Qué es FTTH, cómo funciona y por qué es la mejor fibra

Última actualización: 10 de febrero de 2026
  • FTTH lleva la fibra óptica íntegra desde la central hasta el hogar, sin tramos finales de cobre ni coaxial.
  • Las redes FTTH usan arquitecturas PON con splitters pasivos, ofreciendo gran velocidad, estabilidad y baja latencia.
  • Frente a HFC, FTTH proporciona conexiones más simétricas, escalables y preparadas para futuras demandas de ancho de banda.
  • Aunque su despliegue es costoso, FTTH se ha convertido en la referencia mundial de banda ancha fija de nueva generación.

fibra optica ftth hasta el hogar

Si alguna vez te has preguntado qué son esas siglas de FTTH que aparecen en las ofertas de fibra, no eres el único. Es un término muy repetido por las operadoras, pero pocas veces se explica con calma qué significa, cómo funciona y por qué es tan importante para la vida digital de hoy.

En las siguientes líneas vas a encontrar una guía muy completa sobre qué es exactamente la tecnología FTTH, cómo se despliega y qué la diferencia de otras formas de acceso a Internet como HFC, FTTN o FTTC. Vamos a verlo con palabras claras, sin tecnicismos innecesarios, pero sin dejar fuera ningún detalle relevante para que entiendas bien qué te están vendiendo cuando contratas “fibra hasta casa”.

Qué es FTTH y qué significa exactamente

Las siglas FTTH proceden del inglés Fiber To The Home, que traducido al español sería “fibra hasta el hogar” o “fibra hasta casa”. Es un tipo de red de acceso en la que el operador instala un cable de fibra óptica continuo desde su central hasta el interior de la vivienda del usuario, sin que haya tramos intermedios de cobre o de cable coaxial.

Cuando hablamos de FTTH no nos referimos solo al material de transmisión, sino a una arquitectura completa de telecomunicaciones que lleva la fibra óptica directamente al domicilio. Esto implica que el tramo que conecta la central del proveedor de Internet (ISP) con tu router es íntegramente óptico, lo que permite aprovechar al máximo la capacidad de la fibra.

Muchas veces se genera confusión porque se utiliza la expresión “fibra óptica” de forma genérica aunque el último tramo no sea realmente FTTH. Para que una instalación pueda considerarse FTTH de verdad, la fibra debe llegar como mínimo hasta el PTR (punto de terminación de red) del usuario dentro de la vivienda; si se queda en el cuarto de comunicaciones del edificio o en una arqueta exterior, ya estaríamos ante otra tecnología FTTx distinta.

En las redes modernas de acceso FTTH se emplea principalmente fibra monomodo de tipos G.652D y G.657A1/A2, esta última diseñada para soportar curvaturas más cerradas en las instalaciones interiores. Los conectores habituales en las rosetas y equipos de usuario son de tipo SC/APC con pulido en ángulo, que reducen los reflejos y mejoran el rendimiento óptico.

Para qué sirve la tecnología FTTH

La razón de ser de FTTH es ofrecer conexiones de banda ancha fija con velocidades muy altas, estables y con baja latencia directamente en el hogar o en pequeñas oficinas, y entender para qué sirve la fibra óptica.

En la práctica, disponer de una línea FTTH te permite contratar conexiones de 300 Mb, 600 Mb, 1 Gb o incluso más, con la posibilidad de que sean simétricas (misma velocidad de bajada y de subida) dependiendo de la tecnología PON y del perfil comercial del operador.

Gracias a esta capacidad, descargas y subidas de archivos pesados se realizan en cuestión de segundos, el streaming en 4K o 8K funciona sin cortes y las videollamadas se mantienen fluidas incluso cuando varios dispositivos usan la red al mismo tiempo.

FTTH es especialmente ventajoso para usos intensivos como juegos online, teletrabajo, educación a distancia, envío de copias de seguridad a la nube o servicios de vídeo bajo demanda. La baja latencia y la estabilidad de la señal son claves para que estas actividades funcionen bien y sin molestos tirones.

Además, la infraestructura de fibra hasta casa está preparada para soportar el crecimiento de servicios como el Internet de las Cosas (IoT), la realidad aumentada, la realidad virtual y futuras aplicaciones de alto consumo de datos, por lo que se considera una inversión robusta a largo plazo para hogares y empresas.

Cómo funciona una red FTTH por dentro

esquema red ftth

Una red FTTH típica se basa en una arquitectura PON (Passive Optical Network, o red óptica pasiva), aunque existen también variantes activas. El adjetivo “pasiva” indica que, entre la central y el usuario, no hay equipos electrónicos que requieran alimentación eléctrica; solo elementos ópticos como la propia fibra y los splitters.

En la central del operador se encuentra la OLT (Optical Line Terminal), el equipo que agrupa y gestiona miles de líneas ópticas. Desde cada puerto OLT sale una fibra troncal que recorre la red de alimentación o feeder hasta un primer punto de distribución donde se instala un divisor óptico.

Estos divisores, conocidos como splitters pasivos, se encargan de repartir la señal que llega por una fibra en varias salidas (por ejemplo, 1:16, 1:32 o 1:64). Dependiendo de la dirección de la luz, el splitter puede combinar varias señales hacia una sola fibra o dividir una señal entrante en múltiples fibras que van a diferentes usuarios.

A partir de ese punto, la fibra sigue a través de la red de distribución, que se va acercando a las zonas residenciales. En armarios, cajas de distribución u ODF (Optical Distribution Frame) se fracciona la red hacia cables más finos que llegarán a manzanas, portales o postes, según la densidad de clientes y el tipo de despliegue (subterráneo o aéreo).

El último tramo se denomina acceso al abonado y va desde el punto de conexión más cercano (caja en fachada, poste, cuarto de comunicaciones, etc.) hasta la ONT del cliente. En edificios de viviendas se suele instalar una caja óptica común de la que salen fibras individuales hacia cada piso; en zonas de casas unifamiliares es frecuente el uso de cableado aéreo desde el poste a la vivienda.

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En el interior de casa se coloca una toma óptica o roseta en la que termina el cable y se conecta la ONT (Optical Network Terminal) o ONU, el equipo que convierte la señal óptica en señal eléctrica Ethernet. Esta ONT, también conocida como módem de fibra óptica, suele ir acompañada de un router WiFi, a veces integrado en el mismo aparato, que reparte la conexión a todos los dispositivos.

Los estándares FTTH más extendidos hoy son GPON (Gigabit PON), que ofrece de forma compartida hasta 2,5 Gbit/s de bajada y 1,25 Gbit/s de subida por puerto OLT, y sus evoluciones XG-PON y XGS-PON, capaces de alcanzar 10 Gbit/s (simétricos en el caso de XGS-PON). Estos sistemas pueden convivir sobre la misma planta de fibra utilizando longitudes de onda diferentes y splitters compatibles.

Arquitecturas FTTH: PON, AON y topologías de red

Dentro del concepto general de FTTH existen varias formas de organizar la red. La más habitual es la red PON basada en splitters ópticos pasivos, donde se comparte una misma fibra troncal entre múltiples usuarios. Este enfoque reduce el número de fibras necesarias y reparte el coste de la infraestructura.

En una red PON, el splitter puede instalarse de forma concentrada o distribuida. La recomendación habitual es ubicar los elementos pasivos lo más cerca posible del cliente final, de forma que se minimice el consumo de fibra de distribución y, sobre todo, se obtenga una red más escalable cuando toque ampliar cobertura en zonas de crecimiento urbano.

Junto a PON existe la alternativa AON (Active Optical Network), en la que se utilizan equipos activos como switches o routers intermedios para repartir la señal. Este modelo permite circuitos dedicados y gestionados de forma más granular, pero requiere alimentación eléctrica y mantenimiento en más puntos de la red, por lo que es menos común en despliegues masivos residenciales.

También hay arquitecturas de estrella punto a punto, en las que cada abonado cuenta con una o dos fibras dedicadas desde la central, sin compartir el tramo óptico con otros usuarios. Esta solución ofrece el mayor ancho de banda y gran flexibilidad, pero exige cables con un número muy elevado de fibras y más emisores láser en los equipos de central, lo que encarece el despliegue.

Las redes FTTH suelen dividirse en tres grandes tramos desde el punto de vista de diseño:

  • Feeder o troncal: tramo entre la central (o Central Switch Point) y el primer splitter u ODF principal. Debe permitir varias fibras para dar cabida a múltiples operadores o diferentes tecnologías PON en la misma infraestructura.
  • Distribución: enlace entre la parte troncal y el último punto de distribución, desde el que partirán las fibras individuales hacia cada cliente. Aquí se busca acercar las cajas de distribución a las zonas de abonados, optimizando longitudes de cable.
  • Acceso al abonado: tramo final entre la ubicación de la ONT en casa del cliente y el punto de conexión a la red de distribución (poste, caja en fachada, cuarto técnico del edificio, etc.). Puede ser subterráneo o aéreo según la zona.

Tecnologías FTTx relacionadas con FTTH

FTTH forma parte de una familia más amplia conocida como FTTx (“Fiber To The x”), donde la “x” representa el punto hasta el que llega la fibra óptica antes de que el resto del trayecto se haga con otro tipo de cableado.

Entre las variantes más comunes de FTTx encontramos:

  • FTTC (Fiber To The Cabinet): la fibra llega hasta un armario o cabina cercana al usuario, normalmente a unos cientos de metros. Desde ese armario al hogar se emplea cobre (par de cobre o cable coaxial). Es típico en muchos despliegues de VDSL.
  • FTTN (Fiber To The Node): la fibra alcanza un nodo de la operadora situado a más distancia de la vivienda (generalmente más de 300 metros), y desde ahí se continúa por cobre. Es conceptualmente similar a FTTC, pero con la parte de cobre más larga.
  • FTTB (Fiber To The Building): la fibra llega hasta el edificio, normalmente al cuarto de comunicaciones, y desde allí hasta cada vivienda se utiliza cobre, par trenzado o soluciones mixtas. Mejora respecto a ADSL puro, pero no ofrece las mismas prestaciones que FTTH real.

De todas estas opciones, la tecnología FTTH es considerada la más avanzada y completa, porque la fibra llega hasta dentro del domicilio del usuario y evita los tramos finales de cobre o coaxial que limitan velocidad y estabilidad. Para comparar con otras tecnologías como ADSL, consulta las diferencias entre fibra óptica y ADSL.

Existe incluso un concepto inverso llamado FFTH (Fiber From The Home), en el que la idea es que sean los propios usuarios quienes sean propietarios de la fibra que sale de su vivienda y decidan cómo y con quién conectarla, en lugar de que esa infraestructura pertenezca por completo al operador. Es un enfoque menos extendido, pero ilustra hasta dónde puede evolucionar el modelo.

Diferencias entre FTTH y HFC

Otra fuente habitual de confusión está en la comparación entre FTTH y HFC (Hybrid Fiber Coaxial). Ambas tecnologías suelen comercializarse como “fibra”, pero su funcionamiento y prestaciones no son idénticos.

En una red HFC, la parte troncal y de distribución se basa en fibra óptica hasta determinados nodos, y el tramo final desde esos nodos hasta la vivienda se realiza mediante cable coaxial, similar al empleado en la televisión por cable. Sobre ese coaxial se utilizan estándares como DOCSIS para ofrecer servicios de Internet.

En cambio, en FTTH la fibra óptica recorre todo el camino desde la central hasta el router del usuario sin cambiar de medio físico. Esto se traduce en menor atenuación, menos interferencias y más facilidad para ofrecer caudales simétricos.

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La principal diferencia práctica es que FTTH permite velocidades más altas, mayor estabilidad, menor latencia y conexiones simétricas más reales que HFC. Además, al no depender de un medio eléctrico en el tramo final, la conexión es más inmune a interferencias externas y al ruido propio del coaxial.

Por todo ello, cuando un operador anuncia “fibra” conviene fijarse en si la tecnología subyacente es FTTH puro o HFC. En muchos mercados se están realizando migraciones progresivas de redes HFC hacia FTTH para poder seguir subiendo velocidades y mejorar la experiencia de usuario.

Ventajas de FTTH o fibra hasta casa

Las redes FTTH agrupan un conjunto de beneficios que las han convertido en la referencia para la banda ancha fija de nueva generación en muchos países.

En primer lugar, la más evidente es la velocidad de conexión. Al usar fibra óptica de extremo a extremo, la red puede proporcionar velocidades muy elevadas, del orden de varios gigabits por segundo, y mantenerlas de forma estable en el tiempo. Esto permite descargar y subir contenidos muy pesados sin esperas, algo impensable con tecnologías basadas en cobre.

Otra ventaja fundamental es la fiabilidad de la conexión. La fibra óptica es inmune a interferencias electromagnéticas y se ve mucho menos afectada por condiciones climáticas adversas que el cableado tradicional. El resultado es una red más estable, con menos cortes y menos fluctuaciones, tanto en velocidad como en latencia.

La baja latencia es otro de los puntos fuertes de FTTH. La transmisión por fibra introduce muy poco retardo, lo que favorece actividades sensibles al tiempo de respuesta como los videojuegos online, las videollamadas de trabajo, la realidad virtual o las aplicaciones de control remoto.

Además, las redes FTTH soportan fácilmente que muchos dispositivos se conecten a la vez en un mismo hogar o empresa sin saturarse. El ancho de banda disponible y la capacidad de la infraestructura permiten que familias numerosas o negocios con decenas de equipos online funcionen con normalidad.

No hay que olvidar la eficiencia energética de la red externa FTTH. Al tratarse de una arquitectura pasiva entre central y usuario, no se requieren equipos activos alimentados a lo largo del recorrido, lo que reduce el consumo eléctrico y la probabilidad de fallos asociados a fuentes de alimentación o electrónica intermedia.

Por último, las inversiones en FTTH están orientadas al futuro: con el mismo cableado de fibra y los mismos splitters se pueden mejorar sustancialmente las velocidades simplemente actualizando los equipos de cabecera (OLT) y de usuario (ONT) a nuevos estándares PON. Es una plataforma altamente escalable y preparada para las próximas décadas.

Inconvenientes y limitaciones de la fibra hasta el hogar

Aunque FTTH es la solución más completa desde el punto de vista técnico, también presenta algunas desventajas y retos que conviene tener en cuenta.

El primero de ellos es el coste de despliegue e instalación. Llevar fibra óptica hasta cada hogar exige obra civil, canalizaciones, cableado, cajas de distribución e intervención de técnicos especializados. La inversión inicial para las operadoras es elevada comparada con reutilizar pares de cobre existentes.

Esto repercute en que la cobertura no sea homogénea. Aunque en las grandes ciudades y áreas metropolitanas la FTTH está muy extendida, en zonas rurales o poco pobladas sigue habiendo carencias, y en muchos casos aún se recurre a ADSL, radioenlaces u otras tecnologías alternativas mientras no llegan los despliegues de fibra.

La propia instalación en el hogar también puede ser algo más compleja que conectar un simple par de cobre. Hay que tender el cable de fibra hasta una roseta óptica, buscar canalizaciones adecuadas, atravesar paredes o falsos techos, y en comunidades de vecinos puede ser necesario coordinarse con la comunidad o adaptarse a la ICT del edificio.

Otro aspecto a considerar es la dependencia de la alimentación eléctrica en el extremo del cliente. En la red exterior no hay electrónica activa, pero la ONT y el router del usuario sí necesitan estar alimentados. Si se va la luz en casa, se pierde la conectividad, a menos que se disponga de sistemas de alimentación ininterrumpida (SAI) locales.

Con todo, para la inmensa mayoría de usuarios los beneficios de FTTH superan ampliamente estos inconvenientes, y por eso los reguladores y los operadores la promocionan como tecnología preferente en los planes de modernización de redes.

Cómo se contrata y se instala una conexión FTTH

Desde el punto de vista del usuario, pasar de ADSL o HFC a una línea FTTH suele ser un proceso bastante sencillo, aunque por detrás implique cambios importantes en la infraestructura.

El primer paso es comprobar si hay cobertura de FTTH en tu zona. Esto puede hacerse en las webs de los distintos operadores, introduciendo tu dirección, o llamando a sus canales de atención al cliente. En muchos países los reguladores publican estadísticas de despliegue muy detalladas.

Una vez confirmada la cobertura, toca elegir un proveedor de servicios de Internet (ISP) y una tarifa de fibra acorde a tus necesidades de velocidad, simetría y precio. Es recomendable comparar ofertas y consultar una guía completa de ADSL, fibra y telefonía, fijándose bien en si la conexión es FTTH real o si se trata de otras tecnologías FTTx.

Al contratar, el operador agenda una visita de un técnico para realizar la instalación. Ese técnico se encarga de llevar el cable de fibra desde la caja de la calle, fachada o cuarto de comunicaciones hasta el interior de tu vivienda, donde instalará la roseta óptica, la ONT y el router.

Después de la instalación física, hay que configurar la red doméstica: conectar ordenadores por cable Ethernet, ajustar la red WiFi, cambiar la contraseña, revisar la cobertura inalámbrica en todas las estancias, etc. A partir de ese momento, todos los dispositivos del hogar se conectarán a Internet a través de la nueva red FTTH.

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Aunque pueda sonar aparatoso, en la mayoría de los casos la instalación se completa en unas pocas horas y con molestias mínimas. El cambio en la experiencia de navegación, en cambio, suele notarse desde el primer momento.

Importancia de FTTH en el mundo actual y despliegue internacional

En un contexto en el que el teletrabajo, la formación online, el streaming y los servicios en la nube se han vuelto cotidianos, disponer de una buena conexión FTTH marca una gran diferencia en el día a día.

Quienes trabajan desde casa necesitan subir y bajar grandes volúmenes de datos, realizar videoconferencias en alta calidad y acceder a recursos remotos sin cortes. Para ellos, la estabilidad y la baja latencia de la fibra hasta el hogar resultan esenciales para mantener la productividad.

En el ámbito educativo, la expansión de plataformas de e-learning y clases virtuales hace que los estudiantes dependan de una conexión rápida y fiable para acceder a contenidos, entregar trabajos o asistir a sesiones en directo. FTTH ayuda a que esa experiencia sea fluida y accesible.

El ocio digital también se ve enormemente beneficiado: servicios de vídeo bajo demanda, plataformas de streaming en 4K, juegos multijugador en tiempo real y redes sociales requieren cada vez más ancho de banda y mejores tiempos de respuesta. La fibra hasta casa permite que todo esto ocurra de manera simultánea en un mismo hogar.

Otro campo en pleno crecimiento es el de la automatización del hogar y los dispositivos conectados: cámaras de seguridad IP, asistentes de voz, termostatos inteligentes, sensores y electrodomésticos conectados. Todos ellos se apoyan en una conexión estable y de buena calidad que FTTH puede proporcionar sin problemas.

A nivel global, numerosos países han apostado fuerte por la fibra hasta el hogar. Corea del Sur y Japón cuentan desde hace años con tasas de penetración de banda ancha y FTTH muy elevadas, impulsadas por ambiciosos planes gubernamentales y grandes inversiones de operadores como NTT y otros actores locales.

En Europa, Francia, Holanda, Reino Unido o los países nórdicos han ido ampliando sus despliegues de FTTH, combinando inversiones privadas con marcos regulatorios que fomentan la compartición de infraestructuras y la competencia entre operadores.

En América Latina, países como México, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú o Uruguay han ampliado progresivamente sus redes de fibra, tanto mediante operadores históricos como a través de nuevas compañías y cooperativas que han apostado por el FTTH para ofrecer servicios avanzados de Internet, televisión y telefonía.

En España se ha vivido un auténtico salto en pocos años: las líneas FTTH superan con creces a las conexiones ADSL, que están en claro retroceso, y se siguen extendiendo despliegues hacia municipios pequeños y zonas rurales, en parte acelerados por el auge del teletrabajo y por iniciativas públicas para reducir la brecha digital.

Todo este desarrollo está ayudando a que la fibra hasta el hogar contribuya a cerrar la brecha entre áreas urbanas y rurales, permitiendo que poblaciones tradicionalmente desconectadas puedan disfrutar de una conectividad de alta calidad comparable a la de las grandes ciudades.

Instrumentación y aspectos técnicos avanzados de FTTH

Detrás del funcionamiento cotidiano de una conexión FTTH hay toda una serie de tareas de diseño, instalación, medición y mantenimiento que requieren instrumentos específicos y personal formado.

Para garantizar que la red cumple los parámetros necesarios se utilizan analizadores FTTH y equipos de medida ópticos de precisión. Estos dispositivos son capaces de verificar la potencia de la señal, la atenuación a lo largo de la fibra, la calidad de la modulación, parámetros como MER (Modulation Error Ratio), BER (Bit Error Rate), velocidad de símbolo, etc.

En la fase de diseño se analizan puntos como el número máximo de divisiones en los splitters, la longitud total de la red, los márgenes de potencia o la coexistencia de diferentes tecnologías PON en la misma planta de fibra. Todo ello influye en la calidad final de servicio que recibirá el usuario.

También es importante una correcta planificación de la infraestructura pasiva: dónde ubicar los ODF, qué tipo de cajas de distribución utilizar en función de la densidad de clientes, si optar por soluciones murales, de suelo o de poste, y cómo dejar preparada la red para futuras ampliaciones sin tener que rehacer la obra civil.

Una vez en funcionamiento, la red requiere un seguimiento continuo para detectar posibles degradaciones de la señal, roturas de fibra, problemas en empalmes o conectores, y actuar de forma rápida antes de que afecten a un número elevado de usuarios. La supervisión remota desde las plataformas de gestión del operador es clave en este punto.

Con todo lo anterior, se entiende por qué FTTH se ha consolidado como la forma más avanzada de acceso fijo a Internet: reúne alta velocidad, baja latencia, estabilidad, escalabilidad y eficiencia energética, y se apoya en una infraestructura que, bien diseñada, puede acompañar durante muchos años las crecientes necesidades digitales de hogares y empresas.

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