- LEGO SMART Play integra un ladrillo inteligente, etiquetas y minifiguras que reaccionan con luces y sonidos sin necesidad de pantallas.
- El SMART Brick mantiene el formato 2x4 clásico, pero añade sensores, audio, LEDs, carga inalámbrica y conexión BrickNet entre ladrillos.
- El sistema debuta con tres sets de LEGO Star Wars que combinan construcción tradicional con efectos interactivos temáticos.
- LEGO defiende que SMART Play amplía el juego físico y creativo, aunque expertos advierten del riesgo de limitar la libertad de juego.

Los míticos ladrillos daneses dan un salto enorme con la llegada de LEGO SMART Play y sus nuevas piezas inteligentes. La marca lleva décadas defendiendo el juego analógico de toda la vida, pero ahora ha decidido meter tecnología dentro del propio ladrillo sin perder su esencia: nada de pantallas, nada de apps obligatorias y todo el protagonismo para la construcción física.
Esta nueva plataforma se ha presentado por todo lo alto en el CES de Las Vegas, el mayor escaparate tecnológico del mundo, y promete ser el cambio más gordo en el sistema LEGO desde la aparición de las minifiguras. Sensores, luces, sonido, redes de ladrillos que “se hablan” entre sí y sets de Star Wars como punta de lanza son solo la punta del iceberg de lo que propone este sistema.
Qué es LEGO SMART Play y por qué es tan importante

Desde que Ole Kirk Kristiansen montó su taller en Billund en 1932, LEGO se ha guiado por una idea muy clara: construir, desmontar y volver a crear sin límites usando la imaginación como bandera. Esa filosofía de “tú mandas, el ladrillo obedece” es la que ha convertido a la marca en un icono mundial del juego creativo.
Esa tradición de reinventar el juego sin perder el toque clásico es justo lo que ha llevado al Grupo LEGO a lanzar LEGO SMART Play, una plataforma interactiva que introduce un ladrillo inteligente, etiquetas especiales y minifiguras con nuevas capacidades. Todo ello pensado para que las creaciones físicas cobren vida con luces, sonidos y comportamientos reactivos.
La compañía no se corta al definirlo: asegura que LEGO SMART Play es una de las mayores evoluciones de su sistema de juego desde que aparecieron las minifiguras en 1978. No es un experimento puntual, sino una base tecnológica con la que pretenden construir un nuevo capítulo dentro del ecosistema LEGO.
La presentación oficial ha tenido lugar en el Consumer Electronics Show (CES) de 2026 en Las Vegas, un escenario poco habitual para una juguetera tradicional. Según LEGO, este paso busca juntar creatividad, tecnología y narrativa para que construir mundos e historias sea todavía más atractivo, y todo ello sin imponer el uso de una pantalla.
El estreno comercial no llegará de golpe a todo el catálogo, sino que arranca con una primera oleada de productos en mercados seleccionados, donde Star Wars será la licencia elegida para estrenar el sistema SMART Play a partir del 1 de marzo de 2026.
El corazón del sistema: el SMART Brick
El núcleo de LEGO SMART Play es el SMART Brick, un ladrillo 2×4 del mismo tamaño que el de toda la vida, pero con un interior completamente diferente. A simple vista encaja como cualquier otro bloque, lo que permite integrarlo sin problemas con el resto del sistema LEGO tradicional.
Dentro de este ladrillo se esconde un chip diseñado a medida con apenas unos milímetros de tamaño, más pequeño incluso que uno de los studs (los puntos de conexión superiores) de una pieza estándar. Ese chip integra una buena colección de sensores y componentes que le dan al ladrillo capacidades que antes eran impensables.
El SMART Brick incorpora acelerómetros para detectar movimiento, sensores de luz, sonido y color, así como una matriz de LEDs capaz de iluminarse y cambiar de color en función de la interacción. Todo está coordinado por un pequeño sintetizador de audio interno que gestiona un altavoz miniaturizado para emitir efectos en tiempo real.
A nivel de diseño, LEGO ha sido muy clara: no han querido incluir pantallas, cámaras ni funciones de inteligencia artificial. El ladrillo cuenta con un micrófono, sí, pero se usa únicamente como sensor para registrar soplos, palmadas o golpes, sin capacidad de grabar ni enviar audio a ningún sitio. La compañía recalca este punto para despejar dudas sobre privacidad y vigilancia.
La tecnología que hay detrás de este ladrillo inteligente no es algo improvisado. El sistema incluye más de veinte innovaciones patentadas a nivel mundial y ha sido desarrollado por el Creative Play Lab, el laboratorio interno del Grupo LEGO dedicado a experimentar con nuevos formatos de juego.
Un sistema con tres piezas clave: ladrillo, etiquetas y minifiguras
LEGO SMART Play se estructura alrededor de tres tipos de elementos que trabajan en conjunto: el ladrillo inteligente, las etiquetas inteligentes y las minifiguras adaptadas a este nuevo sistema. No son accesorios aislados, sino partes complementarias de un mismo lenguaje de juego.
Por un lado, el LEGO SMART Brick actúa como cerebro y centro de respuesta, registrando lo que ocurre a su alrededor y reaccionando con luces, efectos sonoros y cambios de comportamiento según cómo se manipule la construcción.
Además encontramos las LEGO SMART Tags, pequeñas baldosas 2×2 con identificadores digitales únicos. Al acercarlas o colocarlas cerca del ladrillo principal, le indican qué tipo de elemento está representando (una nave, un escenario, un objeto concreto) y disparan respuestas específicas: desde el ruido de motores hasta melodías emblemáticas.
El tercer componente son las LEGO SMART Minifigures, minifiguras inteligentes diseñadas para interactuar directamente con el sistema. Estas figuras pueden desbloquear sonidos, estados de ánimo y comportamientos propios; por ejemplo, un personaje puede quejarse si “sufre” un accidente dentro de la escena, o reaccionar de manera distinta según cómo se mueva o sitúe en la construcción.
Todo está planteado para que el sistema se mantenga fiel a uno de los pilares de la marca: la retrocompatibilidad total con el catálogo existente. Es decir, estos ladrillos, etiquetas y figuras se pueden combinar con cualquier pieza LEGO de siempre, de modo que la tecnología se integra en el lenguaje de construcción conocido, en lugar de crear un ecosistema separado.
Sensores, luces, sonido y juego físico sin pantallas
Uno de los puntos más llamativos de LEGO SMART Play es cómo la electrónica se esconde completamente dentro del propio ladrillo, en lugar de aparecer como módulos externos o cajetines voluminosos como en otras líneas tecnológicas anteriores de la marca.
El SMART Brick utiliza su acelerómetro para detectar movimientos, giros, caídas y golpes, lo que le permite reaccionar de forma inmediata a cómo se juega con la construcción. No se trata de pulsar botones, sino de mover físicamente el modelo: agitar un helicóptero, hacer despegar una nave, chocar dos vehículos, etc.
Gracias a sus sensores de luz y color, el ladrillo puede analizar el entorno y las piezas que tiene alrededor. Es capaz, por ejemplo, de reconocer el tono de una pieza y reproducir una iluminación del mismo color, logrando efectos visuales bastante resultones sin que el usuario tenga que programar nada.
En paralelo, el sistema de audio integrado genera sonidos y efectos en tiempo real, desde motores rugiendo hasta sables láser o explosiones, todo según la situación: si el modelo acelera, se inclina, se detiene bruscamente o entra en contacto con ciertas etiquetas o minifiguras.
LEGO insiste en que, pese a toda esta capa tecnológica, el juego sigue siendo 100 % físico y no gira en torno a una pantalla. No hace falta móvil, tablet ni consola para disfrutar de las funciones básicas. La idea es ampliar el juego de construcción clásico con una dimensión sensorial extra, no sustituirlo por una experiencia digital pura.
BrickNet: ladrillos que se comunican entre sí
Más allá del ladrillo individual, LEGO ha desarrollado un sistema de comunicación propio llamado BrickNet. Se trata de un protocolo basado en Bluetooth que permite que varios SMART Bricks formen una red descentralizada sin necesidad de hubs externos, mandos a distancia ni aplicaciones de control.
Cuando varios ladrillos inteligentes se conectan a través de BrickNet, pueden reconocer su posición relativa, su orientación e incluso ciertos campos magnéticos. Esto les da una especie de “conciencia espacial” que abre la puerta a construcciones colaborativas en las que varias partes reaccionan de forma coordinada.
Gracias a esa red interna, es posible organizar carreras, desafíos o interacciones en tiempo real entre distintos modelos. Por ejemplo, vehículos que compiten y registran sus movimientos, estructuras que reaccionan cuando otra pieza entra en determinado rango o escenas en las que varios ladrillos sincronizan luces y sonidos.
LEGO subraya que todo esto se consigue sin pasar por pantallas ni servicios en la nube. La comunicación se queda en el entorno de juego, lo que reduce la complejidad para las familias y evita muchas de las preocupaciones típicas asociadas a juguetes conectados.
Esta aproximación técnica refuerza la idea de que SMART Play no es simplemente un “gadget” más, sino un sistema pensado para evolucionar y crecer con nuevos sets y funciones a medida que LEGO lo vaya desplegando en diferentes líneas de producto.
Batería y carga inalámbrica pensadas para durar
El SMART Brick integra una batería interna recargable que se alimenta mediante un cargador inalámbrico específico para esta línea. Basta con colocar el ladrillo sobre la base de carga para que recupere energía, sin abrir compartimentos ni andar cambiando pilas.
La base de carga está diseñada para alimentar varios ladrillos al mismo tiempo, de modo que en hogares con más de un set SMART Play no sea un engorro mantenerlos listos para la acción. Este detalle es importante teniendo en cuenta que el sistema está pensado para reutilizar el mismo ladrillo en infinidad de construcciones.
La compañía asegura que el SMART Brick mantiene su funcionalidad incluso tras años de inactividad, un guiño claro a los padres que desconfían de los juguetes electrónicos que se quedan inservibles en poco tiempo por culpa de baterías agotadas o sistemas que dejan de actualizarse.
Con esta solución, LEGO intenta responder a una crítica habitual: muchos juguetes con componentes electrónicos se convierten en trastos inservibles cuando las pilas mueren o el sistema se queda obsoleto. Aquí, la apuesta pasa por una electrónica discreta, recargable y diseñada para acompañar al sistema LEGO durante mucho tiempo.
Al combinar un diseño resistente, carga por inducción y un enfoque de bajo consumo, el objetivo es que los usuarios no tengan que estar pendientes constantemente de la autonomía, sino centrarse en jugar y reconstruir sin preocuparse demasiado por la parte técnica.
Ejemplos de juego: del pastel de cumpleaños al pato clásico
Durante las demostraciones en el CES se pudieron ver varios ejemplos prácticos de cómo el SMART Brick transforma construcciones aparentemente sencillas en experiencias interactivas con más capas de juego.
Uno de los modelos mostrados era un pastel de cumpleaños que reaccionaba cuando se “apagaban” las velas. Al detectar el soplido a través del micrófono-sensor, el ladrillo respondía con luces festivas y sonidos de celebración, todo integrado en el propio pastel construido con piezas estándar.
También se vio un helicóptero que modificaba sus efectos sonoros y de luz según el movimiento. Si el jugador lo hacía despegar, agitar o simular una caída, el SMART Brick reaccionaba con ruidos de motores, cambios en el patrón de luces y otros efectos dinámicos que dependían del gesto físico.
Otra escena especialmente llamativa fue la del clásico pato de LEGO al que se le añadió un SMART Brick. Al incorporarle el ladrillo inteligente, la figura empezó a emitir graznidos y sonidos, demostrando cómo un modelo icónico de la marca podía ganar una “voz” propia con muy pocos cambios estructurales.
En una demostración adicional, se mostró un personaje que, al ser “atropellado” por un coche dentro de la escena, reproducía un audio que comunicaba su enfado y malestar. Este tipo de respuestas más emocionales apunta a escenarios donde la narración y las pequeñas historias ganan peso gracias al componente sonoro.
Primeros sets LEGO SMART Play Star Wars
Para estrenar Pokémon no, sino Star Wars como franquicia estrella, LEGO ha preparado tres sets “All-In-One” que combinan construcción clásica con las nuevas funciones inteligentes. Estarán disponibles para reserva anticipada a partir del 9 de enero en los mercados de lanzamiento y se podrán comprar físicamente desde el 1 de marzo de 2026.
Cada uno de estos sets de Star Wars incluye al menos un ladrillo LEGO SMART con su cargador, una minifigura SMART y varias etiquetas SMART. Todos los elementos vienen listos para usar, sin necesidad de comprar módulos adicionales para disfrutar de las funciones básicas.
Uno de los sets principales es el LEGO Star Wars SMART Play Red Five X-Wing de Luke, compuesto por 584 piezas e incluyendo dos minifiguras SMART (Luke Skywalker con traje de piloto y la Princesa Leia), además de R2-D2, personal de la Alianza Rebelde y un soldado de asalto imperial.
Este X-Wing incorpora varios escenarios construibles, como una torreta imperial, un transportador y un centro de mando, que al interactuar con el ladrillo inteligente y las etiquetas SMART desbloquean efectos: disparos láser, luces de motor, sonidos de reparación y reabastecimiento, entre otros.
Otro set destacado es el LEGO Star Wars SMART Play TIE Fighter de Darth Vader, con 473 piezas. Incluye una minifigura SMART de Darth Vader, una minifigura de un soldado de la flota rebelde, un puesto avanzado rebelde y una estación de abastecimiento imperial, todo diseñado para integrarse con las funciones interactivas del ladrillo.
Duelo en la Sala del Trono y otros detalles de los sets
El tercer lanzamiento inicial es el LEGO Star Wars SMART Play Duelo en la Sala del Trono con A-Wing, un set más complejo de 962 piezas que recrea el enfrentamiento final entre Luke Skywalker y Darth Vader en El Retorno del Jedi.
Este set incluye tres minifiguras SMART: Darth Vader, el Emperador Palpatine y Luke Skywalker en su versión Jedi. Además, trae un caza A-Wing con piloto para construir, dos Guardias Reales y una torreta de cañón equipada con etiqueta SMART para defender la Sala del Trono.
Al jugar con este modelo, las interacciones entre el ladrillo inteligente, las etiquetas y las minifiguras activan efectos de sonido y luz que acompañan el desarrollo del combate, desde la famosa Marcha Imperial cuando Palpatine se sienta en su trono hasta el zumbido de los sables de luz.
En general, los sets utilizan las SMART Tags para disparar efectos temáticos: el rugido característico de los motores iónicos del TIE Fighter, los sonidos de motores del A-Wing, los choques de láser y todo tipo de efectos propios del universo Star Wars.
En cuanto al precio, LEGO ha confirmado que estos sets con piezas inteligentes serán algo más caros que sus equivalentes tradicionales. Por ejemplo, el set más grande, Duelo en la Sala del Trono con A-Wing, rondará los 160 dólares (unos 140 euros antes de impuestos), mientras que el TIE Fighter y el X-Wing se mueven en cifras inferiores, alrededor de los 70 y 100 euros respectivamente según los datos adelantados.
Cómo encaja SMART Play en la historia tecnológica de LEGO
LEGO ya había experimentado antes con electrónica, sensores y robótica en líneas como Mindstorms, Boost o algunos sets con realidad aumentada. Sin embargo, todo eso solía presentarse como módulos añadidos, claramente diferenciados de las piezas clásicas.
La diferencia clave ahora es que la tecnología pasa a formar parte del propio ladrillo 2×4, el símbolo por excelencia de la marca. Es un paso simbólico importante, porque toca el corazón del sistema de construcción y rompe, en parte, con la idea de que el ladrillo no necesitaba nada más para convertirse en cualquier cosa.
Esta decisión llega en un momento en el que la digitalización del juego infantil es prácticamente omnipresente. Frente a las pantallas y los videojuegos, LEGO había mantenido un refugio de juego físico muy reconocible; con SMART Play, intenta tender un puente entre esos dos mundos sin caer en la dependencia total de dispositivos electrónicos externos.
La propuesta no implica que, a partir de ahora, todos los sets vayan a incluir piezas inteligentes. Por el momento, el sistema se presenta como un despliegue acotado a unas pocas líneas concretas, con Star Wars como primera prueba de fuego para medir la respuesta del público y ver cómo encaja esta nueva forma de jugar.
En función de ese recorrido, la compañía evaluará qué lugar ocupará SMART Play dentro de su catálogo a largo plazo, si se extenderá a otras temáticas o si se mantendrá como una gama específica para quienes busquen una experiencia más interactiva.
Reacciones y críticas: ¿amenaza o impulso al juego creativo?
El anuncio del sistema SMART Play no ha generado una aprobación unánime. Algunos expertos en infancia y juego han expresado dudas sobre el impacto que puede tener introducir sensores y respuestas automáticas en un juguete tan ligado a la imaginación libre.
Josh Golin, director ejecutivo del grupo Fairplay, ha señalado que los ladrillos inteligentes podrían socavar parte de lo que hacía especiales a los LEGO, al desplazar parte de la iniciativa del niño hacia el diseño preprogramado del juguete. Según esta visión, si el ladrillo ya te dice qué pasa cuando haces algo, existe el riesgo de limitar la creatividad espontánea.
En la misma línea, el profesor Andrew Manches, de la Universidad de Edimburgo, ha recordado que el valor histórico de la marca ha residido en la libertad para crear y recrear historias con bloques simples. Introducir tecnología mal ajustada podría condicionar la forma de jugar y reducir la flexibilidad interpretativa de las construcciones.
Frente a estas críticas, LEGO defiende que SMART Play no sustituye al juego clásico, sino que lo amplía con nuevas capas de interacción. Julia Goldin, responsable de Producto y Marketing, ha explicado que la compañía no ve el mundo digital como una amenaza, sino como una oportunidad para extender el juego físico sin perder su esencia.
Para reforzar ese mensaje, la firma insiste en varios puntos: ausencia de pantallas obligatorias, privacidad protegida al no grabar audio, retrocompatibilidad total y libertad para reutilizar el ladrillo inteligente en cualquier construcción que se le ocurra al niño o al adulto aficionado.
Con todo este planteamiento, LEGO SMART Play se presenta como una apuesta ambiciosa por llevar el sistema de construcción clásico a una nueva etapa, en la que la imaginación de siempre se mezcla con sensores, luces, sonido y redes de ladrillos conectados. Queda por ver hasta qué punto las familias abrazan este enfoque, pero lo que está claro es que el ladrillo 2×4 nunca había estado tan cerca de convertirse, literalmente, en un pequeño cerebro capaz de reaccionar a todo lo que ocurre en el juego.
Tabla de Contenidos
- Qué es LEGO SMART Play y por qué es tan importante
- El corazón del sistema: el SMART Brick
- Un sistema con tres piezas clave: ladrillo, etiquetas y minifiguras
- Sensores, luces, sonido y juego físico sin pantallas
- BrickNet: ladrillos que se comunican entre sí
- Batería y carga inalámbrica pensadas para durar
- Ejemplos de juego: del pastel de cumpleaños al pato clásico
- Primeros sets LEGO SMART Play Star Wars
- Duelo en la Sala del Trono y otros detalles de los sets
- Cómo encaja SMART Play en la historia tecnológica de LEGO
- Reacciones y críticas: ¿amenaza o impulso al juego creativo?