- Las tarjetas de proximidad sin contacto usan tecnología RFID en baja (125 kHz) y alta frecuencia (13,56 MHz), con chips de solo lectura o lectura/escritura.
- Familias como MIFARE, MIFARE DESfire y las gamas HID permiten aplicaciones seguras en control de acceso, transporte y pagos sin efectivo.
- La seguridad se basa en identificadores únicos, memoria protegida por claves y cifrado, facilitando el alta y baja de tarjetas en los sistemas.
- Las tiendas online emplean cookies necesarias y de personalización para gestionar sesiones, carritos y publicidad, siempre sujetas al consentimiento del usuario.

Las tarjetas de proximidad sin contacto se han convertido en un estándar en control de accesos, identificación y pagos, tanto en empresas como en entornos públicos. Funcionan mediante tecnologías de radiofrecuencia (RFID y derivados) y permiten la lectura sin necesidad de insertar la tarjeta en un lector, lo que aporta comodidad, rapidez y una mayor vida útil frente a soluciones más antiguas como la banda magnética.
Además de sus ventajas técnicas, estas tarjetas se integran en sistemas avanzados de seguridad, monederos electrónicos, transporte público, fichaje de personal y un sinfín de aplicaciones. A lo largo de este artículo vamos a repasar, con detalle, los tipos de tarjetas de proximidad existentes, sus frecuencias, chips más habituales, gamas específicas como HID o MIFARE y, por supuesto, aspectos prácticos como la compatibilidad con controles de acceso, el alta y baja de tarjetas o el papel de las cookies y la privacidad en las tiendas online donde se compran.
Qué es una tarjeta de proximidad sin contacto y cómo funciona

Una tarjeta de proximidad sin contacto es una tarjeta inteligente que incorpora en su interior un chip y una antena, diseñados para intercambiar información con un lector mediante radiofrecuencia, sin necesidad de contacto físico. Basta con acercarla a unos pocos centímetros (o incluso algo más, según el sistema) para que el lector la detecte y realice la operación correspondiente: abrir una puerta, registrar una entrada, validar un viaje, etc.
El funcionamiento se basa en tecnología RFID (Identificación por Radiofrecuencia) o variantes compatibles. Cuando la tarjeta entra en el campo electromagnético del lector, la antena se alimenta de ese campo y el chip responde con la información que tenga almacenada. En muchos casos se trata de un identificador único, aunque en tarjetas más avanzadas se pueden guardar múltiples datos, sectores de memoria diferenciados e, incluso, valores económicos para pagos sin efectivo.
Frente a las antiguas tarjetas de banda magnética, las tarjetas de proximidad no sufren desgaste por rozamiento, no requieren ser insertadas y ofrecen una duración prácticamente indefinida si se cuidan mínimamente. Además, su nivel de seguridad es superior, ya que su información puede estar cifrada, segmentada por sectores y protegida por claves de acceso.
Tipos de tarjetas de proximidad según frecuencia
Uno de los criterios más importantes para clasificar las tarjetas de proximidad sin contacto es la frecuencia a la que trabajan. En el mercado se distinguen principalmente dos grandes familias: tarjetas de baja frecuencia (125 kHz) y tarjetas de alta frecuencia (13,56 MHz). Cada una tiene sus usos, capacidades y niveles de seguridad.
La elección entre una u otra depende de necesidades como el grado de seguridad requerido, la compatibilidad con sistemas existentes, el alcance de lectura o la cantidad de información a almacenar. A continuación, se detallan las características de cada tipo y sus chips más habituales.
Tarjetas de proximidad de baja frecuencia – 125 kHz
Las tarjetas de baja frecuencia funcionan a 125 kHz y se utilizan sobre todo en sistemas sencillos de control de acceso o identificación donde no hace falta almacenar demasiada información. Son muy populares por su fiabilidad, coste ajustado y su rápida velocidad de lectura.
Dependiendo del lector y del entorno, el alcance de estas tarjetas puede ir desde unos 2 centímetros hasta aproximadamente 1 metro. Suelen ofrecer capacidades de memoria modestas, en torno a 1 Kb o incluso menos en algunos chips de solo lectura, suficientes para gestionar un identificador único o datos básicos asociados al usuario a través del sistema de control.
En este rango de frecuencia existen distintos chips, con funcionalidades que van desde solo lectura hasta soluciones de lectura/escritura con memoria protegida mediante contraseña. Vamos a ver los más representativos y habituales en el mercado.
Chip solo lectura TK4100
El chip TK4100 es uno de los clásicos en tarjetas de proximidad de baja frecuencia. Está orientado a entornos donde solo se precisa un identificador único por tarjeta, sin necesidad de reescribir la información.
Este chip cuenta con 64 bits de memoria destinados a almacenar un ID exclusivo que no se repite entre tarjetas. Es una solución muy utilizada en control de accesos básicos, aparcamientos, fichajes sencillos o sistemas donde el servidor central asocia ese identificador con los datos del usuario, pero la tarjeta en sí misma únicamente actúa como “llave” de identificación.
Chip de lectura/escritura Sokimat Q5
Cuando se necesita algo más de flexibilidad en baja frecuencia, entran en juego chips como el Sokimat Q5, capaces de lectura y escritura y con memoria protegida. Este chip está pensado para aplicaciones donde se requiera guardar información adicional directamente en la tarjeta.
El Sokimat Q5 puede almacenar hasta 264 bits de memoria, protegidos por contraseña, lo que permite grabar datos específicos en el chip y actualizar esa información cuando sea necesario. Es ideal para entornos donde se quiera utilizar la tarjeta no solo como identificador, sino también como soporte de parámetros, permisos o configuraciones asociadas al usuario.
Chips EM4200 y EM4102 (solo lectura)
Los chips EM4200 y EM4102 son otras variantes muy difundidas en tarjetas de proximidad de 125 kHz. Ambos se orientan, como el TK4100, a escenarios de solo lectura donde se almacena un identificador único por tarjeta.
En este tipo de tarjetas, la seguridad se basa en que cada tarjeta posee un número exclusivo, asociado al usuario en el sistema de control. Si se pierde o deja de utilizar, basta con darla de baja para que el identificador quede completamente anulado. Es una forma sencilla pero eficaz de gestionar altas y bajas sin necesidad de cambiar lectores o reconfigurar todo el sistema.
Chip Temic E5551A (lectura y escritura)
Otro chip de baja frecuencia interesante es el Temic E5551A, que combina la frecuencia de 125 kHz con capacidad de lectura y escritura. Dispone también de 264 bits de memoria, lo que permite almacenar y actualizar información en la propia tarjeta.
Este chip se emplea en aplicaciones donde se requiere mayor control sobre los datos del usuario o donde se quieren manejar distintos permisos y parámetros directamente desde la tarjeta de proximidad, siempre manteniendo la simplicidad y el alcance típico de la baja frecuencia.
Tarjetas de proximidad de alta frecuencia – 13,56 MHz
Las tarjetas de alta frecuencia (HF) trabajan a 13,56 MHz y se han convertido en la base de muchas soluciones modernas de control de acceso, transporte público y monederos electrónicos. Destacan por su mayor capacidad de almacenamiento, velocidad de comunicación y posibilidades de seguridad avanzadas frente a las tarjetas de 125 kHz.
Dentro de este grupo encontramos tecnologías tan extendidas como MIFARE, MIFARE DESfire o chips compatibles como I-Code SL2 o Fudan. Suelen soportar mecanismos de anticolisión para poder leer múltiples tarjetas en un mismo campo de lectura y dividir la memoria en sectores y bloques con diferentes claves y permisos.
Tarjeta de proximidad MIFARE
La tarjeta MIFARE, desarrollada originalmente por NXP, es probablemente una de las más conocidas en alta frecuencia. Se utiliza masivamente en transporte urbano, control de accesos corporativos, tarjetas de empleado, sistemas de pago interno o tarjetas de socio.
Una característica clave de MIFARE es que ofrece memoria de 1 Kb estructurada en 16 sectores, cada uno con 4 bloques de 16 bytes. De esos bloques, tres pueden contener información del usuario, mientras que el cuarto se destina a almacenar claves y permisos. Soporta lectura y escritura, así como mecanismos de anticolisión y un nivel de seguridad adecuado para usos cotidianos.
La memoria está organizada en sectores protegidos por dos claves de acceso, denominadas “A” y “B”. Estas claves se guardan en el cuarto bloque de cada sector, junto a los bits de control que definen qué operaciones son posibles sobre los otros tres bloques. Entre los permisos habituales se encuentran lectura, escritura, decremento e incremento, muy útiles en aplicaciones de tipo monedero o saldo.
Cuando se acerca la tarjeta MIFARE al lector, se inicia un proceso de autenticación en el que se establece un canal seguro. Tras validar las claves pertinentes, el lector puede leer o modificar los datos dentro de los sectores permitidos. Gracias a esta estructura, una sola tarjeta MIFARE puede servir simultáneamente para el transporte, el acceso a un edificio y el pago en máquinas expendedoras, por ejemplo.
Tarjeta MIFARE DESfire
La tarjeta MIFARE DESfire, también de NXP Semiconductors, está orientada a entornos que requieren un nivel de seguridad considerablemente más alto y una mayor versatilidad de aplicaciones. Su propio nombre hace referencia del uso de algoritmos de cifrado avanzados (como DES, 3DES o AES, según versiones) para proteger la información almacenada.
Estas tarjetas pueden manejar múltiples aplicaciones seguras en un mismo soporte, cada una con sus propias claves de acceso, ficheros y estructuras de datos. Son muy utilizadas en sistemas de transporte integrados, tarjetas universitarias, identificación corporativa avanzada y soluciones de pago con alto nivel de protección.
Además de reforzar la seguridad, la gama DESfire suele ofrecer una mayor capacidad de almacenamiento y opciones de configuración complejas, lo que la hace ideal para proyectos en los que distintas instituciones o servicios comparten la misma tarjeta, pero cada uno gestiona su propia parte de la memoria de forma aislada y segura.
Otras tarjetas de alta frecuencia: I-Code SL2 y Fudan
Dentro del ecosistema de 13,56 MHz existen también otras familias de tarjetas, como I-Code SL2 o chips Fudan, que se emplean en aplicaciones variadas donde se requiere lectura a cierta distancia, anticolisión y almacenamiento de datos, pero quizá no sea necesaria toda la complejidad de MIFARE o DESfire.
Estas tarjetas pueden resultar muy interesantes en inventarios, bibliotecas, trazabilidad o sistemas de identificación donde la lectura rápida y simultánea de múltiples soportes es crítica. La elección final depende siempre de los requisitos del proyecto y de la compatibilidad con los lectores ya instalados.
Tarjetas HID: soluciones profesionales para múltiples aplicaciones
Más allá de la frecuencia y el chip, en el mercado encontramos marcas especializadas como HID, muy conocidas en el ámbito profesional por ofrecer soluciones de alta seguridad y amplia compatibilidad para control de acceso físico y lógico.
Las tarjetas HID abarcan una oferta muy diversa, desde proximidad de baja frecuencia hasta tarjetas inteligentes de alta seguridad integrables con sistemas de acceso a ordenadores, monederos electrónicos, venta sin efectivo o transporte. Cada gama se orienta a un tipo de implementación concreta, pero todas comparten la filosofía de proporcionar identificaciones robustas y gestionables a gran escala.
Entre las líneas de producto más habituales de HID podemos encontrar:
- Tarjetas HID Crescendo: enfocadas a acceso lógico seguro, autenticación fuerte en ordenadores y sistemas de información.
- Tarjetas HID Hitag: soluciones RFID que combinan flexibilidad y niveles razonables de seguridad para aplicaciones variadas.
- Tarjetas HID iCLASS e iCLASS SE: tecnologías de tarjeta inteligente con características avanzadas de cifrado, ideales para entornos corporativos y gubernamentales.
- Tarjetas HID Legic e Indala: líneas que cubren distintas necesidades de migración, compatibilidad y seguridad.
- HID UltraCard: tarjetas de alta calidad pensadas para impresión y personalización, muy usadas como soporte físico en sistemas de identificación.
- HID Proximity: tarjetas de baja frecuencia para sistemas ISOProx II, DuoProx II y ProxCard II, muy extendidas en instalaciones de control de acceso tradicionales.
- HID FlexSmart MIFARE DESfire e HID iCLASS SEOS: tarjetas inteligentes que combinan la tecnología de HID con estándares potentes como DESfire, ofreciendo un nivel de protección alto para entornos muy exigentes.
Gracias a esta variedad, las tarjetas HID resultan ideales para proyectos de control de acceso integral, donde se quiere unificar acceso físico a edificios, inicio de sesión en equipos, servicios internos y pagos en una sola credencial.
Compatibilidad y usos habituales de las tarjetas de proximidad
Una de las preguntas más frecuentes a la hora de comprar tarjetas de proximidad sin contacto es si serán compatibles con el sistema de control de acceso existente. En la práctica, la mayoría de terminales especifican claramente la tecnología con la que trabajan: por ejemplo, RFID EM 125 kHz, MIFARE 13,56 MHz, HID Proximity, etc.
Si cuentas con un control de acceso RFID EM 125 kHz, necesitarás tarjetas que utilicen ese estándar concreto. Del mismo modo, si tus lectores están preparados para MIFARE Classic o MIFARE DESfire, tendrás que elegir tarjetas compatibles con esas tecnologías para garantizar un funcionamiento correcto.
En aplicaciones de fichaje o control de presencia, siempre que el terminal sea compatible con la tecnología de la tarjeta (por ejemplo, EM 125 kHz), se puede utilizar la misma tarjeta tanto para acceder a la instalación como para registrar la jornada laboral. Esto facilita la gestión, ya que el usuario solo necesita llevar una credencial encima.
Otra ventaja importante es que, al tener un código único incopiable asociado a cada tarjeta, el sistema de control puede dar de baja una tarjeta que se haya extraviado o que ya no esté asociada a un empleado, dejándola absolutamente inservible sin necesidad de cambiar cerraduras ni hardware adicional.
Formatos de venta habituales: cajas y packs de tarjetas
En tiendas especializadas en RFID y control de acceso es habitual encontrar packs de tarjetas de proximidad ya numeradas, pensados para empresas o instalaciones que necesitan un volumen considerable de credenciales.
Por ejemplo, pueden venderse cajas de 50 unidades de tarjetas de proximidad sin logotipo, listas para ser dadas de alta en el sistema y, si se desea, personalizadas mediante impresión. También existen paquetes de 25 tarjetas numeradas que facilitan la gestión interna de altas y bajas.
Este formato de venta permite a las organizaciones disponer siempre de tarjetas de repuesto para nuevas incorporaciones, sustituciones por pérdida o ampliación de zonas de acceso. Al ser tarjetas genéricas, se adaptan bien a una amplia variedad de lectores y sistemas RFID compatibles.
Cookies, publicidad y privacidad en tiendas online de tarjetas
A la hora de comprar tarjetas de proximidad sin contacto a través de una tienda online, es habitual encontrar avisos de cookies y políticas de privacidad. Estos mensajes informan de que el sitio utiliza tecnologías como cookies y otros identificadores para mejorar la experiencia de navegación, gestionar el carrito de compra y mostrar publicidad adaptada.
Las cookies pueden clasificarse en varios tipos. Por un lado están las cookies necesarias, sin las cuales la web no puede funcionar correctamente: permiten mantener iniciada la sesión del usuario, recordar el contenido del carrito, gestionar el idioma, la moneda seleccionada o el estado de conexión. Sin ellas, procesos básicos como tramitar un pedido serían imposibles.
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También es común encontrar cookies específicas para las preferencias de consentimiento, como una cookie que almacena si se han aceptado o configurado las cookies opcionales (por ejemplo, una cookie llamada cookiesplus con vigencia de un año). De este modo, la web recuerda si el usuario ya ha interactuado con el banner de cookies y evita mostrarlo continuamente.
La base legal para usar este tipo de tecnologías suele ser el consentimiento del usuario. Las páginas informan de que, si se continúa navegando, se considera aceptada la política de cookies, y proporcionan enlaces para ampliar información o configurar las preferencias. No aceptar o retirar el consentimiento puede limitar ciertas funcionalidades, como recordar el carrito, mantener la sesión iniciada o recibir recomendaciones personalizadas.
Además, algunas tiendas online envían comunicaciones comerciales y newsletters relacionadas con sus productos, incluidas tarjetas RFID y sistemas de control de acceso. Al suscribirse, se informa de que los datos personales se utilizarán para remitir estas comunicaciones, a menudo incluso por vía electrónica, y se facilitan canales de contacto (como una dirección de correo de protección de datos) para ejercer derechos como acceso, rectificación, supresión u oposición.
En ciertos casos, si el usuario tiene deshabilitado JavaScript o las cookies esenciales, la tienda puede no funcionar correctamente, mostrando mensajes de aviso y, en situaciones puntuales, indicando que el servicio online está temporalmente fuera de servicio para algunos productos, invitando a contactar por teléfono o con un asesor especializado para realizar el pedido.
Experiencia de uso, seguridad y mantenimiento de las tarjetas
Desde el punto de vista del usuario final, las tarjetas de proximidad sin contacto destacan por su comodidad. No hay que introducirlas en ranuras, ni preocuparse por el desgaste de una banda magnética: basta con acercarlas al lector y esperar a que se produzca la validación, algo que normalmente tarda fracciones de segundo.
En cuanto a la seguridad, el hecho de que cada tarjeta disponga de un identificador único no clonable reduce enormemente el riesgo de duplicados sencillos. En soluciones más avanzadas, como MIFARE DESfire o HID iCLASS SEOS, se añade cifrado robusto, autenticación mutua y estructuras de memoria complejas, lo que eleva mucho el nivel de protección frente a ataques.
Para la empresa o entidad que gestiona el sistema, el mantenimiento es relativamente simple: basta con dar de alta y de baja tarjetas en el software de control según se incorporen o abandonen usuarios, o en caso de pérdida. La infraestructura física (lectores, controladoras) puede permanecer intacta durante años, incluso aunque se cambien las tarjetas o se renueven los diseños impresos.
La durabilidad de estas tarjetas es muy alta, ya que no sufren el roce constante de la lectura mecánica como las antiguas tarjetas de banda magnética. Salvo golpes, dobleces extremos o exposición a condiciones muy agresivas, pueden funcionar correctamente durante muchos años, lo que las hace especialmente rentables a medio y largo plazo.
Las tarjetas de proximidad sin contacto combinan fiabilidad, seguridad y flexibilidad en un formato sencillo de usar, capaz de adaptarse a entornos tan distintos como un edificio de oficinas, un campus universitario, una red de transporte o una instalación industrial, y se apoyan en ecosistemas tecnológicos (cookies, plataformas de comercio, servicios de newsletter) que facilitan su adquisición y gestión digital.
Tabla de Contenidos
- Qué es una tarjeta de proximidad sin contacto y cómo funciona
- Tipos de tarjetas de proximidad según frecuencia
- Tarjetas de proximidad de baja frecuencia – 125 kHz
- Tarjetas de proximidad de alta frecuencia – 13,56 MHz
- Tarjetas HID: soluciones profesionales para múltiples aplicaciones
- Compatibilidad y usos habituales de las tarjetas de proximidad
- Formatos de venta habituales: cajas y packs de tarjetas
- Cookies, publicidad y privacidad en tiendas online de tarjetas
- Experiencia de uso, seguridad y mantenimiento de las tarjetas