- Cat5e, Cat6, Cat6a y Cat7 difieren en ancho de banda, velocidad máxima, blindaje y distancia soportada.
- Cat6 y, sobre todo, Cat6a son hoy la mejor base para redes a prueba de futuro hasta 10 Gbps.
- Cat7 ofrece blindaje extremo pero plantea problemas de estándar y compatibilidad frente a Cat6a.
- La elección del cable depende de entorno, interferencias, presupuesto y necesidades reales de la red.

En cualquier proyecto de red, desde una pequeña oficina hasta un gran centro de datos, la elección del tipo de cable Ethernet puede marcar la diferencia entre una instalación que va sobrada durante años y otra que se queda corta a los pocos meses. Aunque desde fuera todos los cables parezcan iguales, las categorías Cat5e, Cat6, Cat6a y Cat7 esconden diferencias muy importantes en ancho de banda, velocidad, blindaje, compatibilidad y coste.
Entender bien las diferencias entre cables Cat5, Cat6 y Cat7 (incluyendo sus variantes Cat5e y Cat6a, que son las verdaderas protagonistas hoy en día) es clave para no tirar el dinero ni limitar el rendimiento de la red. En las siguientes secciones se desgranan sus características técnicas, se comparan de forma clara y se dan recomendaciones prácticas para uso doméstico, profesional, instalaciones de cableado estructurado y hasta entornos de sonido en directo.
Qué es el cableado estructurado y por qué importa la categoría del cable
El llamado cableado estructurado es la infraestructura física de telecomunicaciones que une todos los equipos de una red: puestos de trabajo, switches, routers, puntos de acceso, paneles de parcheo, etc. Es, por decirlo rápido, la “carretera” por la que viajan los datos y sobre la que se apoyan tanto redes informáticas como sistemas de telefonía IP, cámaras o soluciones de videovigilancia.
La categoría del cable de cobre (Cat5e, Cat6, Cat6a, Cat7, Cat8…) determina su capacidad de ancho de banda, velocidad máxima y resistencia a interferencias. Aunque la electrónica se pueda cambiar con relativa facilidad, el cableado suele permanecer años, así que elegir bien desde el principio es una inversión a largo plazo y una forma de tener la red algo más “a prueba de futuro”.
En redes modernas se utilizan casi siempre cables de par trenzado de cobre, con varios pares de hilos entrelazados entre sí para reducir la diafonía (interferencia entre pares). Según la categoría, estos pares pueden ir sin blindaje adicional (UTP) o con diferentes tipos de apantallamiento (FTP, S/FTP, etc.) para mejorar el comportamiento frente a interferencias electromagnéticas (EMI) y ruido externo.
Las categorías actuales más habituales son Cat5e, Cat6, Cat6a y Cat7, con Cat8 reservado sobre todo para centros de datos y distancias muy cortas a velocidades extremas. Cada una ofrece unas prestaciones distintas en términos de frecuencia, velocidad soportada y distancia máxima.
A la hora de planificar un sistema de cableado estructurado conviene valorar no solo las necesidades actuales, sino también el posible crecimiento de la red, nuevas aplicaciones (vídeo 4K/8K, realidad virtual, voz y vídeo IP de alta calidad), número de usuarios y el entorno físico (oficina tranquila, entorno industrial ruidoso, conciertos, escenarios, etc.).

Cuadro comparativo: Cat5, Cat5e, Cat6, Cat6a y Cat7
Para situar rápidamente cada categoría, esta es la información clave que suele interesar en una primera comparación: ancho de banda, velocidad máxima, distancia recomendada, aplicaciones típicas, tipo de blindaje y compatibilidad con generaciones anteriores.
| Categoría | Ancho de banda (MHz) | Velocidad máxima típica | Estándares de transmisión | Distancia habitual | Uso principal | Blindaje típico |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Cat5 | 100 MHz | 10/100 Mbps | 10BASE-T, 100BASE-TX | Hasta 100 m | Redes básicas antiguas de hogar y oficina | UTP |
| Cat5e | 100 MHz | 1 Gbps | 1000BASE-T | Hasta 100 m | Redes Gigabit domésticas y pymes | UTP |
| Cat6 | 250 MHz | 1 Gbps (100 m) / 10 Gbps (hasta 55 m) | 1000BASE-T, 10GBASE-T (limitado) | 100 m a 1 G / 55 m a 10 G | Redes Gigabit exigentes, vídeo HD | UTP / STP |
| Cat6a | 500 MHz | 10 Gbps | 10GBASE-T | Hasta 100 m | Centros de datos y redes 10G | UTP / S/FTP |
| Cat7 | 600 MHz | 10 Gbps | 10GBASE-T, 1000BASE-T | Hasta 100 m | Entornos industriales y alta EMI | S/FTP (pares blindados individualmente) |
Aunque el Cat7 tenga un ancho de banda algo mayor que el Cat6a, en la práctica ambos se mueven en el mismo rango de rendimiento efectivo a 10 Gbps. La diferencia real está en el nivel de blindaje, el tipo de conector y, sobre todo, en los estándares que cumple cada uno.

Análisis detallado de cada categoría de cable Ethernet
Cable Cat5: una categoría ya superada
El cable Cat5 “puro” fue durante años el estándar en pequeñas oficinas y hogares, con un ancho de banda de 100 MHz y soporte de hasta 100 Mbps. Permitía redes Fast Ethernet perfectamente válidas para navegación básica, correo y poco más, y se utilizó también en muchas instalaciones de telefonía y datos mixtas.
Hoy en día el Cat5 ha quedado prácticamente obsoleto, ya que no soporta de forma fiable redes Gigabit como sí lo hace el Cat5e. Aunque aún puede encontrarse en instalaciones antiguas, no se recomienda para desplegar nuevas redes, ni siquiera domésticas, porque limita mucho la velocidad máxima y el rendimiento de servicios como streaming en alta definición o copias de seguridad pesadas.
En entornos donde solo se necesiten aplicaciones muy básicas de voz y datos, el Cat5 podría seguir “tirando”, pero teniendo en cuenta el coste actual de categorías superiores, no tiene mucho sentido seguir instalándolo.
Cable Cat5e: el mínimo recomendable hoy
La evolución natural del Cat5 es el Cat5e (Category 5 enhanced), que mejora el control de la diafonía y el ruido interno para poder trabajar a velocidades de hasta 1 Gbps sobre los 100 MHz de siempre. Usa conectores RJ45 y, por lo general, una construcción UTP (sin blindaje adicional) que facilita la instalación y mantiene el coste muy ajustado.
El Cat5e está pensado para redes Gigabit Ethernet 1000BASE-T, utilizando los cuatro pares de hilos. En estas condiciones puede alcanzar hasta 100 metros de longitud a 1 Gbps sin mayores problemas, lo que lo ha convertido en el estándar de facto en muchos hogares y pequeñas oficinas.
En la práctica, un cable Cat5e permite sin problema streaming Full HD, videollamadas, juegos online y la mayoría de usos de internet actuales, siempre que la conexión contratada no supere el gigabit y no haya requerimientos especiales de latencia o tráfico masivo interno.
No obstante, aunque Cat5e sigue siendo válido, conviene recordar que su ancho de banda y su capacidad de crecimiento son más limitados que los de Cat6 o Cat6a, por lo que en instalaciones nuevas con cierta proyección de futuro suele ser mejor invertir un poco más y subir de categoría.
Cable Cat6: salto claro en prestaciones
El cable Cat6 incrementa el ancho de banda hasta los 250 MHz y endurece las especificaciones frente a diafonía y ruido de sistema. Sigue utilizando conectores RJ45, y se fabrica tanto en versión UTP (sin apantallar) como en modelos apantallados (por ejemplo, STP o F/UTP) diseñados para entornos más “ruidosos” desde el punto de vista electromagnético.
En términos de velocidad, el Cat6 soporta 1 Gbps hasta 100 m sin problemas, igual que el Cat5e, pero además puede trabajar a 10 Gbps (10GBASE-T) en distancias de hasta unos 55 m en condiciones normales. Más allá de esa distancia, la atenuación y el ruido limitan el rendimiento y no se garantiza el enlace a 10G.
Muchos cables Cat6 incorporan un separador interno de plástico o cruceta que mantiene los pares separados físicamente, reduciendo la diafonía. Algunos modelos utilizan conductores de cobre o aluminio cobreado de calibre 23 AWG, lo que mejora la sección del conductor y, en consecuencia, el comportamiento eléctrico del cable.
Cat6 es una opción muy equilibrada para redes empresariales, oficinas modernas, aulas, pequeños CPD e incluso viviendas exigentes, ya que ofrece margen para migrar a 10 Gbps en tramos relativamente cortos, con un coste aún razonable y una instalación no tan exigente como en categorías superiores.
Cable Cat6a: la opción 10G “seria”
La categoría Cat6a (Category 6 Augmented) se definió para responder a la necesidad de alcanzar 10 Gbps sobre cobre hasta 100 metros completos, mejorando al mismo tiempo la diafonía exógena (interferencias entre cables adyacentes) y la inmunidad frente a ruidos externos.
El Cat6a trabaja hasta 500 MHz de ancho de banda, el doble que Cat6, y está pensado específicamente para Ethernet 10GBASE-T. Con un cable Cat6a bien instalado y componentes certificados, es posible alcanzar 10 Gbps a 100 m, lo que lo convierte en el caballo de batalla de los centros de datos que siguen apostando por cobre, así como en edificios corporativos que quieran una red con margen para crecer.
Es muy habitual encontrar cables Cat6a con cobertura LSZH (Low Smoke Zero Halogen), que ofrecen mejor comportamiento ante incendio y emiten menos humos tóxicos, algo que cada vez se exige más en infraestructuras críticas, instalaciones interiores y edificios públicos.
Por construcción, los cables Cat6a suelen ser más gruesos, algo más rígidos y pesados, con apantallamiento por pares o global (F/UTP, S/FTP, etc.), precisamente para lidiar con los problemas de EMI y diafonía a altas frecuencias. Esto implica que la instalación puede ser algo más laboriosa, sobre todo en canalizaciones muy saturadas o con radios de curvatura ajustados.
Aunque el coste de Cat6a es superior al de Cat6 y Cat5e, la diferencia de precio ha ido bajando, y en muchos proyectos profesionales se considera la opción óptima “a futuro” porque permite desplegar 1 Gbps hoy y migrar a 10 Gbps mañana con el mismo cableado.
Cable Cat7: blindaje extremo y problemas de estándar
El cable Cat7 se diseñó con la idea de ofrecer un nivel de apantallamiento muy alto, con una estructura S/FTP en la que cada par trenzado va blindado individualmente con lámina y, además, el conjunto del cable cuenta con otro blindaje adicional. El resultado es una protección excelente contra interferencias electromagnéticas (EMI) y diafonía, ideal para entornos muy ruidosos.
Cat7 alcanza un ancho de banda de hasta 600 MHz y está pensado para velocidades de 10 Gbps hasta 100 m, por lo que en prestaciones puramente numéricas es muy parecido a Cat6a. La principal diferencia reside en su estructura, en el tipo de conector y en los estándares que respalda.
En lugar de RJ45 estándar, el Cat7 se diseñó inicialmente para funcionar con conectores como GG45 o TERA, que permiten un mejor comportamiento a altas frecuencias, pero que no encajan en la conectividad RJ45 típica de Cat5e/Cat6/Cat6a. Además, la norma TIA/EIA no reconoce el Cat7, que se basa en estándares ISO/IEC, lo que genera dudas de compatibilidad y homogeneidad entre fabricantes.
En consecuencia, aunque Cat7 ofrece un apantallamiento muy superior y una excelente inmunidad a interferencias, su uso puede complicar la interoperabilidad con equipos y paneles RJ45 tradicionales, y en muchos casos no aporta mejoras reales frente a un buen sistema Cat6a certificado, que sí es estándar TIA y totalmente retrocompatible con Cat5e/Cat6.
Velocidad, distancia, ancho de banda y su impacto en la red
Al comparar categorías, es importante entender cómo se relacionan ancho de banda (MHz), velocidad de datos (Gbps) y longitud máxima del cable. Un mayor ancho de banda permite transportar más información por unidad de tiempo, pero también hace al sistema más sensible a la diafonía y a las interferencias, de ahí la necesidad de mejor blindaje y diseños más exigentes.
A modo orientativo, se puede resumir así el comportamiento típico de cada categoría más usada en cobre de par trenzado:
- Cat5e: hasta 1 Gbps, 100 MHz, 100 m de distancia en 1000BASE-T.
- Cat6: hasta 10 Gbps, 250 MHz, 55 m a 10 Gbps y 100 m a 1 Gbps.
- Cat6a: hasta 10 Gbps, 500 MHz, 100 m a 10 Gbps.
- Cat7: hasta 10 Gbps, 600 MHz, 100 m a 10 Gbps.
En distancias largas, el factor limitante principal es la atenuación de la señal y la diafonía. Por ejemplo, un tramo de Cat6 puede enlazar a 10 Gbps en una oficina donde la distancia entre armario de comunicaciones y puesto de trabajo no supere los 50-55 m, pero no es la opción adecuada para un backbone horizontal de planta a planta a 10 G.
Cat6a y Cat7 mantienen con mayor solvencia la integridad de la señal a 10 Gbps en los 100 m habituales de canalización estructurada (salas de comunicaciones, panel de parcheo, rosetas de usuario, etc.), lo que los convierte en los candidatos naturales para instalaciones que quieran exprimir al máximo Ethernet 10G sobre cobre.
Cuando se habla de futuras categorías como Cat8, ya se entra en un escenario distinto: frecuencias de hasta 2000 MHz, velocidades de 25/40 Gbps pero solo en tramos muy cortos (hasta unos 30 m) y casi siempre en entornos de centros de datos donde los switches y servidores están muy próximos.
Blindaje y tipos de construcción: UTP vs S/FTP
Otra gran diferencia entre las categorías está en el tipo de blindaje. Cat5e y muchos cables Cat6 son UTP (Unshielded Twisted Pair), es decir, solo confían en el trenzado de los pares y el control de fabricación para minimizar la diafonía. Son cables más flexibles, fáciles de manejar y con un precio más bajo.
Por su parte, muchas implementaciones de Cat6a y prácticamente todos los Cat7 apuestan por estructuras apantalladas (S/FTP, F/UTP, etc.), con uno o varios niveles de lámina metálica que rodean los pares (y a veces todo el conjunto). Este diseño reduce de forma notable los efectos de EMI y diafonía, haciendo que el cable se comporte mejor en entornos exigentes.
La contrapartida es clara: los cables apantallados suelen tener un diámetro mayor, son más rígidos, pesan más y resultan algo más complejos de instalar. Además, para aprovechar todo el potencial del blindaje es importante que el sistema esté bien diseñado a nivel de puesta a tierra y continuidad del apantallamiento en conectores, paneles y tomas.
En instalaciones típicas de hogar y pequeña oficina, un sistema bien hecho con UTP Cat6 suele ser suficiente y más económico. Sin embargo, en centros de datos, edificios con gran densidad de cables, entornos industriales, salas de máquinas o escenarios con mucha electrónica, conviene valorar seriamente soluciones apantalladas Cat6a o Cat7.
Compatibilidad entre Cat5e, Cat6, Cat6a y Cat7
Los estándares TIA exigen que Cat6 y Cat6a sean retrocompatibles con categorías inferiores como Cat5e, Cat5 y Cat3. Esto significa que se pueden mezclar componentes (siempre que se sea consciente de las limitaciones) y que, si se conecta un equipo antiguo en un cableado moderno, funcionará a la velocidad máxima que ambos extremos soporten.
Por ejemplo, un portátil con tarjeta de red 100 Mbps funcionará sin problema conectado a una toma Cat6 o Cat6a, aunque evidentemente la velocidad quedará limitada a esos 100 Mbps. Lo mismo ocurre con dispositivos Gigabit conectados sobre un cable Cat6a pensado para 10 G: se negociará 1 Gbps y la red será totalmente funcional.
En el caso de Cat7, la situación es algo más delicada. Al ser un cable definido por ISO/IEC y no por TIA/EIA, y utilizar conectores distintos de RJ45 (como GG45 o TERA), no se garantiza la compatibilidad directa con infraestructuras anteriores. Algunos fabricantes ofrecen soluciones híbridas o cables Cat7 que terminan en RJ45, pero hay que revisar bien las especificaciones y estándares que cumplen.
De cara al futuro, muchos expertos recomiendan apostar por Cat6 o, mejor aún, Cat6a como sistemas de cableado estructurado de referencia, porque combinan un buen rendimiento, compatibilidad hacia atrás y una base normativa muy sólida a nivel internacional.
¿Qué categoría elegir: Cat5e, Cat6, Cat6a o Cat7?
La elección del cable Ethernet ideal depende de varios factores: presupuesto, velocidad necesaria, entorno de instalación, distancia de los enlaces y previsión de crecimiento de la red. No es lo mismo cablear un piso de 80 m² que un edificio de oficinas de diez plantas o un festival de música.
Si se valoran únicamente prestaciones y coste, las recomendaciones generales suelen ser estas:
- Cat5e: aceptable para redes domésticas sencillas y pequeñas oficinas con enlaces de hasta 1 Gbps y sin grandes pretensiones de crecimiento.
- Cat6: buena relación calidad-precio para casas avanzadas y pymes, con posibilidad de 10 Gbps en tramos cortos y mejor control de diafonía.
- Cat6a: opción recomendable para infraestructuras nuevas que quieran estar preparadas para 10 Gbps a 100 m, especialmente en empresas y centros de datos.
- Cat7: solo tiene sentido en casos muy concretos donde se necesite un blindaje extremo y se tenga control total sobre la compatibilidad de conectores y equipos.
Dado que la diferencia de precio entre Cat5e, Cat6 y Cat6a se ha reducido bastante, en muchos proyectos corporativos se considera poco inteligente seguir instalando Cat5e salvo casos muy puntuales. Apostar por Cat6 o Cat6a supone una inversión ligeramente mayor, pero evita tener que rehacer todo el cableado cuando la red necesite dar el salto a velocidades superiores.
Además, como Cat6 y Cat6a son plenamente retrocompatibles, aunque hoy la red trabaje a 1 Gbps, el cableado ya estará listo para soportar un futuro upgrade a 10 Gbps simplemente cambiando switches y tarjetas de red, sin obras ni nuevas canalizaciones.
Aplicaciones prácticas: hogar, empresa, centros de datos e industria
En el entorno doméstico, lo habitual es que baste con Cat5e o Cat6 para cubrir las necesidades de navegación, streaming, teletrabajo y juego online. Incluso con conexiones de fibra de 1 Gbps, estas categorías rinden perfectamente bien para distancias internas típicas.
En oficinas modernas, despachos profesionales y pequeñas empresas, donde se comparten archivos pesados, copias de seguridad, servicios en la nube y telefonía IP, Cat6 empieza a ser el mínimo sensato, y Cat6a cobra fuerza como apuesta a medio y largo plazo, sobre todo si se prevé crecimiento del número de usuarios o servicios.
En centros de datos y salas técnicas, la tendencia pasa por Cat6a apantallado o fibra óptica, especialmente cuando se buscan velocidades de 10 Gbps sostenidas en muchos enlaces simultáneos. Cat7 y Cat8 se reservan para casos muy concretos y suelen coexistir con grandes despliegues de fibra.
En entornos industriales, plantas de producción o zonas con mucha maquinaria eléctrica, el factor crítico es la interferencia electromagnética. Aquí cobran todo el sentido los cables apantallados (S/FTP) de categoría Cat6a o Cat7, capaces de mantener la integridad de la señal en situaciones que tumbarían fácilmente a un simple UTP Cat5e.
Uso de cables Ethernet en sonido en vivo y eventos
Un caso particular es el de las aplicaciones de sonido en directo, donde protocolos de audio digital sobre Ethernet (Dante, AVB, AES67, etc.) conectan consolas de mezcla, racks de escenario y sistemas de monitorización. Aquí interesa especialmente la fiabilidad y la baja latencia.
En una instalación fija del local (teatro, sala de conciertos, auditorio), suele ser buena idea cablear con Cat6 o Cat6a, preferiblemente apantallado si la instalación discurre cerca de cables de potencia, luminotecnia o estructuras metálicas que puedan introducir ruido. De este modo se garantiza que los enlaces aguanten con margen tanto audio como otros servicios IP.
Para un bolo pequeño con una consola en FOH y un rack en escenario separados por una distancia corta, muchas compañías utilizan cables Cat5e o Cat6 de buena calidad, a menudo en formato “tactical” o robusto, con conectores protegidos. En estas distancias, y si el entorno no es extremadamente ruidoso, es más que suficiente, siempre que se usen cables bien construidos y probados.
Cuando se trata de largas tiradas en festivales, pabellones o estadios, la cosa cambia. En estos casos es muy común apostar por Cat6a o incluso fibra óptica, ya sea por distancia, por interferencias o por la necesidad de redundancia. Un cable de par trenzado de calidad, bien apantallado, montado en un multicable robusto y con conectores adecuados, puede ahorrar muchos dolores de cabeza durante un evento complejo.
Respecto a por qué algunas empresas de sonido aún prefieren grandes multicore analógicos desde FOH hasta los amplificadores en lugar de sacar todo desde un rack de escenario digital, las razones suelen ser de confianza y redundancia: hay técnicos que se fían más de un sistema analógico probado durante años, otros valoran no depender de una sola red de datos, y en ciertos casos el equipamiento disponible o el presupuesto condicionan el tipo de solución adoptada.
Elegir el cable Ethernet adecuado no es un capricho técnico, sino una decisión estratégica que afecta directamente al rendimiento, la estabilidad y la vida útil de la red, tanto en una vivienda como en una gran empresa, un centro de datos o un sistema de sonido en directo; conocer a fondo qué ofrecen Cat5e, Cat6, Cat6a y Cat7 permite ajustar la elección al entorno real, evitar sobrecostes innecesarios y, sobre todo, no quedarse corto justo cuando más falta hace ancho de banda.
Tabla de Contenidos
- Qué es el cableado estructurado y por qué importa la categoría del cable
- Cuadro comparativo: Cat5, Cat5e, Cat6, Cat6a y Cat7
- Análisis detallado de cada categoría de cable Ethernet
- Velocidad, distancia, ancho de banda y su impacto en la red
- Blindaje y tipos de construcción: UTP vs S/FTP
- Compatibilidad entre Cat5e, Cat6, Cat6a y Cat7
- ¿Qué categoría elegir: Cat5e, Cat6, Cat6a o Cat7?
- Aplicaciones prácticas: hogar, empresa, centros de datos e industria
- Uso de cables Ethernet en sonido en vivo y eventos