- La nueva función de Google permite cambiar la dirección @gmail.com manteniendo correos y acceso a todos los servicios.
- El cambio tiene límites: solo una vez cada 12 meses y hasta cuatro direcciones Gmail por cuenta en total.
- Si tu cuenta aún no tiene la opción, puedes recurrir a nuevas cuentas con reenvío, alias y cambios de nombre.
Si llevas años usando la misma cuenta de Gmail y sientes que ya no te representa, es normal que te plantees modificar tu dirección de correo sin perder nada de lo que tienes asociado. Hasta hace poco, esto era prácticamente misión imposible, pero Google ha empezado a cambiar las reglas del juego.
En los últimos meses han aparecido documentos oficiales de soporte y noticias especializadas que explican una nueva función para cambiar la dirección @gmail.com manteniendo correos, archivos y acceso a todos los servicios de Google. Aun así, la cosa tiene matices, limitaciones y alternativas que conviene conocer bien antes de tocar nada.
Qué es exactamente el correo de tu Cuenta de Google
Tu dirección de Gmail no es solo «el correo» que usas para enviar y recibir mensajes: es la identificación principal de tu Cuenta de Google. Con ese email inicias sesión en Gmail, YouTube, Google Drive, Google Fotos, Maps, Play Store, y en miles de servicios de terceros donde te registraste usando «Acceder con Google».
Este correo principal es el que Google utiliza para reconocerte a ti y a tu cuenta ante otros usuarios, para enviarte avisos importantes de seguridad, notificaciones críticas y recuperaciones de acceso. Por eso, hasta ahora, la política era muy estricta: una vez creado, ese correo no se podía cambiar si terminaba en @gmail.com.
Aun así, siempre ha existido la posibilidad de añadir direcciones de correo adicionales a tu cuenta: correos de recuperación, emails alternativos o cuentas secundarias. Estas direcciones se usan para verificar tu identidad, recuperar el acceso si olvidas la contraseña o reforzar la seguridad, pero no sustituyen al correo principal de la cuenta.
Google también permite usar distintas direcciones de correo dentro de la misma cuenta, ya sea como alias o cuentas adicionales para enviar mensajes. La novedad es que ahora comienza a abrir la puerta a cambiar, en ciertos casos, la propia dirección principal @gmail.com.
La nueva función de Google para modificar tu dirección @gmail.com

Google ha empezado a probar una función largamente esperada: poder cambiar el correo de tu Cuenta de Google que termina en gmail.com por otra dirección nueva que también termine en gmail.com, sin perder ni correos ni servicios asociados.
La información salió a la luz a partir de páginas de ayuda oficiales detectadas inicialmente en hindi y compartidas en comunidades como el grupo de Telegram «Google Pixel Hub». En esos documentos se describe cómo algunos usuarios ya pueden modificar su dirección principal de Gmail o añadir un nuevo alias que pasa a ser la dirección visible principal.
Hasta ahora, Gmail permitía crear alias y direcciones adicionales, pero no cambiar el nombre de usuario original. Si querías un correo más profesional o dejar atrás un nombre antiguo, la única solución viable era crear una cuenta nueva y hacer malabares para migrar todo. Con este cambio, la idea es que puedas editar tu @gmail.com manteniendo la dirección antigua activa, de manera que ambos correos sigan llegando a la misma bandeja.
Según la documentación filtrada y los portales tecnológicos que se han hecho eco, esta opción se está desplegando de manera gradual y limitada a ciertos países e idiomas, con India como uno de los primeros mercados de prueba. De momento, Google no ha hecho un anuncio global ni ha fijado una fecha oficial para todos los usuarios.
En paralelo, varios medios han confirmado que la dirección original no se elimina ni se recicla: se mantiene como alias protegido, de modo que nadie más puede registrar ese nombre mientras la cuenta exista. Esto es clave para evitar suplantaciones de identidad y problemas de seguridad.
Paso 1: Comprobar si tu cuenta permite cambiar la dirección
Antes de emocionarte pensando en tu nueva dirección perfecta, tienes que saber si en tu caso concreto Google ya ha activado la opción de cambio de correo. El proceso para revisarlo se hace desde la configuración de tu Cuenta de Google, no desde la bandeja de Gmail directamente.
Para comprobarlo, en un ordenador debes ir a la página de gestión de tu cuenta, normalmente en la URL myaccount.google.com (a veces enlazada como myaccount.google.com/google-account-email). Es probable que tengas que iniciar sesión si no lo habías hecho.
Dentro de tu cuenta, en el menú lateral izquierdo, debes entrar en el apartado de «Información personal». Es ahí donde se muestra tu nombre, fecha de nacimiento, foto de perfil y todos los datos principales asociados a tu identidad en Google.
Desplázate hasta la sección «Información de contacto» o «Correo electrónico». Verás tus direcciones vinculadas, y dentro de ese bloque debería aparecer un elemento llamado algo similar a «Correo electrónico de la cuenta de Google» o «Dirección de correo electrónico de la Cuenta de Google».
Si tu cuenta forma parte de esta nueva función, en ese punto te aparecerá la opción de «Cambiar el correo de la cuenta de Google» o equivalente. Si esa opción no aparece, Google indica que posiblemente no puedas cambiar el correo de tu cuenta de Google (al menos por ahora con esta función nativa).
Paso 2: Revisar posibles problemas y riesgos antes de cambiar Gmail
Si ves el botón de cambio, toca ir con cuidado. Google advierte de que pueden aparecer ciertos problemas con servicios y funciones y afectar a tu privacidad cuando modificas la dirección de correo principal que acaba en @gmail.com, incluso aunque el contenido se mantenga intacto.
Al cambiar la dirección principal, algunos ajustes de aplicaciones pueden reiniciarse, como si entraras en un dispositivo nuevo. Esto puede afectar a configuraciones personalizadas en Android, apps de terceros conectadas a tu cuenta o preferencias en servicios de Google que dependen de la identificación del correo.
Por eso, Google recomienda encarecidamente hacer una copia de seguridad de tus datos antes de ejecutar el cambio. Puedes usar Google Takeout para descargar correos, archivos, fotos, contactos y otros contenidos críticos por si algo no sale como esperabas o necesitas restaurar información más adelante.
También es importante revisar si tienes servicios externos muy sensibles atados a ese correo, como bancos, pasarelas de pago, suscripciones, cuentas de juegos, plataformas de streaming o servicios empresariales. Aunque la cuenta de Google siga siendo la misma, algunos sitios externos pueden gestionar el cambio de correo de forma más limitada.
Un detalle relevante es que, según la documentación y las noticias publicadas, podrás volver a tu antigua dirección de Gmail en cualquier momento y seguirás conservando asimismo la nueva, pero con matices: Google ha introducido una norma de seguridad por la que, una vez realizado el cambio, no podrás modificar la dirección de nuevo durante los siguientes 12 meses.
Paso 3: Cómo se cambia la dirección de Gmail paso a paso
Si has comprobado que la función está disponible y has valorado los riesgos, el procedimiento real para cambiar el correo de la Cuenta de Google es relativamente sencillo y se realiza en pocos pasos guiados.
Lo primero será introducir el nuevo nombre de usuario que quieres usar. Este será el identificador antes de @gmail.com. Tendrás que buscar uno que no esté siendo utilizado por otra cuenta de Google ni que haya sido usado antes y eliminado, porque esos nombres también quedan vetados.
Una vez elegido el nuevo nombre, en la página de configuración deberás pulsar en las opciones tipo «Cambiar correo» o «Cambiar correo electrónico» y después confirmar en el cuadro de diálogo que aparece con un botón del estilo «Sí, cambiar correo» o «Sí, cambiar el correo electrónico».
A continuación seguirás las instrucciones en pantalla para verificar el cambio, que pueden incluir confirmación mediante código, reinicio de sesión o verificación en dos pasos, dependiendo de tu configuración de seguridad.
Cuando el proceso termine, tu cuenta de Google tendrá una nueva dirección de correo principal. La dirección antigua pasará a mostrarse como correo alternativo o alias dentro de la propia cuenta, y los mensajes enviados a cualquiera de las dos llegarán al mismo buzón.
Qué ocurre después de modificar tu dirección de Gmail
La parte más potente de esta novedad es que no pierdes tus datos ni tu historial. Tu bandeja de Gmail sigue siendo la misma: todos tus correos, etiquetas, filtros, borradores, chats, contactos y archivos adjuntos permanecen tal cual, solo cambia la dirección con la que se identifica la cuenta.
Del mismo modo, sigues conservando el acceso a servicios clave como Google Drive, Google Fotos, tus compras en Google Play, tu cuenta de YouTube, Google Maps, el historial de ubicaciones, calendarios y resto de productos asociados. A nivel interno, la cuenta es la misma, únicamente cambia el identificador visible.
La antigua dirección se convierte en un alias protegido que nadie más puede reclamar. Es decir, no se borra, no desaparece y seguirá recibiendo correos. Si alguien te escribe al email antiguo, el mensaje aterrizará en la misma bandeja que la nueva dirección y podrás responder igual.
En muchos casos, también podrás iniciar sesión usando tanto la dirección nueva como la anterior, lo que te da margen para ir actualizando tus datos poco a poco en otros servicios sin quedarte tirado a mitad de camino.
Sí debes tener claro que no puedes estar cambiando de dirección cada dos por tres. Para evitar abusos y posibles usos fraudulentos (por ejemplo, gente que se apropie y libere correos estratégicos), Google limita la operación a una vez cada 12 meses y establece un máximo de cuatro direcciones de Gmail por cuenta a lo largo de su vida (la original más hasta tres adicionales).
Límites, restricciones y condiciones de la nueva función
Más allá de la comodidad, Google ha impuesto un conjunto de restricciones para mantener la seguridad y evitar comportamientos abusivos con los cambios de dirección en Gmail. Conviene conocerlas antes de decidir si te compensa o no usar esta opción.
En primer lugar, el cambio de correo solo puede realizarse una vez cada 12 meses. Es decir, si hoy cambias tu dirección, tendrás que esperar un año entero para volver a modificarla. Esto obliga a pensarlo bien y elegir un nombre estable que no vayas a querer retocar cada poco tiempo.
En segundo lugar, cada cuenta de Google tiene un máximo de cuatro direcciones de Gmail de por vida, contando la original. Eso significa que podrás añadir hasta tres direcciones nuevas, pero una vez agotado ese cupo, no podrás crear más direcciones @gmail.com vinculadas a esa misma cuenta.
Otro punto clave es que la nueva dirección no se puede eliminar una vez creada. Puedes cambiar cuál se considera principal o volver temporalmente a la antigua (según las condiciones del momento), pero esa dirección en sí no desaparece ni se libera para que otro la registre.
Por ahora, todo indica que esta función está limitada a cuentas personales con dominio @gmail.com y no se aplica a cuentas gestionadas por empresas, centros educativos u organizaciones a través de Google Workspace. En esas cuentas, el cambio de dirección suele depender del administrador del dominio.
Cómo afectará el cambio de Gmail a tus otros servicios y cuentas
Una de las grandes preocupaciones de los usuarios es qué pasará con las cuentas externas vinculadas a ese correo: plataformas de música, servicios de pago, redes sociales, bancos, videojuegos, suscripciones y demás.
En teoría, como la cuenta de Google sigue siendo la misma y la dirección antigua funciona como alias, todos los servicios que dependen de tu inicio de sesión con Google deberían seguir trabajando sin problemas. Podrás seguir entrando con tu cuenta de siempre, porque internamente el identificador es el mismo.
Donde sí puede haber complicaciones es en servicios externos que usaron tu correo solo como dato de contacto y no mediante «Acceder con Google». Algunos sistemas asumen tu email como identificador fijo y, si lo cambias, pueden forzar una actualización manual o incluso pedir verificaciones adicionales.
Si utilizas tu correo como usuario principal en plataformas de pago o de contenido delicado, es muy recomendable revisar, uno por uno, tus servicios más importantes tras el cambio y actualizar allí la dirección a la nueva. Así evitarás que determinadas notificaciones críticas sigan llegando solo al correo antiguo, aunque técnicamente sigas recibiéndolas por alias.
En lo que respecta a productos de Google, la compañía indica que el acceso a Drive, Fotos, YouTube, aplicaciones compradas y otros servicios críticos se mantiene intacto, precisamente para que cambiar la dirección no implique «empezar de cero» ni perder años de historial.
Otras formas de cambiar de Gmail sin perder tus datos
La realidad es que, a pesar de esta nueva posibilidad, no todas las cuentas tienen habilitada la función de cambiar el correo principal desde la configuración. Por eso siguen siendo útiles otras estrategias para «cambiar» de dirección sin dejar tirada tu vida digital.
La primera alternativa clásica consiste en crear una nueva cuenta de Gmail y configurar el reenvío de correos desde la antigua. De este modo, tu nueva dirección se convierte en la que das a la gente y la vieja redirige automáticamente todo lo que reciba.
Otra opción muy práctica es usar alias y direcciones adicionales dentro de tu cuenta, de forma que puedas enviar y recibir correo como si tuvieras varias identidades desde una misma bandeja de entrada. Para muchos casos, esto es suficiente para tener un correo más profesional sin cambiar realmente tu cuenta base.
Por último, si lo que te preocupa es que tu dirección parezca poco seria pero no quieres complicarte la vida, siempre puedes modificar solo el nombre que ven los destinatarios cuando les escribes (tu «nombre de remitente»), manteniendo intacta la dirección de Gmail por debajo.
En paralelo a todo esto, hay pequeños trucos como jugar con los puntos en la dirección (que para Gmail son irrelevantes) o gestionar varias cuentas desde una sola bandeja. Combinando estas técnicas, puedes mejorar bastante tu imagen digital aun sin tener acceso a la nueva función de cambio de correo principal.
Crear una nueva dirección de Gmail y redirigir tu correo
Si Google no te permite cambiar directamente tu dirección @gmail.com, la estrategia más sólida es registrar un nuevo correo y montar un sistema de reenvío para no perder mensajes. Es algo más laborioso, pero te da control total sobre la transición.
El proceso pasa por crear una nueva Cuenta de Google con el nombre de usuario que te interese, rellenar tus datos básicos (nombre, fecha de nacimiento, teléfono opcional, correo de recuperación) y aceptar las condiciones de uso y privacidad.
Una vez tengas la nueva cuenta lista, el siguiente paso es configurar el reenvío automático desde tu cuenta antigua. Para ello, entras a Gmail con tu correo anterior, vas al menú de configuración, pulsas en «Ver todos los ajustes» y abres la pestaña de «Reenvío y correo POP/IMAP».
Dentro de esa sección, puedes añadir una dirección de reenvío e introducir tu nuevo correo. Google te enviará un mensaje de verificación a la cuenta recién creada y, cuando lo aceptes, podrás activar la opción «Reenviar una copia del correo entrante a» esa dirección.
A partir de ahí, todo lo que llegue a tu correo viejo se reenviará automáticamente al nuevo. Tú podrás ir avisando a tus contactos, actualizando tus datos en servicios importantes y acostumbrándote a usar solo la nueva dirección, pero sin perder nada por el camino.
Usar alias en Gmail para gestionar varias direcciones a la vez
Otra alternativa muy útil, sobre todo si no quieres ir cambiando de sesión continuamente, es añadir alias a tu cuenta de Gmail. Un alias es una segunda dirección que puedes usar para enviar y recibir correos, pero que se gestiona desde la misma bandeja de entrada principal.
Para configurarlo, abres Gmail, entras en «Ver todos los ajustes» y vas a la pestaña «Cuentas e importación». Desde ahí, en la sección «Enviar correo como», puedes pulsar en «Añadir otra dirección de correo electrónico».
En el cuadro de diálogo introduces la dirección secundaria que quieras utilizar (puede ser un Gmail distinto o incluso otro proveedor) y eliges el nombre que verán los destinatarios. Asegúrate de mantener marcada la opción «Tratar como alias» y sigue los pasos de verificación.
Cuando termines, podrás redactar un correo y elegir desde qué dirección lo envías usando el campo «De» en la ventana de composición. Aunque la cuenta principal siga siendo la misma, hacia fuera parecerá que escribes desde diferentes correos.
Esta solución no cambia realmente tu dirección principal de Gmail, pero te permite dar una imagen más profesional o separar usos personales y laborales sin renunciar al histórico completo de tu cuenta original.
Cambiar solo el nombre que aparece en tus correos
Si tu mayor problema es que tu dirección es rara o poco seria, pero no quieres enredar con cuentas nuevas, quizás te baste con cambiar el nombre asociado a tu correo, es decir, el texto que aparece junto a tu email cuando alguien recibe un mensaje tuyo.
Este ajuste se hace también desde Gmail: accedes a «Ver todos los ajustes», entras en la pestaña «Cuentas e importación» y, en la sección «Enviar correo como», pulsas en «Editar información» o «Cambiar detalles» según la interfaz.
Allí puedes escribir un nuevo nombre más profesional (por ejemplo, añadir tus apellidos, tu nombre artístico o el de tu empresa) y guardar los cambios. A partir de entonces, tus destinatarios verán ese nuevo nombre aunque la dirección siga siendo la misma.
Esta solución no cambia la base de tu cuenta (seguirás siendo , por ejemplo), pero mejora bastante la percepción que tienen de ti quienes reciben tus mensajes, lo que para muchos usuarios puede ser más que suficiente.
El truco de los puntos en Gmail y otros detalles curiosos
Un detalle poco conocido es que Gmail ignora los puntos en las direcciones. Para el sistema, , nombre.apellido@gmail.com o n.o.m.b.r.e.a.p.e.l.l.i.d.o@gmail.com son exactamente la misma cuenta.
Eso significa que puedes dar versiones ligeramente distintas de tu correo añadiendo o quitando puntos sin tener que configurar nada adicional, y todos los mensajes llegarán igualmente a tu bandeja de entrada.
Lo que no puedes hacer es cambiar el texto real antes de la arroba usando este truco. Pasar de a no es posible con puntos, porque para Google eso ya es otra dirección distinta.
Combinando este comportamiento con filtros y etiquetas, puedes incluso clasificar correos automáticamente según la variante de dirección que des en cada sitio (por ejemplo, usando más o menos puntos para newsletters, servicios, tiendas, etc.).
Todo esto no sustituye a la nueva función de cambio de dirección principal, pero te da margen para organizar mejor tu correo y tu identidad digital mientras la característica llega a todas las cuentas o decides si te compensa usarla en tu caso.
La posibilidad de modificar tu dirección de Gmail sin perder nada era, durante años, casi una quimera reservada a cuentas corporativas o a maniobras complejas con reenvíos y alias. Con la nueva función que Google está desplegando, muchos usuarios por fin podrán actualizar su dirección @gmail.com, conservar la anterior como alias, mantener intactos sus datos y seguir entrando en todos sus servicios como siempre. Aun así, entre límites de uso, plazos de 12 meses, máximos de direcciones y la falta de un despliegue global inmediato, sigue siendo fundamental entender bien cómo funciona y, si tu cuenta aún no tiene acceso, apoyarte en alternativas como nuevas cuentas con reenvío, alias o cambios de nombre para ir construyendo una identidad digital más cuidada sin poner en riesgo todo lo que ya tienes asociado a tu correo.
Tabla de Contenidos
- Qué es exactamente el correo de tu Cuenta de Google
- La nueva función de Google para modificar tu dirección @gmail.com
- Paso 1: Comprobar si tu cuenta permite cambiar la dirección
- Paso 2: Revisar posibles problemas y riesgos antes de cambiar Gmail
- Paso 3: Cómo se cambia la dirección de Gmail paso a paso
- Qué ocurre después de modificar tu dirección de Gmail
- Límites, restricciones y condiciones de la nueva función
- Cómo afectará el cambio de Gmail a tus otros servicios y cuentas
- Otras formas de cambiar de Gmail sin perder tus datos
- Crear una nueva dirección de Gmail y redirigir tu correo
- Usar alias en Gmail para gestionar varias direcciones a la vez
- Cambiar solo el nombre que aparece en tus correos
- El truco de los puntos en Gmail y otros detalles curiosos