- Microsoft 365 es un servicio de pago, pero existen vías oficiales para usarlo gratis como los planes educativos y empresariales.
- La versión web de Office permite utilizar Word, Excel y PowerPoint sin coste, aunque con funciones avanzadas limitadas.
- Las cuentas de estudiantes y trabajadores dejan de ser válidas al terminar la relación con el centro o la empresa, por lo que conviene planificar alternativas.

Si llevas tiempo preguntándote cómo usar Office 365 sin pagar una licencia, no eres la única persona. Word, Excel, PowerPoint y compañía se han convertido en herramientas casi imprescindibles tanto para estudiar como para trabajar, pero la suscripción de Microsoft 365 no siempre encaja en todos los bolsillos, sobre todo si acabas de terminar tus estudios o estás empezando en el mundo laboral.
Antes de lanzarte a pagar la cuota anual o mensual, conviene conocer todas las formas legales y oficiales que ofrece Microsoft para acceder a Office sin pasar por caja, o al menos durante un tiempo. Hay opciones permanentes para ciertos perfiles (como estudiantes o docentes), alternativas empresariales e incluso una modalidad web completamente gratuita que puede cubrir sobradamente las necesidades de muchos usuarios.
Qué es Microsoft 365 y por qué casi siempre es de pago
Microsoft 365, conocido durante años como Office 365, es la versión por suscripción de la clásica suite Office. En lugar de pagar una licencia única, se abona una cuota periódica (normalmente anual o mensual) que da acceso a las últimas versiones de Word, Excel, PowerPoint, Outlook y otras aplicaciones, además de almacenamiento en OneDrive y funciones adicionales en la nube.
La principal diferencia frente a las versiones antiguas de Office de pago único es que, con Microsoft 365, las aplicaciones se actualizan constantemente: recibes nuevas funciones, mejoras de seguridad y herramientas en cuanto Microsoft las lanza, sin tener que comprar una versión nueva cada pocos años.
El modelo de suscripción, sin embargo, implica que para la mayoría de usuarios sea un servicio de pago. Microsoft basa buena parte de su negocio en estas licencias, de modo que los caminos para conseguirlo gratis son limitados y suelen estar vinculados a perfiles muy concretos (estudiantes, docentes o empleados de organizaciones que ya pagan por ello).
Conviene tener claro que los métodos que vamos a comentar se centran en formas legales de usar Microsoft 365 sin pagar directamente. No hablaremos de cracks, licencias pirata ni nada similar, porque además de ser ilegal, es una fuente de problemas de seguridad y no merece la pena el riesgo.

Microsoft 365 gratis para estudiantes y docentes
La vía más clara, oficial y estable para tener Microsoft 365 sin pagar es el programa Office 365 Education. Este plan está pensado para centros educativos y ofrece acceso gratuito a la suite completa a estudiantes y profesores, siempre que el colegio, instituto o universidad esté registrado en el programa de Microsoft.
En la práctica, esto significa que, si tu centro cumple los requisitos y se ha dado de alta, podrás usar Word, Excel, PowerPoint y otros servicios de forma totalmente gratuita mientras sigas vinculado a la institución. No se trata solo de la versión web: normalmente también incluye la posibilidad de instalar las aplicaciones de escritorio en varios dispositivos.
La clave está en que el propio centro educativo tenga contratado o habilitado este plan. Si es así, lo normal es que te proporcionen una cuenta de correo institucional (tipo tunombre@tuuniversidad.es o similar) con la que podrás registrarte o iniciar sesión en la web de Microsoft 365 para activar la licencia educativa.
Cuando el programa está activo, esa cuenta educativa te permite instalar Office en hasta cinco dispositivos diferentes asociados a tu usuario: por ejemplo, tu PC de casa, un portátil, la tablet y el móvil. Mientras tu relación con el centro permanezca vigente, la licencia seguirá activa y se renovará de forma automática.
Si no tienes claro si tu colegio, instituto o universidad participa en Office 365 Education, lo más práctico es preguntar en secretaría, al departamento de informática o al profesorado. En muchos casos, los centros ya lo ofrecen pero los alumnos no siempre son conscientes de ello, así que merece la pena insistir y pedir las credenciales si te corresponden.

Qué pasa cuando terminas tus estudios y pierdes el correo del centro
Una situación bastante habitual es terminar los estudios y, de repente, descubrir que el correo de la escuela o universidad deja de funcionar. En cuanto la institución cierra tu cuenta educativa, también pierdes el acceso a la licencia de Microsoft 365 asociada a ella.
Esto significa que, aunque ya tuvieses Word, Excel o PowerPoint instalados en tu ordenador, las aplicaciones dejarán de estar activadas. Podrás abrir archivos en modo lectura durante un tiempo, pero poco a poco irán apareciendo limitaciones, avisos de suscripción caducada y restricciones para crear o editar documentos.
En este punto es cuando muchos recién graduados se plantean si existe alguna manera de seguir usando Office sin pagar los 60-70 euros de la suscripción personal, al menos mientras se estabiliza su situación económica. Legalmente, las opciones son más reducidas, pero todavía hay alternativas interesantes que permiten seguir trabajando con Office o con soluciones similares sin coste.
La primera recomendación cuando sabes que vas a perder el acceso es descargar y hacer copia de seguridad de todos tus documentos almacenados en OneDrive con la cuenta educativa. Así te aseguras de que no pierdes trabajos, apuntes o proyectos importantes una vez que el centro desactive la licencia y el almacenamiento asociado.
Después de esa limpieza, toca decidir si te compensa contratar una licencia personal, buscar otra vía para conseguir Microsoft 365 gratis (por ejemplo, a través de una empresa) o cambiar a alguna alternativa gratuita como LibreOffice, Google Docs u otras suites ofimáticas en la nube.
Microsoft 365 gratis a través de tu empresa u organización
Más allá del entorno educativo, otra forma frecuente de usar Office sin pagar por tu cuenta es aprovechar las licencias que ya paga la empresa para la que trabajas. Muchas compañías contratan planes empresariales de Microsoft 365 que incluyen una determinada cantidad de usuarios y dispositivos.
En estos escenarios, es posible que el departamento de IT (o el responsable correspondiente) pueda asignarte una licencia de Microsoft 365 vinculada a tu cuenta corporativa, lo que te permitiría utilizar Word, Excel, PowerPoint y el resto de aplicaciones sin coste adicional para ti en el equipo que la empresa considere oportuno.
Lo más habitual es que la licencia se reserve para el ordenador del trabajo o los dispositivos que uses específicamente para tu actividad laboral. No todas las compañías permiten instalar esa misma licencia en tu PC personal de casa, ya que supone un coste adicional y entra dentro de su política interna de recursos.
Sin embargo, hay organizaciones que sí permiten la instalación en varios dispositivos, especialmente si teletrabajas o tienes la obligación de conectarte desde casa. En este caso, la mejor opción es hablar con tu responsable directo o con el equipo de sistemas para preguntar si puedes disponer de la licencia también en tu propio equipo.
Debes tener presente que, aunque tú no pagues directamente, la licencia empresarial sigue siendo propiedad de la empresa y depende de que sigas trabajando allí. Si cambias de trabajo o finaliza tu contrato, la compañía podrá revocar tu acceso y las aplicaciones quedarán sin activar, como ocurre con las cuentas educativas al terminar los estudios.
Pruebas gratuitas de Office al comprar un ordenador nuevo
Otra opción, aunque mucho más limitada en el tiempo, es la que se ofrece cuando compras un ordenador nuevo con Windows preinstalado. Es bastante frecuente que estos equipos incluyan una prueba gratuita de Microsoft 365, que puedes activar nada más encender el PC y configurar tu cuenta.
Estas pruebas suelen tener una duración de entre 1 y 6 meses, dependiendo de la promoción y del fabricante. Durante ese periodo podrás utilizar Word, Excel, PowerPoint y el resto de servicios igual que si pagaras la suscripción completa, con todas las funciones y sin restricciones.
Sin embargo, conviene tener claro que se trata de una licencia temporal. Una vez finalice el periodo de prueba, el sistema te avisará de que tu suscripción ha caducado y te invitará a renovar pagando la cuota correspondiente. Si no lo haces, se aplicarán las mismas limitaciones que en cualquier cuenta de Microsoft 365 caducada.
Si no quieres llevarte sorpresas, es buena idea desactivar la renovación automática y apuntar la fecha de fin de la prueba. De esa manera podrás valorar con tranquilidad si realmente te compensa seguir pagando, si te pasas a la versión web gratuita o si prefieres dar el salto a otra suite ofimática.
Estas licencias de prueba son útiles si necesitas salir del paso en un momento puntual, por ejemplo para terminar un proyecto, un TFG o un trabajo profesional concreto. Pero no son una solución estable a largo plazo para mantener Microsoft 365 gratis, porque tarde o temprano tendrás que pagar o buscar otra alternativa.
La versión web de Office: usar Word, Excel y PowerPoint gratis
La forma más sencilla y abierta de usar Office sin pagar licencia es recurrir a la versión online gratuita de Microsoft. A través del navegador, Microsoft ofrece acceso a versiones web de Word, Excel, PowerPoint y otros servicios sin coste, siempre que tengas una cuenta de Microsoft (la típica que se usa para Outlook, Xbox o Windows, por ejemplo).
Para usarla, basta con entrar en la web de Microsoft 365, iniciar sesión con tu cuenta personal y acceder a las aplicaciones de Office en su modalidad online. No tendrás que instalar nada en tu ordenador, y podrás trabajar directamente sobre documentos almacenados en OneDrive, el servicio de almacenamiento en la nube de Microsoft.
¿La letra pequeña? Esta versión no incluye todas las funciones avanzadas de la suscripción de pago. Por ejemplo, en Word no podrás añadir citas o referencias bibliográficas mediante las herramientas automáticas, ni disponer de algunos diseños y tipos de revisión orientados a documentos académicos o profesionales muy complejos.
En Excel también se echan de menos determinadas fórmulas y opciones avanzadas de análisis de datos, así como ciertas herramientas de automatización. Y en PowerPoint no están disponibles todas las animaciones, transiciones y funciones más sofisticadas para presentaciones muy elaboradas.
Aun con estas limitaciones, la realidad es que para el uso diario de la mayoría de usuarios —trabajos de clase, documentos sencillos, hojas de cálculo básicas o presentaciones estándar— la versión online de Office cumple de sobra. Es una solución totalmente legal, gratuita y accesible desde cualquier dispositivo con navegador y conexión a Internet.
Además, esta modalidad funciona de forma muy similar a Google Drive y Google Docs. Tus archivos se guardan en la nube (en tu espacio gratuito de OneDrive), lo que te permite acceder a ellos desde otro ordenador, una tablet o incluso el móvil. Solo tienes que iniciar sesión para seguir trabajando exactamente donde lo dejaste.
Ventajas e inconvenientes de la versión web frente a la licencia completa
Si estás dudando entre usar solo la versión web gratuita de Office o pagar una suscripción, conviene hacer una pequeña comparación para valorar qué ganas y qué pierdes en cada caso. Así te resultará más fácil decidir si te compensa dar el salto a la versión de pago o te basta con la modalidad online.
Entre las ventajas de la versión web destacan, por supuesto, que es gratis y accesible desde casi cualquier dispositivo. No necesitas un ordenador potente, no consumes espacio en disco instalando programas y puedes trabajar desde un equipo ajeno (como el ordenador de la biblioteca) simplemente iniciando sesión con tu cuenta.
Otra ventaja importante es la sincronización automática de archivos en OneDrive, lo que reduce el riesgo de perder documentos por fallos del disco duro o por olvidar copiarlos en un USB. Además, la colaboración en tiempo real con otras personas funciona de forma muy fluida, similar a lo que ofrece Google Docs.
En el lado negativo, la versión web depende de que tengas conexión a Internet relativamente estable. Aunque algunas funciones permiten trabajar parcialmente sin conexión mediante el navegador, la experiencia no es tan cómoda como con las aplicaciones de escritorio instaladas.
Tampoco tendrás acceso a ciertas funciones avanzadas que sí están presentes en Microsoft 365 de pago, lo cual puede ser un problema si trabajas con documentos técnicos, proyectos complejos o grandes volúmenes de datos. En ese caso, quizá sí te compense valorar una licencia personal o profesional.
Alternativas gratuitas si no quieres pagar licencia
Si después de revisar todas las opciones legales para usar Microsoft 365 sin pagar ves que ninguna encaja contigo, puedes valorar dar el salto a otras suites ofimáticas totalmente gratuitas. No son Office, pero se acercan bastante y, para muchos usuarios, cubren de sobra el día a día.
La alternativa más conocida es LibreOffice, una suite de código abierto que incluye procesador de textos, hoja de cálculo, presentaciones y otras herramientas, compatible con Windows, macOS y Linux. Puede abrir y guardar documentos en formatos de Microsoft Office, aunque a veces haya pequeñas diferencias de formato.
También está la opción de usar Google Docs, Sheets y Slides a través de Google Drive, que funcionan completamente en la nube y solo requieren una cuenta de Google. La filosofía es muy similar a la de la versión web de Office: trabajo colaborativo, almacenamiento online y acceso desde el navegador sin instalaciones.
Hay otras alternativas menos conocidas (WPS Office, OnlyOffice, etc.), pero en términos de estabilidad, compatibilidad y comunidad de usuarios, LibreOffice y Google Docs suelen ser las más recomendables si tu objetivo es no pagar licencia y mantenerte dentro de un entorno legal y seguro.
La elección entre estas opciones y la versión web de Office dependerá de hasta qué punto necesites mantenerte fiel al ecosistema de Microsoft, compartir documentos con personas que trabajan siempre con Word o Excel, o aprovechar integraciones específicas con otros servicios de la compañía.
Si tienes claro tu perfil —estudiante, docente, empleado o usuario particular— y conoces todas las opciones oficiales disponibles, no es tan complicado encontrar una manera de usar Office sin pagar o reducir mucho el coste. Ya sea mediante licencias educativas, empresariales, pruebas temporales o la versión web gratuita, hay margen para seguir utilizando las aplicaciones más conocidas de Microsoft sin que tu bolsillo sufra demasiado.
Tabla de Contenidos
- Qué es Microsoft 365 y por qué casi siempre es de pago
- Microsoft 365 gratis para estudiantes y docentes
- Qué pasa cuando terminas tus estudios y pierdes el correo del centro
- Microsoft 365 gratis a través de tu empresa u organización
- Pruebas gratuitas de Office al comprar un ordenador nuevo
- La versión web de Office: usar Word, Excel y PowerPoint gratis
- Ventajas e inconvenientes de la versión web frente a la licencia completa
- Alternativas gratuitas si no quieres pagar licencia