Cómo cambiar el tamaño del menú Inicio en Windows 11 y personalizarlo al máximo

Última actualización: 14 de diciembre de 2025
  • El menú Inicio de Windows 11 se divide en secciones de aplicaciones ancladas, recomendaciones y lista completa de apps, cada una con posibilidades distintas de personalización.
  • Es posible influir en el tamaño efectivo del menú Inicio cambiando la proporción entre apps ancladas y elementos recomendados, además de configurar carpetas y accesos directos.
  • Windows 11 permite personalizar el diseño de Inicio de forma avanzada mediante archivos LayoutModification.json, ideal para empresas y entornos gestionados.
  • La combinación de ajustes de Inicio, barra de tareas y opciones visuales permite crear un entorno de trabajo limpio, productivo y adaptado a cada usuario.

Configuración del menú Inicio en Windows 11

El nuevo menú Inicio de Windows 11 ha cambiado por completo respecto a Windows 10, tanto en apariencia como en forma de usarlo, y esto incluye cómo podemos ajustar su tamaño efectivo, su contenido y la forma en la que se muestra. Aunque no existe un control directo de “ancho” o “alto” como tal, sí hay varias formas de hacer que ocupe más o menos espacio en pantalla y de dejarlo mucho más limpio.

Si te incomoda el bloque vacío del menú, las recomendaciones o los accesos que aparecen al lado del botón de apagado, Windows 11 ofrece un montón de ajustes para moldear el Inicio a tu gusto, desde las opciones básicas que cualquier usuario puede tocar, hasta configuraciones avanzadas con archivos JSON pensadas para administradores y empresas que quieren imponer un diseño concreto en muchos equipos.

Cómo es el menú Inicio de Windows 11 y qué partes se pueden cambiar

El cambio más evidente es la nueva posición del botón Inicio y de toda la barra de tareas: ahora, por defecto, el icono de Windows aparece centrado y, al abrirlo, el menú también se muestra en la zona central inferior de la pantalla. Si llevas media vida yendo con el ratón a la esquina inferior izquierda, los primeros días vas a ir ahí por pura costumbre.

El contenido interno del menú también se ha rediseñado por completo. Desaparecen las baldosas dinámicas de Windows 8/10 y se sustituyen por una cuadrícula de iconos fijos, más compacta, con varias filas de aplicaciones ancladas. Esto hace que el menú Inicio sea visualmente más pequeño y menos invasivo, sin ocupar toda la pantalla como antes.

La parte superior del menú se llama sección “Ancladas”: ahí ves tus apps fijadas en una cuadrícula de iconos. Puedes añadir, quitar y reordenar estos iconos a tu gusto, y el sistema mantiene el mismo número de filas visibles independientemente del tamaño de pantalla. Si tienes más de 18 elementos, podrás desplazarte por páginas mediante un control de paginación.

Debajo de las apps ancladas aparece la sección “Recomendado”, donde Windows muestra documentos que has abierto recientemente, aplicaciones usadas hace poco y, en algunos casos, sugerencias de Microsoft. Esta zona es la que a muchos usuarios se les hace “ruido” visual, pero se puede limpiar y controlar bastante bien desde la configuración.

En la parte superior izquierda tienes el botón “Todas las aplicaciones”, que abre la lista completa ordenada alfabéticamente de todo lo que hay instalado en el equipo. A diferencia de Windows 10, esa lista ya no es el corazón del Inicio, sino una vista adicional que se abre a demanda.

Finalmente, en la esquina inferior derecha del menú se sitúan los accesos junto al botón de encendido: ahí puedes hacer que aparezcan iconos rápidos a Documentos, Descargas, Imágenes, Explorador de archivos, Configuración y otras carpetas habituales. Todo esto se controla desde el apartado de carpetas del propio Inicio.

Cambiar la posición del menú Inicio y alinear la barra de tareas

Si lo que más te molesta del nuevo Inicio es verle en el centro, puedes devolverlo a una disposición más clásica moviendo la alineación de la barra de tareas.

Para cambiar la alineación de la barra de tareas y desplazar el menú Inicio:

  • Haz clic derecho en una zona vacía de la barra de tareas y selecciona “Configuración de la barra de tareas”.
  • Entra en el apartado “Comportamientos de la barra de tareas” que verás al final de la página.
  • En “Alineación de la barra de tareas” elige entre “Centro” o “Izquierda”. Al ponerla a la izquierda, el botón de Inicio y todo el menú se colocarán también en esa posición.

Windows 11, de momento, solo permite estas dos posiciones (centrada o izquierda). No hay opción oficial para mover la barra de tareas a la parte superior o a los laterales como en versiones antiguas, aunque algunas herramientas de terceros (como Start11 u otras similares) amplían estas posibilidades para quien quiera una barra vertical o aún más clásica.

Cómo influir en el tamaño efectivo del menú Inicio en Windows 11

Windows 11 no incluye un control directo para “estirar” o “encoger” el menú Inicio, pero sí podemos modificar cuánto espacio acaba ocupando controlando cuántas aplicaciones ancladas y cuántos elementos recomendados se muestran en la vista principal.

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La clave está en el equilibrio entre “Más anclas” y “Más recomendaciones” que puedes ajustar desde la configuración de Inicio. A más anclas, el menú se llenará más de iconos de aplicaciones y la parte de recomendaciones quedará reducida; a más recomendaciones, ganarás espacio para documentos recientes a costa de ver menos apps.

Para modificar este equilibrio y cambiar el aspecto y tamaño efectivo del menú Inicio:

  1. Abre la app Configuración con Windows + I o desde el menú Inicio.
  2. Ve a “Personalización” y luego entra en el apartado “Inicio” del panel lateral.
  3. Busca las opciones relacionadas con el diseño de Inicio, donde podrás elegir entre configuraciones del tipo “Más anclas”, “Más recomendaciones” o vista equilibrada según la versión.

Al elegir “Más anclas”, el área ocupada por iconos de aplicaciones crece y la zona de recomendaciones queda más recogida. Visualmente, el menú se percibe más “lleno” de iconos y menos de listas de archivos. Si te molesta ver un bloque vacío, esta opción suele ser la más agradable.

Si prefieres ver más documentos recientes y menos aplicaciones fijadas, puedes optar por priorizar las recomendaciones. De esta forma, cuando abras Inicio, ocuparán más espacio los archivos y accesos contextuales que Windows considera relevantes.

Limpiar y controlar la sección “Recomendado”

La sección Recomendado del menú Inicio muestra ficheros y aplicaciones usados recientemente, así como algunos elementos sugeridos por Microsoft. Aunque es útil para volver rápido a lo último que estabas haciendo, también puede generar bastante desorden visual.

Si quieres limpiarla de golpe porque te resulta molesta, puedes borrar todas las recomendaciones actuales y dejar esta parte prácticamente vacía:

  1. Abre el menú Inicio haciendo clic en el icono de Windows o con la tecla Windows.
  2. En la sección “Recomendado”, haz clic derecho sobre cualquier elemento listado.
  3. Selecciona la opción “Borrar todas las recomendaciones” para vaciar ese apartado por completo.

Además de limpiar, puedes decidir qué tipo de contenido quieres que aparezca ahí. De nuevo, esto se hace desde Configuración > Personalización > Inicio, donde encontrarás interruptores para:

  • Mostrar aplicaciones más usadas.
  • Mostrar elementos abiertos recientemente en Inicio, en la lista de accesos rápidos y en el Explorador de archivos.
  • Ocultar estas sugerencias si prefieres un Inicio mucho más minimalista.

Al desactivar estas opciones, la sección Recomendado queda prácticamente vacía, lo que reduce la sensación de mosaico grande sin contenido que muchos usuarios comentan cuando desanclan casi todas las aplicaciones.

Personalizar las aplicaciones ancladas y crear carpetas

La zona de apps ancladas es el corazón práctico del nuevo Inicio, porque desde ahí accedes a tus programas favoritos con uno o dos clics. Gestionar bien esta cuadrícula es clave para tener un menú Inicio compacto y ordenado.

Para añadir una aplicación a la sección Ancladas tienes dos formas muy sencillas:

  • Desde la búsqueda: abre Inicio, escribe el nombre de la app, haz clic derecho sobre ella y elige “Anclar al inicio”.
  • Desde la lista “Todas las aplicaciones”: abre Inicio, pulsa en “Todas las aplicaciones”, localiza el programa, clic derecho y selecciona “Anclar al inicio”.

Para eliminar una aplicación anclada y liberar espacio visual, simplemente haz clic derecho sobre su icono en la cuadrícula y pulsa “Desanclar del inicio”. El icono desaparecerá de la parte superior, pero la app seguirá instalada y accesible desde “Todas las aplicaciones”.

Reordenar los iconos es tan simple como arrastrarlos. Puedes colocar primero las aplicaciones que usas a diario, agrupar por tipo (ofimática, edición, juegos, etc.) o seguir el criterio que mejor te encaje; el sistema actualizará el layout automáticamente, manteniendo siempre el mismo número de filas visibles.

Windows 11 también permite crear carpetas dentro de la sección de anclados, ideal para ahorrar espacio y agrupar programas relacionados. Para hacerlo:

  1. Arrastra un icono de aplicación encima de otro icono dentro de la cuadrícula.
  2. Se creará automáticamente una carpeta con ambas apps; puedes hacer clic en ella para expandirla.
  3. Para renombrar la carpeta, ábrela y haz clic sobre el nombre (campo editable) para poner el título que te convenga.

Estas carpetas te permiten concentrar varias apps en un mismo espacio, lo que reduce el “alto visual” del menú Inicio y hace que todo parezca más compacto, aunque no cambie las dimensiones exactas de la ventana.

Elegir qué carpetas aparecen junto al botón de inicio/apagado

La esquina inferior derecha del menú Inicio puede mostrar accesos directos a distintas ubicaciones del sistema: Documentos, Descargas, Música, Imágenes, Vídeos, Red, Carpeta personal, Configuración, Explorador de archivos, etc.

Para activar o desactivar estas carpetas y personalizar ese área:

  1. Abre Configuración y entra en “Personalización”.
  2. Accede al apartado “Inicio” en el menú lateral.
  3. Haz clic en “Carpetas”, dentro de las opciones de Inicio.
  4. Activa o desactiva los interruptores correspondientes a cada carpeta que quieras que aparezca junto al botón de encendido en el menú Inicio.
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Con esto ganas accesos muy rápidos a tus ubicaciones frecuentes sin saturar la cuadrícula principal de apps. Es especialmente útil si trabajas todo el día con documentos, imágenes o descargas y quieres tenerlos a un clic cada vez que abres Inicio.

Relación entre el tamaño del menú Inicio y la barra de tareas

La percepción de tamaño del menú Inicio también está ligada a cómo tengas configurada la barra de tareas. Aunque ya no se puede cambiar oficialmente la altura de la barra ni usar botones pequeños como en versiones viejas, sí hay algunas opciones que afectan al espacio práctico.

Desde Configuración > Personalización > Barra de tareas puedes:

  • Mostrar u ocultar iconos del sistema como Búsqueda, Vista de tareas, Widgets o Chat para limpiar la barra.
  • Controlar qué iconos aparecen en la esquina de la barra y en el área de desbordamiento, reduciendo el ruido visual.
  • Hacer que la barra se oculte automáticamente cuando no la usas, lo que deja más espacio vertical para el propio escritorio y para el menú Inicio cuando se abre.

Si combinas una barra de tareas limpia y que se oculte con un Inicio muy centrado en apps esenciales, la sensación es de una interfaz mucho más despejada, sin bloques vacíos ni elementos que estorben.

Personalización avanzada del diseño de Inicio con LayoutModification.json

Más allá de los ajustes gráficos, Windows 11 incluye un sistema muy potente para definir diseños de Inicio preconfigurados, pensado sobre todo para OEMs (fabricantes) y administradores de TI en empresas: el archivo LayoutModification.json.

Este archivo JSON permite especificar qué aplicaciones y sitios web se anclan en determinadas zonas del menú Inicio, así como qué se muestra la primera vez que el usuario inicia sesión. El menú se compone de tres secciones para estas personalizaciones:

  • Sección Ancladas: la cuadrícula superior de iconos, donde se pueden definir tanto apps UWP como aplicaciones Win32 clásicas y enlaces web.
  • Sección Todas las aplicaciones: lista alfabética completa de apps instaladas, que no se puede modificar ni filtrar mediante este método.
  • Sección Recomendado: zona inferior en la que se puede fijar, como OEM, un único elemento destacado en el primer arranque.

Dentro de LayoutModification.json hay tres miembros principales para definir anclajes OEM:

  • primaryOEMPins: hasta cuatro elementos que aparecerán en la primera página de apps ancladas de Inicio.
  • secondaryOEMPins: hasta cuatro elementos en la parte inferior de la cuadrícula de aplicaciones ancladas (requieren desplazarse dentro del Inicio).
  • firstRunOEMPins: un único elemento que se mostrará en la sección Recomendado durante un periodo limitado (por ejemplo, la app de bienvenida del fabricante).

Cada uno de estos miembros acepta distintas claves para describir qué se está fijando:

  • packagedAppID: identifica una aplicación UWP a través de su AUMID.
  • desktopAppID: identifica una app Win32 mediante su AppUserModelID, cuando está disponible.
  • desktopAppLink: indica la ruta a un acceso directo .lnk para aplicaciones de escritorio sin AUMID.
  • secondaryTile: permite anclar un enlace web usando la infraestructura de mosaicos secundarios de Microsoft Edge.
  • caption: texto que aparece como tooltip para los elementos de firstRunOEMPins, con soporte para múltiples idiomas.

Un ejemplo típico de LayoutModification.json en Windows 11 podría incluir varias apps de Microsoft, utilidades del fabricante y uno o dos enlaces corporativos. Si se definen menos de cuatro elementos en primaryOEMPins o secondaryOEMPins, Windows completa los huecos con aplicaciones propias predeterminadas para mantener el orden visual.

Exportar y aplicar un diseño de Inicio a otros equipos

Si eres administrador y quieres replicar un diseño muy concreto de Inicio en otros dispositivos, Windows 11 permite preparar un equipo de referencia, configurar el menú a mano y después exportar esa configuración a un archivo JSON.

El flujo general de trabajo es este:

  1. Inicia sesión en un equipo de referencia con una cuenta creada para ese propósito.
  2. Personaliza la sección Ancladas del menú Inicio anclando apps, quitando las que sobran y reordenando los iconos hasta lograr el diseño deseado.
  3. Abre PowerShell y ejecuta Export-StartLayout indicando una ruta para el archivo .json, por ejemplo:
    Export-StartLayout -Path "C:\Layouts\LayoutModification.json"

El archivo JSON resultante contiene la definición del layout de Inicio en forma de lista de patillas (pinnedList). A partir de ahí, se puede editar para afinar detalles o añadir anclajes web adicionales mediante elementos secondaryTile.

Para integrar este diseño en una imagen de Windows y desplegarlo en masa, normalmente se copia el LayoutModification.json personalizado a:

  • %localappdata%\Microsoft\Windows\Shell en escenarios de usuario concreto.
  • \Windows\Users\Default\AppData\Local\Microsoft\Windows\Shell dentro de una imagen montada, si se quiere que se aplique a todos los nuevos perfiles.

Este método es especialmente útil para empresas que quieren que todos los empleados tengan un Inicio coherente: con las aplicaciones corporativas a la vista, enlaces a la intranet, herramientas de soporte, etc., evitando al máximo el desorden inicial de apps preinstaladas.

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Anclar enlaces web al Inicio con Microsoft Edge

Otra opción muy potente de personalización es fijar páginas web directamente en el menú Inicio, tratándolas casi como si fueran aplicaciones nativas. Esto es ideal para intranets, portales de formación, paneles internos o sitios de uso constante.

Para anclar un sitio web a Inicio usando Microsoft Edge:

  1. Abre Edge y navega hasta la web que quieras anclar.
  2. Haz clic en el menú de tres puntos de la barra de herramientas.
  3. Ve a “Más herramientas” y elige “Anclar a inicio”.

Si después exportas el diseño con Export-StartLayout, los vínculos web aparecerán representados en el JSON mediante objetos secondaryTile, que incluyen información como tileId, arguments (con la URL), displayName y las rutas a los iconos utilizados.

Estos mismos secondaryTile pueden reutilizarse en primaryOEMPins o secondaryOEMPins dentro de LayoutModification.json, de forma que el fabricante o el administrador pueda asegurar que determinados sitios web corporativos aparecen siempre fijados en posiciones clave del Inicio.

Personalizar el aspecto general de Windows 11 para complementar el Inicio

El menú Inicio no vive aislado del resto de la interfaz. La experiencia de uso mejora mucho cuando combinas su personalización con ajustes de temas, colores, fuentes, animaciones y widgets.

En la sección “Personalización” de Configuración puedes escoger temas completos, que definen fondo de pantalla, paleta de colores y sonidos del sistema. También puedes elegir entre modo claro, oscuro o un modo personalizado donde el sistema y las apps pueden ir con estilos distintos.

Para ajustar los colores que se aplican al menú, la barra y otros elementos:

  • Ve a Configuración > Personalización > Colores.
  • Elige el modo (claro, oscuro o personalizado) y un color de acento.
  • Decide si el color de acento se aplica a la barra de título, bordes de ventana, barra de tareas y menú Inicio.

También puedes ajustar el tamaño del texto y las fuentes para mejorar la legibilidad, desde Accesibilidad > Tamaño del texto y Personalización > Fuentes, lo que ayuda bastante si pasas muchas horas delante de la pantalla.

El panel de Widgets, por su parte, actúa como un “mini Inicio” de información con noticias, tiempo, calendario, tráfico, etc. Puedes reorganizar widgets, cambiar su tamaño o quitarlos por completo para evitar distracciones si eres de los que prefiere una interfaz limpia y centrada solo en el trabajo.

Rendimiento, copias de seguridad y seguridad al personalizar

Cuando empiezas a toquetear ajustes de interfaz, diseño, apps y hasta archivos de configuración, conviene tener cierto orden para no cargarte nada importante ni perder tiempo si algo sale mal.

Antes de lanzarte con personalizaciones profundas, es recomendable:

  • Crear puntos de restauración del sistema para poder volver atrás si una configuración rompe algo.
  • Hacer copias de seguridad periódicas (ya sea con la herramienta de copia de seguridad de Windows o soluciones de terceros) para proteger tus datos.
  • Instalar solo herramientas de personalización de fuentes fiables, idealmente desde Microsoft Store o proveedores reconocidos.

Si decides tocar el Registro o aplicar scripts avanzados para modificar comportamiento del Inicio o de la barra de tareas, haz siempre una copia previa del Registro y limita los cambios a claves que entiendas. Un valor mal cambiado puede generar inestabilidad, fallos de inicio de sesión o incluso bucles de reinicio.

En cuanto a rendimiento, cada extra visual y cada programa que se abre con el sistema suma. Desactivar animaciones desde Accesibilidad > Efectos visuales, controlar las apps en segundo plano y reducir el número de programas que arrancan automáticamente ayuda a que el menú Inicio y el sistema en general respondan mucho más rápido.

El menú Inicio de Windows 11 es mucho más flexible de lo que parece a primera vista: aunque no tenga un control directo de tamaño en píxeles, jugar con la proporción entre anclas y recomendaciones, limpiar elementos, elegir bien las carpetas visibles y, si lo necesitas, tirar de LayoutModification.json para diseños avanzados te permite pasar de un Inicio caótico y lleno de huecos a uno ordenado, compacto y totalmente adaptado a cómo tú trabajas cada día.

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