- Microsoft PowerToys ofrece la función Always on Top para anclar ventanas mediante el atajo Win+Ctrl+T.
- El software permite personalizar el borde visual, los sonidos de activación y excluir aplicaciones específicas.
- Existen alternativas como DeskPins, AutoHotkey y funciones nativas de PiP en navegadores o el Administrador de Tareas.
¿Te ha pasado alguna vez que estás trabajando a tope con varias aplicaciones abiertas y, justo cuando necesitas consultar un dato de una ventana, esta se esconde detrás de todo el montón? Es un engorro total, sobre todo si solo tienes un monitor y te toca estar alternando ventanas cada dos segundos. Aunque parezca mentira, Windows no trae una opción nativa para «clavar» una aplicación al frente, lo que puede llegar a ser un lastre para nuestra productividad diaria.
Por suerte, existen soluciones muy fiables para solucionar este problema. La opción más recomendada es sin duda Microsoft PowerToys, un paquete de herramientas gratuitas y de código abierto que transforma la experiencia de usuario en Windows 10 y 11. En este artículo te contamos al detalle cómo usar su función Always on Top y qué otras alternativas tienes si buscas algo distinto o más ligero.
Todo sobre Always on Top de PowerToys

Esta herramienta es básicamente una utilidad de sistema que permite anclar cualquier ventana por encima de todas las demás. Es ideal para quienes necesitan monitorizar recursos del equipo en tiempo real o tener una guía abierta mientras escriben en otro documento. Al activar la función, la ventana seleccionada se queda fija en primer plano, aunque hagas clic en otras aplicaciones.
Cómo ponerlo en marcha paso a paso
Para empezar a usarlo, lo primero es conseguir el software. Puedes bajar PowerToys desde su repositorio oficial en GitHub o instalarlo directamente desde la Microsoft Store. Una vez instalado, abre el panel de configuración y busca el apartado llamado «Siempre en primer plano» (así aparece si tienes el sistema en castellano) y asegúrate de que el interruptor esté encendido.
Para fijar una ventana, el proceso es sencillísimo: abre la aplicación que quieras, haz que sea la ventana activa y presiona la combinación de teclas Windows + Ctrl + T. Sabrás que ha funcionado porque aparecerá un borde de color rodeando la ventana. Si quieres que vuelva a comportarse como una ventana normal, solo tienes que pulsar el mismo atajo de nuevo o cerrar la aplicación.
Ajustes personalizados para tu gusto
PowerToys no se queda en lo básico y te permite tunear la experiencia a tu antojo. En el menú de configuración puedes cambiar el comando de teclado si el predeterminado te resulta incómodo. También puedes jugar con la estética del borde: elegir entre el color predeterminado de Windows o uno personalizado, ajustar el grosor en píxeles, la opacidad y decidir si quieres que las esquinas sean redondeadas.
Otras opciones interesantes incluyen la posibilidad de reproducir un sonido al anclar o desanclar la ventana, y la opción de añadir la función directamente al menú contextual de la barra de título. Además, existe una lista de aplicaciones excluidas; si añades el nombre de un programa (por ejemplo, «Notepad»), la utilidad impedirá que se ancle, evitando así errores en aplicaciones específicas.
Consideraciones de compatibilidad
Es importante saber que Always on Top no es infalible. Existen algunos programas que tienen una prioridad de ventana muy alta y que podrían quedar por delante de tu ventana anclada. Algunos casos conocidos son las ventanas de Citrix, VMware o el Escritorio Remoto (RDP), que pueden ignorar la instrucción de PowerToys y quedar en primer plano.
¿Qué más ofrece la suite de PowerToys?
Instalar este paquete no sirve solo para fijar ventanas; es como tener una navaja suiza para Windows. Entre sus joyas encontramos FancyZones para organizar ventanas de forma avanzada (ideal para monitores ultrawide), el Selector de colores para diseñadores, y PowerRename para renombrar archivos en masa. También incluye herramientas como PowerToys Run, que es un lanzador rápido muy similar al Spotlight de macOS, o el Extractor de texto, que permite sacar texto de cualquier imagen en pantalla.
Alternativas para fijar ventanas

Si por alguna razón no puedes o no quieres instalar PowerToys, existen otras vías. Para los más técnicos, AutoHotkey es una opción potente. Permite crear un script personalizado (usando el código ^space::{WinSetAlwaysOnTop -1, "A"}) para que, al pulsar Ctrl + Espacio, la ventana se quede fija.
Otra alternativa muy ligera es DeskPins. Es un software antiguo pero efectivo y de código abierto que ocupa poquísimo espacio. Funciona mediante un sistema de «pines» visuales: haces clic en el icono de la barra de tareas y luego «pinchas» la ventana que deseas mantener visible.
Funciones nativas en apps específicas
Aunque Windows no lo haga de forma general, algunas aplicaciones sí traen esta opción de serie. El Administrador de tareas, por ejemplo, permite activar «Siempre en primer plano» desde su menú de configuración. De igual forma, el reproductor VLC permite fijar el vídeo desde la pestaña de Video. Incluso los navegadores como Firefox y Edge ofrecen el modo Imagen en imagen (PiP), que crea una ventanita flotante con el vídeo que puedes mover y redimensionar mientras navegas por otras pestañas.
Contamos con diversas maneras de evitar que nuestras aplicaciones desaparezcan, desde la robusta solución de Microsoft PowerToys con su atajo Win+Ctrl+T, pasando por scripts de AutoHotkey o herramientas minimalistas como DeskPins, hasta aprovechar las opciones propias de programas como VLC o el modo PiP de los navegadores modernos.