, HDMI 2.1, USB-A, lector SD y un sistema de 6 altavoces con Dolby Atmos que refuerza la parte multimedia.
La ROG Zephyrus Duo no pretende ser un portátil para todo el mundo, sino un producto de nicho muy bien definido para quienes necesitan potencia bruta y valoran de verdad el segundo panel como centro de mando para su flujo de trabajo y ocio.
ASUS ROG Duo gaming y otros experimentos de doble pantalla
Además de estos modelos, Asus planea ampliar la familia con un ROG Duo centrado en juegos que debería presentarse en el CES 2025, con un diseño de doble pantalla capaz de funcionar en varias orientaciones: modo portátil tradicional, tableta de una sola pantalla o estación de trabajo de dos paneles.
Por ahora no se han detallado las especificaciones finales de pantalla, CPU o GPU, pero todo apunta a que aprovechará las CPU Panther Lake de Intel y posiblemente GPUs dedicadas de la serie RTX 50 de NVIDIA, o al menos compatibilidad con soluciones externas como la ROG XG Mobile para añadir potencia gráfica al gusto.
Asus lleva años experimentando con este formato a través de equipos como el ROG Zephyrus Duo 15, el Zenbook Duo en generaciones anteriores o el Zenbook Fold 17, que probó una aproximación diferente basándose en un único panel flexible plegable. Aunque no todas las propuestas han cuajado, la marca insiste en que “más pantalla cambia la forma de usar el portátil”, y viendo el giro del mercado hacia el trabajo híbrido y la creación de contenido, no van desencaminados.
En paralelo, la compañía tampoco descuida otras categorías como el ROG Ally, un dispositivo portátil gaming con Windows completo y buena autonomía, que representa otra cara de la misma moneda: llevar juegos de PC a cualquier parte, aunque sin doble pantalla.
A nivel de disponibilidad, Asus ha confirmado que la nueva Zenbook Duo llegará a mercados como Argentina en torno a abril, mientras que la ROG Zephyrus Duo aterrizará algo más tarde, sobre junio, consolidando así la apuesta por la doble pantalla como una línea estable y no como curiosidad pasajera.
MicroLED: el santo grial que todavía tardará en llegar
Mientras todo esto ocurre, la industria no deja de mirar de reojo a MicroLED, considerado por muchos el “santo grial” de las pantallas al prometer lo mejor del OLED (negros perfectos, píxeles autoemisivos) sin sus puntos débiles (materiales orgánicos, quemado, brillo limitado en pantalla completa).
La teoría suena fantástica: millones de diminutos LEDs inorgánicos, uno por píxel, capaces de ofrecer contraste infinito, más de 2.000 nits a pantalla completa y longevidad superior a LCD y OLED. El problema está en fabricarlo a precios razonables, colocando con precisión quirúrgica millones de micropíxeles con un nivel de defectos aceptable.
En 2025-2026, MicroLED seguirá principalmente en el terreno de los prototipos, pantallas de reloj o dispositivos muy pequeños y enormes paneles modulares tipo “The Wall” de Samsung para señalización o lujo extremo. Para monitores de escritorio convencionales, lo máximo que veremos serán demostraciones y quizás alguna unidad de referencia con precios estratosféricos.
Aunque los procesos de transferencia masiva y la eficiencia mejoran poco a poco, todo indica que faltan varios años para que un monitor MicroLED gaming o profesional sea mínimamente accesible. Mientras tanto, las mejoras continuas en OLED (incluyendo WOLED Tándem) y en Mini LED van “cerrando la ventana” para que MicroLED llegue como una revolución total.
Cuando llegue de verdad, eso sí, podría suponer un salto tremendo para configuraciones dualup y pantallas gigantes de sobremesa: imagina un monitor 5K2K o 8K con negros perfectos, brillo brutal sostenido y cero preocupación por quemados. Pero, por ahora, toca ser pacientes y centrarse en las tecnologías que sí van a marcar el día a día en 2026.
Todo apunta a que los próximos años van a estar dominados por una mezcla muy potente de monitores WOLED Tándem ultrarrápidos, ultrawide 5K2K, portátiles de doble pantalla cada vez más pulidos y LCD avanzados como Mini LED e IPS Black. Entre estas opciones, cualquier usuario va a poder encontrar su combinación ideal: desde quien quiere un único panel gigante que reemplace a varios monitores, hasta el que busca un portátil de doble OLED para trabajar en cualquier parte o un monitor 6K para edición profesional milimétrica. El ecosistema se diversifica, la innovación se acelera y, por fin, la pantalla deja de ser un elemento estático para convertirse en el verdadero centro de la experiencia de trabajo, juego y creación.
Tabla de Contenidos
- Monitores WOLED Tándem: brillo extremo y frecuencias de locura
- Qué aporta realmente el WOLED Tándem frente a OLED clásico
- QD-OLED, WOLED y OLED Tándem: diferencias reales en la práctica
- Mini LED e IPS Black: el LCD se resiste a jubilarse
- Alta resolución: 5K, 6K y 8K para quien necesita cada píxel
- Ultrawide, dualup y súper panorámicos: adiós a los biseles
- Portátiles con doble pantalla: Asus Zenbook Duo y ROG Zephyrus Duo
- Experiencia de uso, ergonomía y conectividad en la Zenbook Duo
- ROG Zephyrus Duo: doble pantalla al servicio del gaming extremo
- ASUS ROG Duo gaming y otros experimentos de doble pantalla
- MicroLED: el santo grial que todavía tardará en llegar