Cómo convertir un disco de MBR a GPT sin perder datos

Última actualización: 5 de enero de 2026
  • MBR y GPT son estilos de partición distintos, con GPT ofreciendo más capacidad, más particiones y mejor integración con UEFI.
  • Las herramientas clásicas de Windows convierten entre MBR y GPT sólo si el disco está vacío, por lo que requieren copia de seguridad y borrado de particiones.
  • MBR2GPT permite convertir discos de sistema de MBR a GPT sin formatear, siempre que se cumplan ciertos requisitos y se active el arranque UEFI.
  • Gestores de particiones de terceros facilitan la conversión sin pérdida de datos en una interfaz gráfica, pero es imprescindible realizar copias de seguridad.

Conversión de disco de MBR a GPT

Si has llegado hasta aquí buscando cómo convertir un disco de MBR a GPT sin perder datos, seguramente te habrás encontrado con un montón de artículos, guías y vídeos que a veces se contradicen o se quedan a medias. Entre BIOS, UEFI, MBR, GPT, arranques seguros y herramientas extrañas, es normal que acabes con la cabeza hecha un lío.

La buena noticia es que hoy en día sí es posible pasar un disco, incluso el de sistema, de MBR a GPT de forma segura, siempre que cumplas ciertos requisitos y sigas los pasos adecuados. Windows incorpora herramientas propias para hacerlo y, si lo prefieres, también puedes recurrir a programas de terceros que simplifican el proceso y, en muchos casos, evitan tener que borrar particiones.

Qué son MBR y GPT y por qué importan

Antes de tocar nada conviene entender, aunque sea por encima, qué diferencia hay entre ambos esquemas de partición, porque de ello depende que tu PC arranque correctamente y que puedas usar todo el espacio del disco.

El estilo de partición es la estructura que indica al sistema operativo dónde empiezan y terminan las particiones, qué tipo de partición es cada una y desde cuál se debe arrancar el sistema, y para comprender mejor el hardware involucrado consulta componentes de un ordenador.

MBR (Master Boot Record)

MBR lleva con nosotros desde principios de los 80 y se diseñó para los primeros PC de IBM. Su gran baza sigue siendo la compatibilidad casi universal con sistemas operativos y hardware antiguos. Funciona con BIOS “clásica” y la estructura básica es sencilla: en el primer sector del disco se almacena el cargador de arranque y la tabla de particiones principal.

El problema es que este diseño arrastra varias limitaciones técnicas importantes: con MBR sólo puedes trabajar con discos de hasta 2 TB y un máximo de 4 particiones primarias. Si quieres más particiones, tienes que recurrir a una partición extendida y crear dentro particiones lógicas, algo menos flexible y más propenso a líos cuando gestionas muchos volúmenes. Si dudas sobre qué soporte elegir para almacenamiento de gran capacidad, revisa SSD vs HDD externo.

Además, en MBR toda la información crítica de arranque y de particiones se guarda en un único punto al inicio del disco. Si ese sector se corrompe, puedes quedarte sin acceso al sistema o al contenido del disco con bastante facilidad.

GPT (GUID Partition Table)

GPT nació como parte de la especificación UEFI (Unified Extensible Firmware Interface), el reemplazo moderno de la BIOS. Frente a MBR, GPT es mucho más robusto y escalable: en Windows puede gestionar discos muy por encima de los 2 TB (hasta cientos de terabytes según implementación) y admite hasta 128 particiones primarias sin necesidad de particiones extendidas ni lógicas.

En GPT, la cabecera y la tabla de particiones se escriben al principio y también al final del disco, de forma que existe una copia de seguridad de la estructura de particiones. Esto significa que si la cabecera principal se daña, el sistema puede recuperar la información desde la copia del final del disco.

Otra diferencia clave es que GPT almacena los datos relevantes de arranque en particiones como la partición del sistema EFI (ESP), en lugar de depender de un sector oculto. Esto mejora la fiabilidad y facilita la recuperación en caso de problemas, ya que los datos críticos no se concentran en un único sector vulnerable.

Compatibilidad de sistemas operativos con MBR y GPT

Donde más suelen aparecer dudas es en la compatibilidad de arranque. A grandes rasgos, los sistemas de 64 bits modernos con firmware UEFI pueden arrancar desde GPT, mientras que muchos equipos antiguos sólo arrancan desde MBR:

  • Windows 11: exige UEFI y disco con partición GPT para el arranque.
  • Windows 10, 8, 8.1 de 64 bits: pueden arrancar desde GPT, pero sólo si la placa base está configurada en modo UEFI.
  • Windows 7 y Vista de 64 bits: necesitan UEFI para arrancar desde GPT; si usan BIOS heredada, deben usar MBR.
  • Windows 7 y Vista de 32 bits: no pueden arrancar desde GPT, aunque sí pueden leer y escribir en discos GPT como unidades de datos.
  • Linux y otros sistemas modernos suelen soportar GPT de forma nativa, tanto para arranque (con UEFI) como para datos.

En la práctica, si tienes un PC actual con Windows 10 o 11 de 64 bits y firmware UEFI, lo lógico es que el disco de sistema sea GPT. En discos externos o secundarios, sí es más frecuente encontrarse aún con MBR por compatibilidad con equipos viejos y dispositivos móviles; si vas a sustituir un HDD por un SSD y reutilizarlo como externo, lee cambiar un disco duro por un SSD.

Ventajas de usar GPT frente a MBR

Una vez aclarados los conceptos, es fácil ver por qué cada vez más usuarios quieren pasar sus discos de MBR a GPT, sobre todo si están actualizando a Windows 10 u 11 o instalando discos de gran capacidad.

Entre los puntos fuertes de GPT destacan:

  • Soporte de discos mayores de 2 TB: si tu disco es de 3 TB, 4 TB o más, con MBR sólo verás utilizable hasta 2 TB.
  • Hasta 128 particiones primarias en Windows, sin particiones extendidas ni lógicas.
  • Mayor redundancia y seguridad gracias a las cabeceras y tablas de particiones replicadas.
  • Mejor integración con UEFI, Secure Boot y Windows 11.
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La contrapartida es que GPT puede no ser adecuado si trabajas con sistemas operativos muy antiguos o equipos que sólo arrancan en modo BIOS heredado. En esos casos, quizá te convenga seguir usando MBR al menos en el disco de sistema.

Cómo saber si un disco está en MBR o GPT

Comprobar qué esquema de partición usa actualmente tu unidad es lo mínimo antes de plantearte cualquier conversión. En Windows tienes varias formas sencillas de averiguarlo, tanto con interfaz gráfica como con comandos.

Comprobar desde Administración de discos

Una vía muy directa es usar el propio administrador de discos de Windows, accesible desde las herramientas administrativas:

  • Haz clic derecho en Este equipo / Mi PC y selecciona Administrar.
  • En la ventana de Administración de equipos, entra en Almacenamiento > Administración de discos.
  • Localiza el disco que quieres comprobar, haz clic derecho sobre el rótulo que pone «Disco 0», «Disco 1», etc., y elige Propiedades.
  • Ve a la pestaña Volúmenes y pulsa el botón Rellenar para que Windows lea la información.

En ese cuadro verás el campo Estilo de partición, donde se indicará de forma clara si la unidad está utilizando MBR o GPT, junto con otros datos como el tipo de disco o la capacidad total.

Comprobar con DISKPART y Get-Disk

Si prefieres usar la consola, también es muy rápido verificar el estilo de partición con diskpart o con PowerShell. En el Símbolo del sistema con permisos de administrador puedes hacer:

  • Escribir diskpart y pulsar Intro.
  • Introducir el comando list disk.

En la lista de discos aparecerá una columna llamada GPT. Si en esa columna hay un asterisco junto al disco, significa que el estilo es GPT; si la casilla está vacía, el disco está en MBR. De este modo, además, puedes identificar el número de disco físico que corresponde a tu unidad.

También puedes hacer esta misma comprobación con PowerShell ejecutando el comando Get-Disk, que muestra para cada unidad el tamaño, estado y un campo PartitionStyle donde verás si es MBR o GPT.

Cuándo te interesa convertir de MBR a GPT

No siempre es imprescindible cambiar el estilo de partición, pero hay varios escenarios muy típicos donde convertir de MBR a GPT tiene todo el sentido:

  • Instalar o actualizar a Windows 11: el sistema exige UEFI y disco de arranque GPT para poder usar el asistente de actualización oficial.
  • Usar discos de más de 2 TB: si tu disco MBR es de 3, 4 o más TB, todo lo que exceda de 2 TB quedará sin asignar.
  • Necesitar muchas particiones primarias: trabajos con laboratorios, máquinas virtuales, multiboot… GPT da mucha más flexibilidad.
  • Preparar una migración o clonación de sistema: si vas a clonar un sistema instalado en GPT hacia otro disco GPT o viceversa, te conviene que ambas unidades usen el mismo estilo.

Si sólo tienes un disco relativamente pequeño, usas Windows 10 de 64 bits y no tienes pensado pasar a Windows 11 ni tocar la configuración de arranque, puedes seguir con MBR sin mayor drama. Pero en la mayoría de equipos modernos, sobre todo con UEFI y medidas de seguridad activas, es mejor apostar por GPT.

Métodos para convertir un disco MBR a GPT

En Windows existen varias formas de realizar la conversión. Algunas requieren borrar las particiones (y por tanto restaurar después una copia de seguridad) y otras permiten cambiar de MBR a GPT conservando los datos. Conviene distinguir bien entre unas y otras antes de tocar nada.

Conversión con herramientas de Windows que borran particiones (Disk Management y DISKPART)

Las utilidades integradas clásicas de Windows, como Administración de discos y la línea de comandos DISKPART, permiten cambiar el estilo de partición de un disco, pero con una condición muy clara: el disco debe estar vacío, sin particiones ni volúmenes. Eso implica que tendrás que eliminar todas las particiones existentes.

Con Administración de discos, el flujo general sería:

  • Hacer una copia de seguridad completa de los datos del disco en otro dispositivo.
  • En Administración de discos, clic derecho en cada volumen de ese disco y seleccionar Eliminar volumen….
  • Una vez que todo el espacio aparezca como No asignado, clic derecho sobre el rótulo del disco y elegir Convertir en disco GPT.
  • Crear nuevas particiones y formatearlas según necesites, para después restaurar los datos desde la copia de seguridad.

Si prefieres DISKPART, el esquema sería similar pero mediante comandos. Desde un símbolo del sistema con privilegios elevados:

  1. Ejecutar diskpart.
  2. Usar list disk para ver los discos y anotar el número del que quieres convertir.
  3. Escribir select disk X, donde X es el número de disco.
  4. Lanzar clean para borrar todas las particiones y volúmenes del disco.
  5. Usar convert gpt para cambiar el estilo a GPT (o convert mbr si quieres volver a MBR en un disco vacío).

Este método, como ves, es sencillo pero supone la pérdida total de la estructura existente. Aunque puedas restaurar después desde una copia de seguridad, es más pesado y arriesgado que usar otras vías que sí respetan los datos.

MBR2GPT: convertir el disco de sistema sin perder datos

Desde Windows 10 Creators Update (versión 1703), Microsoft incorpora una herramienta específica llamada MBR2GPT.EXE que permite convertir un disco de sistema de MBR a GPT sin borrar ni modificar los datos almacenados. Esta utilidad está pensada para facilitar migraciones masivas en entornos empresariales, pero cualquier usuario avanzado puede aprovecharla.

MBR2GPT trabaja reestructurando la tabla de particiones, creando la partición EFI y ajustando la configuración de arranque (BCD) para que Windows pueda iniciar en modo UEFI. Durante el proceso, la herramienta realiza una fase de validación antes de convertir definitivamente, y sólo continúa si se cumplen una serie de requisitos.

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Entre las condiciones que debe cumplir el disco a convertir se encuentran:

  • El disco debe estar actualmente en MBR y ser un disco de sistema, no sólo de datos.
  • Debe existir suficiente espacio libre no particionado para alojar las cabeceras GPT primarias y secundarias (16 KB + sectores al inicio y final del disco).
  • Como máximo puede haber tres particiones primarias en el esquema MBR.
  • Una de las particiones debe estar marcada como activa y ser la partición del sistema.
  • El disco no puede contener particiones extendidas ni lógicas.
  • El almacén de arranque BCD debe contener una entrada de SO válida que apunte a la partición del sistema operativo.
  • Todas las particiones deben ser de tipos que Windows reconozca o estar mapeadas con la opción /map en la línea de comandos.

Si el disco supera todas estas comprobaciones, MBR2GPT procede a crear la partición EFI, actualizar el BCD y migrar la tabla de particiones de MBR a GPT in situ, sin necesidad de formatear ni restaurar copias de seguridad. Aun así, siempre es muy recomendable hacer un backup previo por si algo se tuerce.

Uso básico de MBR2GPT desde Windows 10 o Windows PE

La herramienta se puede ejecutar tanto desde un entorno Windows PE (preinstalación) como desde el propio Windows en ejecución usando el modificador /allowFullOS, o incluso usar Linux en modo live como herramienta alternativa en algunos escenarios. La sintaxis general es:

MBR2GPT /validate | /convert

Un uso típico para validar primero el disco 0 desde el sistema operativo sería:

  • mbr2gpt /validate /disk:0 /allowFullOS

Si la validación es correcta y la herramienta informa de que el disco es apto, se puede lanzar la conversión definitiva con:

  • mbr2gpt /convert /disk:0 /allowFullOS

Durante la ejecución verás mensajes informando de cada fase: obtención del layout del disco, creación de la partición EFI, instalación de nuevos archivos de arranque, migración de entradas de arranque y corrección de letras de unidad. Si todo va bien, al final aparecerá un mensaje indicando que la conversión se ha completado con éxito.

Muy importante: tras la conversión tendrás que entrar en la configuración de firmware del equipo y cambiar el modo de arranque a UEFI (desactivando Legacy BIOS o CSM). Si no lo haces, el sistema no arrancará aunque el disco ya esté en GPT.

Limitaciones y advertencias de MBR2GPT

Aunque MBR2GPT es extremadamente útil, tiene varias consideraciones a tener en cuenta antes de lanzarse:

  • El cambio es irreversible: la herramienta no ofrece una opción para volver automáticamente de GPT a MBR. Para hacerlo tendrías que borrar el disco y empezar de cero.
  • Funciona sólo con discos de sistema con estilo MBR. No está pensada para discos de datos sin sistema operativo.
  • Si el disco no cumple los requisitos (por ejemplo, tiene particiones extendidas, demasiadas particiones primarias o no hay espacio suficiente al inicio/final), la conversión fallará.
  • Si tienes BitLocker, debes suspender la protección antes de convertir, y luego volver a configurarla y regenerar los protectores de clave.

En caso de errores relacionados con la estructura de particiones o el BCD, toca revisar la configuración, reducir el número de particiones, liberar algo de espacio o, si la cosa está muy enmarañada, plantearte un enfoque de copia de seguridad y reinstalación limpia.

Convertir MBR a GPT con software de terceros

Si la herramienta de Microsoft no se adapta a tu escenario, o simplemente prefieres una interfaz gráfica sencilla que permita convertir discos MBR a GPT sin borrar particiones, hay varios gestores de particiones de terceros que se han especializado en esta tarea. Muchos ofrecen la conversión tanto para discos de datos como para discos de arranque.

EaseUS Partition Master

EaseUS Partition Master es uno de los gestores de particiones más populares. Destaca por una interfaz muy limpia e intuitiva desde la que puedes redimensionar, mover, fusionar particiones, clonar discos y, por supuesto, cambiar entre MBR y GPT.

En este caso, la conversión de MBR a GPT se hace de forma directa: seleccionas el disco en el panel principal, haces clic derecho y eliges Convertir a GPT (o a MBR si vas en el sentido contrario). Después confirmas la operación y pulsas en Ejecutar operación / Aplicar para que el programa lleve a cabo los cambios.

La gran ventaja es que esta conversión se realiza sin necesidad de eliminar las particiones existentes y, en condiciones normales, sin pérdida de datos. Aun así, es altamente recomendable hacer una copia de seguridad previa, porque sigue siendo un cambio profundo en la estructura del disco.

La versión gratuita del programa tiene algunas limitaciones: por ejemplo, está pensada para discos de hasta 8 TB y carece de funciones avanzadas como la migración de sistema operativo o ciertas herramientas de recuperación. Para un uso intensivo o profesional, la edición Pro de pago ofrece más margen de maniobra.

MiniTool Partition Wizard

Otro clásico dentro de los gestores de particiones es MiniTool Partition Wizard, que también permite cambiar el estilo de partición y hacer muchas otras operaciones (clonar, recuperar particiones, medir rendimiento, analizar uso de espacio, etc.).

Este software puede convertir discos MBR a GPT sin necesidad de formatear y sin pérdida de datos en la mayoría de escenarios habituales. El proceso es similar al de otras herramientas: seleccionas el disco, eliges la opción de conversión y confirmas la operación.

Eso sí, algunas funciones avanzadas, incluida la conversión en determinados contextos, pueden estar restringidas a la versión Pro de pago. La edición gratuita es útil para tareas básicas de gestión de particiones, pero puede quedarse corta si buscas automatizar conversiones de discos de arranque o entornos más complejos.

AOMEI Partition Assistant

AOMEI Partition Assistant es otra alternativa muy completa para gestionar particiones en Windows. Su edición Professional permite convertir tanto discos de datos como discos de arranque de MBR a GPT sin borrar las particiones existentes.

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El procedimiento típico sería:

  1. Instalar y abrir AOMEI Partition Assistant.
  2. Seleccionar el disco que quieras convertir.
  3. Elegir la opción Convertir a GPT en el menú de la izquierda o en el menú contextual.
  4. Aceptar el aviso y pulsar Aplicar para que se ejecuten los cambios.

La herramienta realiza la operación tratando de mantener todos los datos y la estructura de particiones. Incluso dispone de la posibilidad de crear un USB de arranque para convertir discos de sistema en equipos que no pueden iniciar Windows, lo que resulta muy útil si te enfrentas a errores de instalación del tipo “Windows sólo puede instalarse en discos GPT”.

La conversión de MBR a GPT con conservación de datos forma parte de las funciones de la edición de pago, así que si la necesitas deberás valorar el coste de la licencia frente al tiempo y riesgos de hacerlo manualmente con copia de seguridad, formateo y restauración.

Otras herramientas y posibles conflictos

En el mercado existen otros programas centrados en la gestión de particiones, como IM-Magic Partition Resizer y soluciones similares. Muchos de ellos permiten redimensionar, mover y convertir particiones con la promesa de no perder datos, pero siempre conviene revisar bien la documentación y asegurarse de que son compatibles con tu versión de Windows.

Tras usar este tipo de herramientas, puede ocurrir que el Administrador de discos de Windows deje de funcionar correctamente porque se haya deshabilitado el servicio Logical Disk Manager (LDM) o algún componente relacionado. En esos casos, la recomendación es contactar con el soporte del proveedor de software para revisar la configuración o reparar los servicios de Windows necesarios.

Conversión durante la instalación de Windows con CMD

En algunos casos el problema te lo encuentras en plena instalación. Por ejemplo, al intentar instalar Windows 10 o 11 puedes ver el mensaje: “Windows no puede instalarse en este disco. El disco seleccionado tiene una tabla de particiones MBR. En sistemas EFI, Windows sólo puede instalarse en discos GPT”.

Si tu placa base soporta UEFI y quieres seguir las recomendaciones del sistema, tienes dos opciones: o bien sales de la instalación, respaldas datos y conviertes con calma, o bien aprovechas la propia instalación para convertir el disco mediante CMD sabiendo que se borrará todo su contenido.

En este escenario, lo que se suele hacer es:

  • Arrancar desde el medio de instalación de Windows.
  • Cuando aparece la primera pantalla del asistente, pulsar Shift + F10 para abrir una ventana de símbolo del sistema.
  • Lanzar diskpart y usar la combinación de comandos list disk > select disk X > clean > convert gpt.

Con esto dejas el disco completamente limpio, recién convertido a GPT y listo para crear las particiones que el instalador de Windows necesite. Eso sí, debes asumir que este método borra absolutamente todo lo que hubiera en el disco, de modo que no es una opción válida si quieres conservar datos.

Recomendaciones clave antes y después de convertir

Sea cual sea el método que elijas para pasar de MBR a GPT, hay una serie de buenas prácticas que te pueden ahorrar disgustos y horas de trabajo posterior:

  • Realiza siempre una copia de seguridad de los archivos importantes en otro disco o en la nube, incluso si la herramienta promete no borrar datos.
  • Cierra las aplicaciones que puedan estar accediendo al disco que vas a tocar para evitar bloqueos o archivos en uso.
  • Comprueba que tu placa base soporta UEFI y que puedes habilitarlo en la configuración de firmware antes de convertir el disco de sistema.
  • Si tienes activado BitLocker u otra solución de cifrado, suspende temporalmente la protección durante la conversión y vuelve a activarla después.
  • Tras convertir y ajustar el modo de arranque en la BIOS/UEFI, verifica en Windows con Get-Disk o diskpart que el estilo de partición aparece como GPT y que el sistema arranca sin errores.

Además, conviene tener claro que si en algún momento decides volver de GPT a MBR (por compatibilidad con un sistema antiguo, por ejemplo), en la práctica tendrás que borrar el disco completamente y recrear la tabla de particiones, ya que las conversiones “inversas” sin pérdida de datos no están soportadas por las herramientas nativas de Microsoft.

Con todo lo visto, la idea general es que hoy ya no estás atado a MBR: dispones de herramientas nativas como MBR2GPT para migrar tu disco de sistema sin formatear y de gestores de particiones que facilitan muchísimo el proceso en discos de datos o configuraciones más complejas, siempre que tomes precauciones, hagas copia de seguridad y verifiques que tu hardware está preparado para arrancar en modo UEFI sobre GPT.

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