- Google Maps permite compartir la ubicación en tiempo real seleccionando un límite de tiempo específico o hasta desactivarlo manualmente.
- En iPhone, se puede optar por el uso compartido familiar permanente o enviar marcadores puntuales a través de Mensajes y la app Buscar.
- Existen funciones de seguridad avanzadas como el Reporte de Apple o la Revisión de Seguridad para gestionar la privacidad en situaciones críticas.
A día de hoy, saber dónde se encuentran nuestros seres queridos es una tarea sencillísima que nos quita un peso de encima. Antiguamente, para saber de alguien, teníamos que confiar en que mantuvieran sus costumbres de siempre, que nos avisaran con tiempo o simplemente estar pendientes de ellos, pero ahora, con un par de toques en el móvil, ya tenemos la respuesta. Un simple mensaje por WhatsApp o una configuración en el mapa bastan para que un amigo, la pareja o los chavales nos digan exactamente dónde están, lo cual es ideal para evitar preocupaciones innecesarias.
Existen un montón de razones para aprovechar estas herramientas, desde avisar que ya estamos llegando a una ciudad distinta hasta coordinar una cena con los colegas para que nadie se pierda. Lo más importante es que, sin importar la edad, siempre hay alguien que se queda más tranquilo sabiendo que estamos bien y en un sitio concreto. Eso sí, conviene tener sentido común y limitar el acceso a nuestra ubicación solo a personas de total confianza, ya que soltar nuestra posición a todo el mundo puede acabar siendo un problema de privacidad si no tenemos cuidado.
Cómo gestionar tu ubicación en Android mediante Google Maps

Si usas el ecosistema de Google, tienes un par de opciones muy potentes: Family Link, que está más enfocada al control parental para que los padres vigilen a sus hijos, y Google Maps, que es la herramienta más versátil para compartir la posición con cualquier contacto. Para ponerte manos a la obra con Google Maps, primero debes abrir la aplicación en tu dispositivo y pulsar sobre tu foto de perfil o el icono de tu cuenta.
Una vez dentro, asegúrate de haber iniciado sesión y busca la opción denominada «Compartir ubicación». Al entrar ahí, tendrás que elegir cuánto tiempo quieres que los demás te vean; puedes optar por dejarlo activo hasta que tú mismo decidas desactivarlo manualmente, o poner un límite temporal de 1 hora, 12 horas o un día entero. Después de decidir el tiempo, selecciona a la persona de tu agenda con la que quieres compartir los datos.
Dependiendo del caso, la otra persona recibirá una notificación directa en su aplicación de Maps o el sistema te pedirá que le envíes un enlace a través del correo electrónico. Es fundamental que, la primera vez que lo hagas, aceptes los permisos de ubicación y notificaciones que te pida el sistema para que el rastreo funcione en tiempo real. Al activar esto, la otra persona podrá ver tu nombre, tu foto, dónde estás exactamente, el porcentaje de batería que te queda y si tienes el móvil cargando, además de recibir avisos cuando llegues o salgas de un sitio.
Si en algún momento quieres cortar el grifo de información, solo tienes que entrar de nuevo en el menú de compartir ubicación y darle a «Detener». También puedes gestionar estos permisos desde los ajustes generales de tu cuenta de Google. Recuerda que puedes compartir tu posición con varios contactos a la vez, ya sea uno por uno o seleccionando a un grupo entero.
Compartir la posición en el ecosistema de Apple (iPhone)

Los usuarios de iPhone tienen un sistema muy integrado basado en el Apple ID. La primera vía es el grupo familiar; activando la opción «En familia» desde los ajustes del perfil, puedes compartir suscripciones y la ubicación de forma automática con todos los miembros invitados. Esto permite que cualquiera del grupo pueda preguntar a la aplicación Buscar dónde se encuentra el otro en cualquier momento.
Si prefieres algo más puntual o para personas que no son familia, la aplicación Buscar (Find My) es la clave. Desde la pestaña de Personas, puedes invitar a un contacto específico y elegir si quieres compartir tu ubicación durante una hora, todo el día o de forma indefinida. El contacto receptor deberá aceptar la invitación para poder empezar a seguirte en el mapa desde su propio dispositivo Apple o a través de la web.
Apple también ofrece opciones más ligeras en la app de Mensajes. Puedes enviar una «instantánea», que es básicamente una foto de dónde estás en ese preciso instante, pero que no permite que te sigan mientras te mueves. Para ello, basta con ir a una conversación, tocar el botón de «Más», elegir ubicación y enviar el marcador. Es una opción estupenda si solo quieres decir «estoy aquí» sin comprometer tu privacidad el resto del día.
Para los que están en ruta, existe la función de compartir la hora de llegada estimada en Mapas. Esto comparte la ubicación en vivo y el trayecto completo mientras navegas. Además, existe una función de seguridad llamada «Reporte», que no comparte la ubicación constantemente, sino que solo avisa a un contacto de confianza y envía tu posición actual si hay un retraso inesperado en tu viaje y no respondes a las alertas.
Control de privacidad y herramientas externas
Tanto en iOS como en Android, la seguridad es primordial. En iPhone, por ejemplo, existe la «Revisión de seguridad», una herramienta diseñada para cortar rápidamente el flujo de información si sientes que tu seguridad personal está en riesgo. Desde aquí puedes gestionar qué apps y qué personas tienen acceso a tus datos de posicionamiento de forma masiva.
Por otro lado, existen aplicaciones de terceros como «Location Share», que se basan en el consentimiento mutuo. Estas apps permiten actualizaciones en tiempo real y envían notificaciones cuando un amigo o familiar cambia de lugar. Lo importante con estas herramientas externas es verificar que solo pidan los permisos estrictamente necesarios, como la ubicación y las notificaciones, y que no funcionen como apps de espionaje, sino como herramientas de apoyo familiar.
Tener el control sobre quién nos ve y durante cuánto tiempo es la base para disfrutar de estas funciones sin miedos. Ya sea usando las herramientas nativas de Google y Apple o recurriendo a apps especializadas, lo fundamental es saber configurar los tiempos de exposición y gestionar los permisos del sistema para que el GPS funcione con precisión sin agotar la batería del teléfono.