- HDMI ARC permite devolver el audio desde la tele a una barra de sonido o receptor usando el mismo cable HDMI, reduciendo cables y simplificando la instalación.
- El estándar ARC está limitado a PCM estéreo y formatos comprimidos como Dolby Digital o DTS 5.1, mientras que eARC aumenta mucho el ancho de banda y admite audio sin pérdidas y Dolby Atmos de alta calidad.
- Para usar ARC basta con un cable HDMI 1.4 o superior y que tanto la tele como el sistema de audio sean compatibles, activando el canal de retorno en los menús de configuración.
- Cuando un dispositivo no soporta ARC, se puede recurrir a salidas ópticas o RCA, aunque con más cables y limitaciones de calidad frente a las ventajas integradas del HDMI ARC/eARC.

Hoy en día conectamos consolas, barras de sonido, reproductores en streaming y un montón de cacharros a la tele, pero no siempre tenemos claro qué hace cada puerto. El conector HDMI ARC es uno de esos habituales grandes desconocidos que, cuando sabes usarlo bien, te permite simplificar muchísimo el cableado y mejorar el sonido de tu sistema de cine en casa.
Si alguna vez te has fijado en que uno de los HDMI de tu tele pone “ARC” o “eARC” y no sabías muy bien qué significaba, estás en el sitio adecuado. Vamos a ver con calma qué es exactamente, para qué sirve, qué formatos de audio soporta, qué cables necesitas y cómo aprovecharlo tanto con televisores, barras de sonido, receptores AV e incluso consolas como PS5, con explicaciones claras y ejemplos prácticos.
Qué es HDMI y por qué es tan importante en tu tele
Antes de meternos de lleno con ARC y eARC, viene bien recordar qué es HDMI y sus diferencias con DisplayPort. Las siglas HDMI significan High-Definition Multimedia Interface, o lo que es lo mismo, una interfaz capaz de transportar en un solo cable vídeo digital en alta definición y audio multicanal entre dos dispositivos.
Un cable HDMI conecta, por ejemplo, una consola o un reproductor Blu-ray (la fuente) con la tele o el proyector (el dispositivo de salida) y permite que viajen por él grandes cantidades de datos de imagen y sonido a mucha velocidad, algo que los antiguos euroconectores, RCA o vídeo por componentes no podían hacer. Si conectas un ordenador, consulta cómo conectar un PC a la TV.
El conector HDMI más común en casa es el de tipo A, el “de toda la vida”, con 19 pines. Suele venir en distintas longitudes, pero conviene saber que, a partir de unos 10 metros, es más fácil que aparezcan problemas de señal o cortes de imagen y audio, sobre todo si el cable es barato o de mala calidad.
Además del conector físico, HDMI ha ido evolucionando en versiones (1.4, 2.0, 2.1, etc.). Cada salto de versión ha ido aumentando el ancho de banda disponible, lo que permite más resolución, más fotogramas por segundo y formatos de audio más avanzados. Gracias a estas mejoras, también se han ido añadiendo funciones extra como el canal de retorno de audio ARC.
En el mercado encontrarás cables HDMI “Standard”, “High Speed” y “Ultra High Speed”. Los dos últimos se recomiendan si quieres aprovechar características como 4K, tasas de refresco altas o las funciones más modernas de HDMI 2.1, ya que permiten tasas de transferencia de datos mucho mayores que los cables estándar.
Qué es exactamente HDMI ARC (Audio Return Channel)

ARC son las siglas de Audio Return Channel, o “Canal de retorno de audio”. Esta función se introdujo con la especificación HDMI 1.4 y su objetivo es muy claro: permitir que el audio viaje también desde la tele hacia un equipo de sonido externo utilizando el mismo cable HDMI que ya usas para el vídeo.
En una configuración tradicional sin ARC, si quieres que el sonido de la tele (por ejemplo, el de la TDT o de una app como Netflix) salga por un receptor AV o una barra de sonido, necesitas varios cables: uno HDMI de la fuente al equipo de sonido, otro HDMI del equipo de sonido a la tele, y además un cable óptico o de audio adicional para devolver el sonido de la tele al receptor o la barra.
Con HDMI ARC, todo esto se simplifica. El mismo cable HDMI que conecta la tele con la barra de sonido o el receptor AV puede transportar el vídeo hacia la tele y, al mismo tiempo, devolver el audio de la tele hacia el sistema de sonido. Es decir, tienes un “carril de vuelta” para el sonido dentro del mismo cable.
ARC no aporta nada si solo usas los altavoces internos de la tele, pero cuando añades una barra de sonido o un equipo de cine en casa, te permite reducir el número de cables, evitar el óptico y centralizar toda la gestión de audio a través de HDMI.
Gracias a esta función, muchos usuarios pudieron despedirse de los cables de fibra óptica con conector TosLink (EIAJ), dando paso a una configuración más limpia en la que HDMI se convierte en el protagonista absoluto de la conexión de audio y vídeo del salón.
Ventajas prácticas de usar HDMI ARC en tu salón

La primera gran ventaja de HDMI ARC es que permite usar un solo cable HDMI para enviar vídeo a la tele y devolver sonido a la barra de sonido o receptor AV. Eso significa menos cables colgando, menos lío al instalarlo y menos posibilidades de conectar algo en la entrada equivocada.
Además de simplificar el montaje, ARC ayuda a los fabricantes a diseñar dispositivos con menos conexiones físicas distintas. Integrando el canal de retorno de audio en HDMI, los televisores y barras de sonido pueden ser más limpios a nivel de diseño, con menos puertos y una experiencia de usuario más directa.
En cuanto a compatibilidad, HDMI ARC es hoy en día algo totalmente habitual en las teles, barras de sonido y receptores AV modernos. Solo tienes que fijarte en la zona de conectores: uno de los puertos HDMI aparecerá marcado como “HDMI ARC”, “ARC”, o incluso “eARC/ARC”, según el modelo y el año.
Otra ventaja es que HDMI es una interfaz mucho más escalable que la conexión óptica tradicional. Con ARC puedes transmitir audio PCM estéreo y sonido multicanal comprimido como Dolby Digital o DTS 5.1, suficiente para la mayoría de configuraciones domésticas básicas de cine en casa.
En algunos televisores y barras de sonido, ARC se combina con funciones de control como HDMI-CEC, lo que permite, por ejemplo, que al encender la barra de sonido se encienda la tele automáticamente o que puedas subir y bajar el volumen de la barra con el mando del televisor, evitando tener que usar dos mandos.
Limitaciones de HDMI ARC y por qué existe eARC
Aunque ARC supuso una gran mejora frente a los antiguos cables ópticos, tiene sus límites. El canal de retorno de audio definido en HDMI 1.4 y 2.0 solo dispone de un ancho de banda suficiente para audio PCM estéreo y formatos con compresión con pérdidas como Dolby Digital y DTS 5.1.
Esto significa que, si quieres disfrutar de bandas sonoras sin pérdidas como Dolby TrueHD o DTS-HD Master Audio, muy habituales en discos Blu-ray y Blu-ray 4K, ARC se queda corto. En esos casos, el audio se tiene que enviar comprimido, por lo que no aprovechas todo el potencial de calidad de sonido del contenido.
Otro aspecto importante es que HDMI ARC, tal como se implementa en muchos televisores, no garantiza el soporte de todos los formatos opcionales de audio. En algunos modelos, el televisor puede limitarse a enviar solo PCM estéreo por el canal de retorno, o reconvertir señales 5.1 a estéreo, reduciendo la experiencia envolvente.
Además, aunque puede manejar cierto Dolby Atmos comprimido (vía Dolby Digital Plus en algunas apps de streaming), el estándar ARC no se diseñó pensando en audio inmersivo de alta resolución. Por eso, para formatos avanzados como Dolby Atmos sin pérdidas o DTS:X de máxima calidad, la industria creó HDMI eARC como evolución natural.
En resumen, ARC va muy bien para configuraciones básicas o medias, pero si tienes un sistema de sonido de gama alta y quieres sacarle todo el jugo a formatos de sonido envolvente sin compresión, sus limitaciones de ancho de banda se hacen evidentes.
Qué es HDMI eARC y cómo mejora a ARC
HDMI eARC son las siglas de Enhanced Audio Return Channel, o “Canal de retorno de audio mejorado”. Esta evolución del ARC llegó con la especificación HDMI 2.1 y está pensada para resolver las limitaciones de ancho de banda y compatibilidad de audio del estándar anterior, ofreciendo un canal de retorno mucho más capaz y moderno.
Mientras que ARC ronda el megabit por segundo, eARC puede alcanzar en torno a 37 Mbps de ancho de banda para audio. Gracias a este salto brutal, la conexión es capaz de transportar audio multicanal sin comprimir 5.1 y 7.1, así como formatos de alta resolución y sin pérdidas como Dolby TrueHD y DTS-HD Master Audio.
Esto se traduce en que, con eARC, puedes disfrutar de Dolby Atmos basado en Dolby TrueHD sin comprimir, que es la versión de mayor calidad utilizada en Blu-ray UHD y algunos contenidos de alta gama. En cambio, con ARC solo es posible manejar, en el mejor de los casos, Atmos comprimido sobre Dolby Digital Plus, que es el formato típico de muchas plataformas de streaming.
Otra diferencia clave es que la corrección de sincronía de labios (lip-sync) en HDMI eARC es obligatoria, mientras que en ARC es opcional. Eso ayuda a que audio e imagen vayan más clavados, evitando desajustes molestos entre lo que ves en pantalla y lo que escuchas por los altavoces.
En la práctica, eARC funciona de forma muy similar a ARC desde el punto de vista del usuario: conectas la tele y el sistema de sonido con un cable HDMI y, si ambos dispositivos son compatibles con eARC, se activa automáticamente. No suele hacer falta entrar en menús complicados, aunque siempre es buena idea revisar la configuración de sonido de la tele para asegurarse de que el canal de retorno está habilitado y se usan los códecs adecuados.
Qué cable HDMI necesitas para ARC y eARC
Una de las ventajas de HDMI es que mantiene compatibilidad hacia atrás con versiones anteriores. Para usar HDMI ARC, basta con disponer de un cable HDMI que cumpla al menos la especificación 1.4, algo que prácticamente cualquier cable medianamente moderno soporta.
En la práctica, casi cualquier cable HDMI que tengas por casa debería poder funcionar con ARC, pero si vas a reproducir contenidos en Full HD o 4K, es recomendable apostar por cables etiquetados como “High Speed” (alta velocidad), que garantizan una tasa de transferencia adecuada y reducen la probabilidad de cortes o artefactos.
Para HDMI eARC no es obligatorio un cable especial diferente, pero sí conviene utilizar cables HDMI de alta velocidad o, mejor aún, “Ultra High Speed” si quieres asegurarte de que sacas todo el partido a HDMI 2.1 (4K a 120 Hz, VRR, etc.) y a las capacidades de audio avanzadas del canal de retorno mejorado.
Lo ideal, si vas a montar un sistema de cine en casa moderno con barra de sonido compatible con eARC o receptor AV de última generación, es que inviertas en cables certificados Ultra High Speed. De este modo tendrás la tranquilidad de que el cable puede manejar tanto el vídeo de alta tasa de refresco como los formatos de audio sin pérdidas.
Un punto importante: por muy bueno que sea el cable, la calidad final vendrá determinada por el elemento más limitado de la cadena. Si la tele solo tiene ARC y tu barra de sonido tiene eARC, el sistema se quedará en modo ARC, así que todos los dispositivos implicados deben ser compatibles con eARC para aprovecharlo de verdad.
Cómo saber si tu tele y tu equipo son compatibles con HDMI ARC o eARC
Identificar si tu televisor tiene un puerto ARC es bastante sencillo. Solo tienes que mirar la zona trasera o lateral donde están las entradas HDMI y buscar si, junto a alguna de ellas, aparece serigrafiado “ARC”, “eARC/ARC” o algo como “Audio Return Channel”. En algunos modelos también se usa un pequeño icono de altavoz o una flecha indicando el flujo de audio.
Si no lo ves claramente, siempre puedes consultar el manual de usuario, ya sea en papel o en la web del fabricante. Ahí suelen especificar qué puerto HDMI concreto tiene ARC o eARC, porque no todos los HDMI de la tele lo son; de hecho, lo normal es que solo uno de ellos lo sea.
Para que el sistema funcione, no basta con que la tele tenga ARC. El dispositivo de audio externo (barra de sonido, receptor AV, sistema de altavoces activos) también debe ser compatible con ARC o eARC. Si no lo es, tendrás que recurrir a otras conexiones como la salida óptica o RCA, con las limitaciones de calidad y comodidad que eso implica.
En cuanto a los cables, como comentábamos antes, no hay un “cable ARC” especial. Lo importante es que sea un cable HDMI 1.4 o superior, y si quieres ir sobre seguro, que esté certificado como High Speed o Ultra High Speed. No te fijes tanto en el marketing del embalaje y más en la certificación oficial que figure en el propio cable o su etiqueta.
Por último, recuerda que en muchos televisores hay que activar explícitamente el canal de retorno de audio en el menú de ajustes. Suele estar dentro de las opciones de sonido o de HDMI-CEC, así que conviene entrar en la configuración y habilitar ARC/eARC antes de volverse loco pensando que el cable está mal.
Diferencias entre HDMI ARC y la salida digital óptica
Antes de que ARC fuese habitual, la forma clásica de sacar el sonido de la tele hacia un equipo de audio externo era utilizar la salida digital óptica o TosLink. Muchos televisores siguen incluyéndola, y de hecho sigue siendo válida, pero tiene varias desventajas si la comparamos con HDMI ARC.
Para empezar, la salida óptica solo puede transportar audio, mientras que HDMI ARC puede llevar vídeo y audio por el mismo cable. Eso significa que, con la solución óptica, siempre necesitas al menos dos cables: uno HDMI principal para el vídeo y otro óptico adicional para el audio de retorno.
Además, aunque el audio óptico es digital, su capacidad de ancho de banda es más limitada y no está pensada para algunos de los formatos más modernos. ARC, en cambio, aun con sus limitaciones, permite una integración más estrecha con el ecosistema HDMI, por lo que es más flexible para gestionar HDMI-CEC, control de volumen y futuros formatos.
Otra ventaja de ARC frente a la conexión óptica es que actúa como un punto centralizador. Puedes conectar varias fuentes (consolas, reproductores, decodificadores) directamente a la tele por HDMI y, gracias al canal de retorno de audio, enviar todo el sonido al sistema de audio utilizando un único cable HDMI entre tele y barra o receptor.
Si tu sistema de sonido tiene pocas entradas HDMI (algo común en muchas barras de sonido), esta forma de trabajar es muy cómoda. Conectas todas las fuentes a la tele, conectas la tele a la barra con HDMI ARC y gestionas las entradas desde la tele, pero mantienes el audio potente saliendo siempre por la barra.
Qué pasa si algún dispositivo no es compatible con ARC
Si alguno de los equipos de tu cadena no soporta ARC, no pasa nada, simplemente tendrás que recurrir a métodos más tradicionales para sacar el sonido. Una opción es usar un cable óptico digital desde la salida óptica de la tele hasta el receptor o barra de sonido, algo que sigue siendo muy frecuente y válido para sonido multicanal comprimido.
Otra posibilidad es tirar de cables de audio RCA, muy comunes en equipos estéreo, aunque en este caso estarás limitado a audio analógico y, normalmente, solo estéreo. Son los típicos conectores rojo y blanco que se han usado durante décadas en equipos de música y reproductores antiguos.
En equipos más antiguos o especializados también puedes encontrar otros tipos de conexión: ADAT/TosLink específico, FireWire, XLR, BNC, conectores TS/TRS o incluso MIDI, cada uno pensado para entornos de audio profesional o para dispositivos más veteranos. En esos casos, la elección del cable dependerá de las entradas y salidas disponibles en cada aparato.
Si tu objetivo es sacar sonido multicanal desde la tele hacia un equipo AV, lo más sencillo es combinar HDMI para el vídeo con una de estas alternativas para el audio, teniendo siempre en mente que no todas ofrecen las mismas capacidades de calidad y número de canales.
Eso sí, conviene revisar muy bien la configuración de la tele, porque hay modelos que convierten cualquier señal multicanal entrante en estéreo al sacarla por óptico o RCA, lo que puede arruinar la experiencia de sonido envolvente si no ajustas correctamente los formatos de salida en el menú.
HDMI ARC en consolas: el caso de PlayStation 5
Con la llegada de consolas de nueva generación como PS5, es lógico preguntarse si tiene sentido conectarlas a un puerto HDMI ARC de la tele. La realidad es que, a nivel de vídeo y compatibilidad, no vas a ganar nada por conectarla a ARC en lugar de a un HDMI “normal”.
Los puertos HDMI ARC y eARC del televisor están pensados principalmente para servir como enlace de audio entre la tele y un equipo externo de sonido. Su ventaja se nota cuando la tele genera el contenido (TDT, apps internas) o cuando hace de concentrador de fuentes, devolviendo luego el audio por el canal de retorno.
En el caso de la PS5 u otras consolas, lo óptimo es conectarlas a un puerto HDMI con las características de vídeo que necesites (4K, 120 Hz, VRR, etc.), que no siempre coincide con el puerto ARC. Muchos televisores reservan el ARC/eARC para un HDMI concreto que no necesariamente es el más avanzado en cuanto a juegos.
Si no tienes barra de sonido ni receptor AV conectados, puedes enchufar la consola al puerto ARC sin problema, pero no obtendrás ninguna mejora por ello. El audio se seguirá oyendo por los altavoces de la tele y, a nivel de calidad o rendimiento, no notarás diferencia respecto a usar otro HDMI estándar.
La única situación donde el puerto eARC puede jugar un papel importante con consolas es cuando conectas la PS5 a la tele y, a su vez, quieres que el sonido de tus juegos viaje sin pérdidas a una barra de sonido o receptor conectados por eARC. Ahí sí es importante que el puerto usado para la barra sea eARC y que tanto la tele como el equipo de audio lo soporten.
Problemas habituales con cables HDMI y cómo los televisores los mitigan
No todos los problemas de audio o cortes intermitentes dependen de ARC o eARC. En muchos casos, cuando la tele se queda sin sonido o notas caídas esporádicas, la causa puede ser un cable HDMI de mala calidad o en mal estado que no transmite la señal correctamente.
Algunos televisores inteligentes incorporan herramientas internas de diagnóstico que permiten ajustar cómo se interpreta la señal HDMI para mejorar la compatibilidad con ciertos cables o dispositivos. En el caso de marcas como Samsung, por ejemplo, existe en el menú una opción de “Nivel de retraso HDMI” que puedes modificar.
En modelos recientes se accede a estas funciones a través de rutas de menú del tipo Menú > Configuración > Soporte técnico > Cuidado del dispositivo > Autodiagnóstico > Solución de problemas de HDMI, o variantes según el año concreto del televisor. Dentro de esa sección se puede elegir entre distintos niveles como Básico, Lento 1 o Lento 2.
Al seleccionar Lento 1 o Lento 2, el televisor añade un pequeño retraso antes de dar por perdida la señal, lo que puede ayudar a estabilizar la imagen y el sonido cuando el cable es justito de calidad. A cambio, notarás que al cambiar de fuente HDMI la conmutación tarda un poco más, ya que la tele espera más antes de marcar que no hay señal.
Si experimentas pérdidas de sonido usando ARC o eARC, lo primero es probar con un cable HDMI mejor y más corto. Si aun así continúan los problemas, entra en los menús de autodiagnóstico de tu tele y explora estas opciones de ajuste del retardo HDMI, que a veces resuelven incompatibilidades sin tener que cambiar de equipo. Si usas un PC, problemas similares aparecen en Windows; revisa Windows 11 no detecta el HDMI.
Y, por supuesto, no olvides revisar que en el menú de sonido esté activado el modo ARC/eARC, que el televisor está configurado para enviar audio multicanal cuando proceda y que el equipo de sonido externo tiene seleccionada la entrada correcta y el decodificador adecuado.
Con todo esto en mente, el puerto HDMI ARC deja de ser ese gran desconocido del panel trasero de la tele para convertirse en una herramienta muy útil: te ayuda a limpiar el mueble de cables, sacar más partido a una barra de sonido o receptor AV, y aprovechar mejor los formatos modernos de audio. Si además das el salto a eARC con equipos compatibles y buenos cables, tendrás margen de sobra para disfrutar de Dolby Atmos y otros sistemas envolventes de alta resolución en tu salón sin complicarte la vida con múltiples conexiones.
Tabla de Contenidos
- Qué es HDMI y por qué es tan importante en tu tele
- Qué es exactamente HDMI ARC (Audio Return Channel)
- Ventajas prácticas de usar HDMI ARC en tu salón
- Limitaciones de HDMI ARC y por qué existe eARC
- Qué es HDMI eARC y cómo mejora a ARC
- Qué cable HDMI necesitas para ARC y eARC
- Cómo saber si tu tele y tu equipo son compatibles con HDMI ARC o eARC
- Diferencias entre HDMI ARC y la salida digital óptica
- Qué pasa si algún dispositivo no es compatible con ARC
- HDMI ARC en consolas: el caso de PlayStation 5
- Problemas habituales con cables HDMI y cómo los televisores los mitigan