Cómo gestionar notificaciones en Windows como un profesional

Última actualización: 12 de marzo de 2026
  • Windows permite controlar de forma granular qué notificaciones se muestran, cómo aparecen y de qué aplicaciones proceden, tanto en Windows 10 como en Windows 11.
  • Es posible silenciar o desactivar por completo los avisos, usar modos como Asistente de concentración o No molestar y establecer notificaciones de prioridad.
  • Las notificaciones del móvil Android pueden integrarse en Windows mediante la app Tu Teléfono, centralizando avisos sin depender siempre del teléfono.
  • Conviene mantener activos los avisos de seguridad y actualizaciones del sistema, reduciendo al máximo notificaciones promocionales o poco relevantes.

gestionar notificaciones en Windows

Si usas Windows a diario, seguro que más de una vez has sentido que la esquina inferior derecha de la pantalla no para de “hablarte”. Entre avisos del sistema, mensajes de apps, recordatorios y notificaciones del navegador, es fácil que todo se convierta en un ruido constante. Aprender a gestionar bien las notificaciones de Windows marca la diferencia entre un escritorio tranquilo y un caos de ventanas emergentes.

La buena noticia es que Windows 10 y Windows 11 ofrecen un montón de opciones para personalizar, limitar, silenciar o priorizar las notificaciones, tanto a nivel general como por aplicación. Además, puedes integrar avisos del móvil (en Android), controlar qué se muestra en la pantalla de bloqueo, usar el modo “No molestar” o “Asistente de concentración” y hasta desactivar por completo el Centro de notificaciones si no lo quieres ver ni en pintura.

Qué tipos de notificaciones muestra Windows y cómo funciona el Centro de actividades

En Windows 10 y Windows 11, el corazón de todo este sistema es el Centro de actividades o Centro de notificaciones, un panel que aparece en el lateral derecho de la pantalla y que concentra los avisos de sistema y de tus aplicaciones.

En Windows 10, el Centro de actividades se abre haciendo clic en el icono de bocadillo situado a la derecha del reloj en la barra de tareas. Verás una columna donde se agrupan las notificaciones que se han ido generando: correos, mensajes, avisos de seguridad, recordatorios, mensajes de apps, etc.

Windows es capaz de mostrar notificaciones de todas las apps descargadas desde la Microsoft Store y de muchos programas de escritorio clásicos que sean compatibles con el sistema de avisos. Además, los navegadores (Edge, Chrome, Firefox…) pueden enviar sus propias notificaciones web, que también aparecen en este panel si el navegador y la web tienen permiso.

El sistema diferencia entre dos modos de aviso: notificaciones flotantes en la esquina inferior derecha, que aparecen durante unos segundos, y notificaciones que quedan guardadas de forma más permanente en el Centro de actividades. Lo habitual es que ambas estén activadas, pero más adelante verás cómo personalizar cada app para que solo use el tipo de aviso que tú quieras.

Windows también admite notificaciones interactivas. No todas son simples mensajes de texto: muchas permiten responder directamente (por ejemplo, a un mensaje de chat), marcar un correo como leído, archivar un email o ejecutar una acción concreta sin tener que abrir el programa completo.

Configurar y personalizar el Centro de notificaciones en Windows 10 y Windows 11

El Centro de notificaciones ha ido evolucionando con las versiones de Windows. En Windows 10 conviven las notificaciones con una serie de botones rápidos (WiFi, Bluetooth, modo avión, etc.), mientras que en Windows 11 Microsoft ha separado mejor la zona de accesos rápidos y la zona de avisos.

En Windows 10 puedes personalizar estos elementos desde Configuración > Sistema > Notificaciones y acciones. Aquí es donde eliges qué avisos quieres ver, si se muestran en la pantalla de bloqueo, si tienen sonido, y también cómo se ordenan y qué accesos rápidos aparecen en la parte inferior del Centro de actividades.

En Windows 11, el diseño cambia un poco: al hacer clic sobre el icono de volumen o batería se abre el panel de “Configuración rápida”, con botones para WiFi, Bluetooth, modo avión, brillo, etc. El área de notificaciones queda asociada al área donde se muestra la fecha y la hora. Desde ahí puedes abrir el panel de avisos y personalizar qué se muestra.

Ambas versiones permiten reorganizar accesos rápidos, quitar los que no uses y añadir otros nuevos. En Windows 11, por ejemplo, al abrir Configuración rápida puedes pulsar en “Editar configuración rápida” para quitar iconos (pincho/alfiler), arrastrar para cambiar su posición o añadir nuevos botones como Luz nocturna, Proyectar, Compartir en proximidad o Zona con cobertura inalámbrica móvil.

Además del diseño, lo importante es que tanto en Windows 10 como en Windows 11 puedes controlar de forma muy granular qué notificaciones quieres recibir, cómo se muestran y de qué aplicaciones vienen, algo que veremos con detalle en los siguientes apartados.

Opciones generales de notificaciones en Windows: activar, desactivar y silenciar

Si quieres ir “al grano” y cortar el ruido, Windows incluye ajustes generales para apagar todas las notificaciones de golpe o dejarlas sin sonido. Estos ajustes están en el mismo sitio en Windows 10 y 11, aunque el aspecto de la ventana cambie ligeramente.

En Windows 10, abre el menú Inicio, entra en Configuración > Sistema > Notificaciones y acciones. En Windows 11, el camino es parecido: Configuración > Sistema > Notificaciones. En la parte superior verás un interruptor maestro para activar o desactivar las notificaciones del sistema.

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Entre las opciones generales verás ajustes como “Obtener notificaciones de aplicaciones y otros remitentes”. Si desactivas este control, básicamente apagas el sistema de notificaciones de Windows para la mayoría de apps y programas, dejando de ver banners y avisos en el Centro de actividades.

También puedes decidir si quieres mostrar notificaciones en la pantalla de bloqueo. Esto es útil si quieres ver mensajes rápidamente sin iniciar sesión, pero tiene su lado delicado: cualquier persona que tenga acceso físico a tu PC podrá leer parte de esos mensajes, así que conviene valorar bien la privacidad.

Otro ajuste importante es el de “Permitir que las notificaciones reproduzcan sonidos”. Si lo desactivas, seguirás viendo los avisos en pantalla, pero sin ningún sonido asociado. Es una forma muy práctica de reducir distracciones cuando estás trabajando, viendo una película o jugando, sin renunciar completamente a la información que te envían las apps.

Además, en esta misma sección encontrarás opciones para desactivar consejos, trucos y sugerencias de Windows, así como mensajes que te proponen completar la configuración del dispositivo o te muestran la experiencia de bienvenida tras una actualización. Si ya controlas el sistema, suelen ser notificaciones prescindibles.

Elegir qué aplicaciones pueden mostrar notificaciones

Más allá del interruptor general, Windows permite que gestiones las notificaciones app por app. Esto es ideal si solo quieres silenciar las más pesadas (por ejemplo, un juego o una app de promociones) y mantener activos los avisos realmente importantes.

En Windows 10, desde Configuración > Sistema > Notificaciones y acciones, si bajas un poco encontrarás la lista “Obtener notificaciones de estos remitentes”. En Windows 11 verás un listado similar al activar el desplegable de notificaciones. Cada fila corresponde a una aplicación o componente del sistema que puede mostrar avisos.

En esa lista puedes desactivar la palanca de cada app para que deje de enviarte notificaciones por completo. Es un control muy sencillo: activado, la app puede mostrar avisos; desactivado, silencio absoluto por su parte.

Si en lugar de desactivarla del todo haces clic sobre el nombre de la aplicación, entrarás a una pantalla más detallada desde la que ajustar con mucha precisión qué tipo de notificaciones quieres para ese programa en concreto.

Configurar el tipo de notificación y la prioridad de cada aplicación

Al abrir la configuración individual de una app, verás un interruptor principal para que esa aplicación pueda enviar avisos o no. Debajo suelen aparecer varias casillas y palancas que te permiten decidir cómo se muestran esas notificaciones.

Lo más habitual es poder desactivar por separado las ventanas flotantes (banners) de la esquina inferior derecha y las notificaciones que se guardan en el Centro de actividades. Por ejemplo, puedes mantener solo las que se guardan en el panel, sin que salte el banner; o justo al revés, ver solo el aviso emergente y que no queden acumuladas.

También hay opciones para ocultar el contenido en la pantalla de bloqueo. Si tienes activa la función de mostrar notificaciones allí, este ajuste permite que aparezcan como “nuevo mensaje” o “nueva notificación”, pero sin mostrar el texto ni el detalle, algo útil cuando compartes ordenador o trabajas en entornos donde otras personas pueden ver la pantalla.

Cada aplicación tiene, además, un control para que sus notificaciones hagan ruido o sean silenciosas. Perfecto para apps de mensajería o correo que quieres ver, pero sin el típico “ding” cada dos minutos.

En la parte inferior de esta pantalla encontrarás el ajuste para el número de notificaciones de una misma app que se muestran a la vez en el Centro de actividades. Por defecto suele ser 3, pero puedes aumentar la cifra si necesitas tener más historial visible antes de que Windows empiece a agruparlas.

Por último, puedes cambiar la prioridad de las notificaciones de esa aplicación dentro del Centro de actividades. Normalmente todas están en prioridad “Normal”, ordenadas por fecha y hora. Pero puedes marcar algunas apps como “Alta” o “En la parte superior” para que

siempre aparezcan primero en la lista de notificaciones, por encima del resto. Es muy útil para aplicaciones críticas (correo corporativo, herramientas de trabajo remoto, seguridad…) que no quieres perder de vista.

Controlar distintivos y globos en la barra de tareas

Además de los banners y el panel lateral, Windows muestra distintivos numéricos en los iconos de la barra de tareas para señalar cuántas notificaciones tienes pendientes en cada app (por ejemplo, número de correos sin leer o mensajes nuevos).

Si estos numeritos te resultan agobiantes, puedes desactivarlos. En Windows 10, abre Configuración > Personalización > Barra de tareas. Dentro de esta sección encontrarás la opción “Mostrar distintivos en los botones de la barra de tareas”. Si la desactivas, seguirás teniendo las apps en la barra, pero sin el contador de avisos.

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Ten en cuenta que al hacerlo también perderás otros pequeños iconos informativos, como la campana de la app de Alarmas o el indicador de recordatorios activos, así que conviene valorar si te compensa o no quitar estos distintivos.

Asistente de concentración y modo No molestar: pausa inteligente de notificaciones

Cuando no quieres tocar la configuración de cada app pero sí necesitas tranquilidad en momentos concretos, Windows ofrece un sistema para pausar temporalmente las notificaciones sin desactivarlas del todo.

En Windows 10 esto se llama “Asistente de concentración”, y lo encontrarás en Configuración > Sistema > Asistente de concentración (o desde el propio Centro de actividades con su icono correspondiente). En Windows 11, se ha integrado con el concepto de “No molestar” y las reglas de concentración, pero la idea es la misma.

El Asistente de concentración te permite elegir entre distintos modos. Con “Solo alarmas”, el sistema oculta todas las notificaciones excepto las alarmas o temporizadores que tengas configurados. Con “Solo prioridad”, decides qué contactos y aplicaciones entran en esa “lista blanca” y pueden seguir enviando avisos mientras el resto se queda en silencio.

Para configurar esta lista, entra en la sección de prioridad y elige qué tipo de avisos quieres permitir (llamadas, mensajes, recordatorios…) y de qué aplicaciones concretas pueden llegar notificaciones mientras el modo esté activo. El resto de apps se callarán, y sus avisos aparecerán más tarde en el Centro de actividades.

Además, puedes crear reglas automáticas para que el Asistente de concentración o el modo No molestar se activen cuando cumples ciertas condiciones: en una franja horaria concreta (por ejemplo, horario laboral o nocturno), cuando duplicas la pantalla (reuniones o presentaciones), cuando juegas a pantalla completa o cuando utilizas ciertas aplicaciones.

El hecho de activar estos modos no significa que las notificaciones desaparezcan para siempre: simplemente quedan ocultas mientras dura el periodo de concentración. Después puedes ver lo que te has perdido en el Centro de actividades, e incluso pedirle al sistema que te muestre un pequeño resumen de lo ocurrido durante el tiempo en que el asistente estuvo activo.

Notificaciones de prioridad cuando está activado No molestar en Windows

Además del Asistente de concentración, las versiones recientes de Windows incluyen ajustes específicos para que, cuando activas “No molestar” o modos similares, sigas recibiendo únicamente los avisos realmente importantes.

Desde la app Configuración, en Sistema > Notificaciones, encontrarás el apartado para establecer las “notificaciones de prioridad”. Aquí decides qué tipos de avisos pueden saltarse el modo No molestar.

En la sección de “Llamadas y avisos” puedes marcar casillas para permitir llamadas entrantes o avisos críticos incluso cuando tengas el resto de notificaciones bloqueadas. Esto resulta muy útil si quieres estar concentrado pero no perderte, por ejemplo, una llamada importante.

En el apartado de “Aplicaciones”, puedes añadir programas concretos a la lista de prioridad mediante el botón “Agregar aplicaciones”. De esta forma, aunque tengas No molestar activo, dichas apps podrán seguir mostrando sus mensajes, mientras que el resto quedarán silenciados hasta que desactives el modo.

Integrar las notificaciones de tu móvil Android en Windows

Si tienes un móvil Android puedes ir un paso más allá y hacer que todas las notificaciones del teléfono aparezcan también en tu PC, integradas en el Centro de actividades como si fueran nativas de Windows.

Para ello necesitas la aplicación de Windows “Tu Teléfono” (o “Phone Link” en versiones más recientes), que puedes descargar desde la Microsoft Store, y la app compañera en Android, “Compañero de Tu Teléfono”. Una vez instaladas, sigue el asistente de vinculación para emparejar el móvil y el ordenador.

Cuando hayas terminado el proceso, verás que los avisos de tus apps de Android aparecerán en Windows. Técnicamente son notificaciones de la app Tu Teléfono, pero verás el icono de la app de origen y podrás interactuar con ellas prácticamente igual que en el móvil.

Desde la sección de Notificaciones dentro de Tu Teléfono puedes personalizar qué tipo de avisos se muestran, silenciar determinadas aplicaciones del móvil para que no se reflejen en el PC, o ajustar la forma en la que se muestran estos mensajes en el escritorio.

Esta integración permite cosas muy prácticas, como responder a mensajes de mensajería o SMS desde el ordenador, reaccionar a notificaciones de redes sociales o tener controlado lo que pasa en el móvil sin tenerlo constantemente en la mano. Eso sí, conviene revisar bien qué apps del teléfono se sincronizan para evitar duplicidades o notificaciones redundantes.

Con iPhone e iPad la cosa es diferente: no existe una integración tan profunda de las notificaciones en Windows como la que ofrece Android. Puedes usar algunas apps puente, pero no tendrás el mismo nivel de sincronización automática que con Tu Teléfono y un móvil Android.

Cuáles son las notificaciones que conviene mantener activas

Aunque puedas apagar prácticamente todo, hay ciertas notificaciones que, por pura seguridad, no es buena idea desactivar. Especialmente si usas el ordenador para trabajar, estudiar o hacer gestiones sensibles.

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Por un lado están las notificaciones del antivirus o de la protección de seguridad (por ejemplo, Windows Defender o la solución de seguridad que utilices). Estos avisos suelen indicar actividad sospechosa, detecciones de malware, archivos bloqueados o riesgos en tiempo real, y conviene que te enteres aunque estés viendo una serie.

Por otro lado, son importantes los avisos de actualización del sistema operativo. Muchas actualizaciones corrigen agujeros de seguridad que los atacantes pueden aprovechar para colar malware, ransomware u otras amenazas. Desactivar completamente estos avisos puede hacer que pases demasiado tiempo sin instalar parches críticos.

El resto de notificaciones (promociones de tiendas, sugerencias de apps, publicidad, ofertas, recomendaciones de uso del sistema, etc.) suelen ser mucho más prescindibles y, de hecho, es recomendable recortarlas al máximo para que los avisos importantes no se pierdan entre ruido.

Gestionar las notificaciones del navegador en Windows

Muchas de las ventanas emergentes que aparecen en Windows no vienen directamente del sistema, sino del navegador web y de las páginas que visitas. Medios de comunicación, redes sociales, tiendas online o servicios de mensajería suelen pedir permiso para enviar notificaciones y, si lo aceptas sin pensarlo, pueden bombardearte con avisos constantes.

Estos avisos se gestionan a nivel del navegador, no desde el panel típico de notificaciones de Windows. En Chrome, Edge, Firefox, Safari u Opera encontrarás un apartado específico en la configuración de privacidad o permisos del sitio donde puedes revocar el acceso a las notificaciones de webs concretas o bloquearlas por completo.

Como norma general es buena idea limitar los permisos de notificaciones a muy pocas webs, aquellas en las que realmente te aporta valor recibir un aviso inmediato (por ejemplo, un cliente web de correo o una herramienta de trabajo colaborativo). El resto, mejor silenciarlas para que no conviertan el Centro de actividades en un escaparate de anuncios.

Desactivar por completo el Centro de actividades en Windows

Si de verdad no quieres ver más notificaciones ni el icono del bocadillo en la barra de tareas, Windows ofrece varias formas de desactivar el Centro de actividades o al menos esconderlo.

La vía sencilla, desde la interfaz gráfica, está en la configuración de la barra de tareas. En Windows 10, ve a Configuración > Personalización > Barra de tareas y entra en “Activar o desactivar los iconos del sistema”. Ahí verás una entrada llamada “Centro de actividades” que puedes deshabilitar para que el icono desaparezca de la barra.

En Windows 11, si lo que quieres es cortar todas las notificaciones, puedes usar el interruptor general de Configuración > Sistema > Notificaciones. Para quitar elementos de la Configuración rápida, abre el panel (icono de batería/volumen), haz clic derecho y usa “Editar configuración rápida” para ir desanclando aquello que no necesites.

Si usas una edición Pro o Enterprise, también puedes recurrir al Editor de directivas de grupo (gpedit.msc). En Configuración de usuario > Plantillas administrativas > Menú de inicio y barra de tareas encontrarás la política “Quitar las notificaciones y Centro de actividades”. Al habilitarla y reiniciar, el sistema dejará de mostrar este componente.

Para usuarios avanzados, existe incluso la posibilidad de modificar el Registro de Windows. Navegando hasta HKEY_CURRENT_USER / SOFTWARE / Policies / Microsoft / Windows / Explorer puedes crear un valor DWORD (32 bits) llamado “DisableNotificationCenter” y ponerlo a 1 para desactivarlo. Eso sí, tocar el Registro sin saber muy bien lo que se hace puede generar problemas, así que conviene ir con mucho cuidado y, si no lo tienes claro, usar mejor los métodos anteriores.

Con todas estas herramientas puedes adaptar el sistema de avisos a tu manera de trabajar: desde quien quiere un escritorio minimalista y casi mudo hasta quien necesita tener control absoluto de lo que pasa en el PC y en el móvil sin perderse nada importante.

Tras ajustar prioridades, silenciar lo irrelevante, configurar el modo No molestar y decidir qué aplicaciones realmente merecen tu atención, lo normal es que el ordenador deje de interrumpirte a cada rato y pase a avisarte solo cuando de verdad hace falta, manteniendo la seguridad al día y evitando que las notificaciones se conviertan en un ruido de fondo constante.

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